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El viejo Nuevo Circo de Caracas

Los caraqueños siempre preguntamos ¿por qué desde su nacimiento se llamó Nuevo Circo de Caracas? ¿Es que acaso había otros circos antiguamente para que el coso de El Conde fuera designado con el adjetivo de “nuevo”?

El viejo Nuevo Circo de Caracas

Los interesados en conocer detalles y secretos de Caracas deben saber que, antes del Nuevo Circo de Caracas, existieron varios centros para la presentación de espectáculos de toda índole, unos mejores que otros, que albergaban una gran multitud de personas, que para la época de su funcionamiento, a comienzos del siglo XIX, tenían un aforo bastante importante en relación al número de habitantes de la capital.

 Hermosa fachada del Nuevo Circo de Caracas

Hermosa fachada del Nuevo Circo de Caracas

Un minucioso estudio de investigación histórico-arquitectónico realizado por el arquitecto y profesor Orlando Marín Castañeda, con motivo del proyecto de restauración integral del Nuevo Circo, señala que en la Caracas colonial las fiestas y espectáculos multitudinarios se realizaban en la Plaza Mayor o en cualquier lugar al aire libre, que tuviera capacidad para un gran número de personas, como la cercana Plazuela de San Jacinto donde, en 1755, se organizó una corrida de toros con el fin de recaudar fondos para la reconstrucción del reloj de la Catedral.

Circo Hipódromo de Maderero 1893

Circos de madera

Por iniciativa privada en los albores del siglo XIX, comenzaron a funcionar varios circos de planta octogonal construidos con madera como el de la Plaza Capuchinos; otro en la esquina de La Palmita y en La Candelaria entre las esquinas de Ferrenquín a La Cruz. En la cercana parroquia El Valle funcionó una estructura a manera de circo. Todos desaparecidos durante la guerra de Independencia.

El historiador Manuel Landaeta Rosales en sus investigaciones señala la existencia de circos provisionales en las inmediaciones de la esquina de Bucare y La Glorieta, este último en 1846 ya era estable y considerado como el circo más importante de la ciudad.

Plaza de toros Falcón

El 25 de diciembre de 1864 el circo de La Glorieta fue reinaugurado y lo bautizaron con el nombre de Plaza de Toros Falcón, en homenaje al presidente, Juan Crisóstomo Falcón. A la primera corrida para festejar el cambio de nombre asistieron más de cinco mil personas, pero como todo en política, cuando cayó el gobierno de Falcón, en 1868, una enfurecida turba popular incendió el circo. “A rey muerto, rey puesto”.

Para esa época los habitantes se habían habituado a tener lugares donde presenciar espectáculos, no solo de toreo, sino diferentes manifestaciones artísticas y en ese mismo solar de Glorieta se construyó el Teatro Circo Olimpia, más amplio y cómodo que los anteriores, donde tuvieron cabida presentaciones de teatro, zarzuelas y operetas con la presencia de compañías de arte lírico y dramático.

Circo Hipódromo de Maderero 1893

Debido a la desaparición del Circo Falcón, se construyó entre las esquinas de Puente Nuevo y Maderero el Circo Hipódromo, mejor conocido como el circo de Puente Nuevo, inaugurado el 19 de diciembre de 1880 por una sociedad privada. Las manifestaciones taurinas del extinto Circo Falcón pasaron a este nuevo coso, quedando el Olimpia para otras funciones, especialmente artísticas y culturales.

Gran Circo Metropolitano

El 2 de febrero de 1896 se inauguró otro lugar para el entretenimiento, concretamente para corridas de toros llamado Gran Circo Metropolitano, entre las esquinas de Miranda y Puerto Escondido, una cuadra más al norte del Circo Hipódromo que, con esta competencia, poco a poco comenzó su decadencia. Sin embargo ambos se mantuvieron vigentes durante algunos años.

Circo Metropolitano

Obra del arquitecto Antonio Malaussena, el Gran Circo Metropolitano de Caracas estaba construido en madera sobre una sólida estructura de hierro que lo hacía más firme y seguro e igualmente estaba dotado de todas las comodidades que los circos anteriores no poseían.

Fue diseñado para albergar a 4.000 personas distribuidas en tendidos, palcos y pasillos. Su ruedo medía 36 metros de diámetro, por lo que pasó a ser el lugar más importante de Caracas durante muchísimos años para presenciar corridas de toros.

Nuevo Circo

Circo Metropolitano

Con el fin de mantener la asistencia de público fuera de la temporada taurina, los empresarios comenzaron a exhibir películas al aire libre y presentar otras manifestaciones artísticas.

Variedades y cine en el Gran Circo Metropolitano

Esta edificación fue demolida en 1945 y en sus terrenos se construyó el edificio que albergó durante muchos años el Teatro Metropolitano inaugurado el 30 de julio de 1952, siendo el más lujoso y elegante de todos los teatros de Caracas con escaleras de mármol; arañas de cristal y bronce; espejos por doquier; alfombras; esculturas y un telón de grandes dimensiones que ostentaba un cortinaje, estilo romano, de tela dorada diseñado en ondas. En lo personal me fascinaba ver subir y bajar ese enorme e imponente cortinaje.

Cine en el Gran Circo Metropolitano

A un lado del proscenio principal había un pequeño escenario donde el músico invidente de origen zuliano, Tulio Enrique León, tocaba el órgano para amenizar antes de empezar la función de cine. Este cronista disfrutó esas tardes de cine en la función vespertina.

Empresario y benefactor Eduardo Mancera

Caracas siguió creciendo y eran insuficientes los pocos centros de entretenimiento existentes, a los cuales ya se habían aficionado sus ciudadanos quienes debieron esperar hasta el año 1919 para ver la realización del sueño de un empresario con visión de futuro y conocedor de todas las artes y espectáculos para el disfrute de un público ávido de estas actividades.

Así surge la figura del general Eduardo Guillermo Mancera, mi tío abuelo paterno, quien propone la idea de construir un gran circo, que superara los anteriores en todos los aspectos, especialmente en seguridad, confort y con áreas de recreación al servicio de todos.

General Eduardo G. Mancera, empresario del Nuevo Circo de Caracas. 1919. Colección Alberto Veloz

Para el año 1916, el general Eduardo G. Mancera era el administrador de la Lotería de Beneficencia Pública del Distrito Federal y empresario de artistas de renombre internacional. Conocido por sus acciones filantrópicas, su carácter dadivoso y magnánimo, era una de las personalidades más influyentes y relevantes en la sociedad caraqueña de aquella época.

El general Mancera le propuso al Estado construir un nuevo coso taurino, pero que además de brindar tardes de toreo, sirviera a la vez como centro multiuso para la presentación de grandes espectáculos de categoría internacional.

Nuevo Circo, Nuevo Circo…

El investigador de la secuencia histórica del Nuevo Circo de Caracas, arquitecto Orlando Marín Castañeda señala en su estudio: “A diferencia de las otras plazas de toros existentes en la ciudad a finales del siglo XIX, construidas por estricta iniciativa privada, la propuesta del Nuevo Circo de Caracas era una empresa de carácter mixto, en la cual el Estado participaba colocando como activo un terreno de su propiedad, mientras que un particular ejecutaba la obra y usufructuaba el negocio durante un tiempo predeterminado”.

 Nuevo Circo de Caracas, al fondo Torres de El Silencio en construcción 1953

Nuevo Circo de Caracas, al fondo Torres de El Silencio en construcción 1953

En el contrato que firmaron el gobernador del Distrito Federal, general Juan Crisóstomo Gómez, hermano del presidente de la República, Juan Vicente Gómez, y el general Eduardo Guillermo Mancera en su carácter de empresario privado estaba estipulada la autorización a éste último para la construcción de “un circo de mampostería, hierro y madera, con capacidad para doce mil personas, propio para corridas de toros, espectáculos ecuestres y otras variedades”.

Construcción del Nuevo Circo de Caracas, 1918 Foto Biblioteca Universidad de Michigan

“También debía estar provisto de salones para ópera, opereta, zarzuela, variedades y circos ecuestres. Alrededor se fundarían jardines y parques de recreo, y contaría incluso con salas de baño, salones de patinar, montañas rusas y un acuario (sic) moderno para ejercicios de natación”.

De esta manera comenzó la construcción de lo que sería el Nuevo Circo de Caracas en un terreno de 14.400 metros cuadrados de superficie, propiedad del Concejo Municipal ubicado en el antiguo matadero de la ciudad.

Construcción e incidencias paso a paso

La construcción del Nuevo Circo de Caracas fue seguida paso a paso  a través de los periódicos que informaban con extensos reportajes, gráficas y fotos como iban los trabajos, de tal manera que los caraqueños llevaban el pulso de su nacimiento y desarrollo.

Se publicaban los planos y fachada principal con los elementos ornamentales de estilo neo-morisco. El proyecto, firmado por los arquitectos Alejandro Chataing y Luis Muñoz Tébar presentaba el esquema de tendidos, lunetas y palcos dispuestos en círculo alrededor del ruedo y un escenario para representaciones teatrales. (El Nuevo Diario, 28/08/1916).

Construcción de las gradas. 1918

En un aviso de prensa, el general Eduardo G. Mancera, empresario promotor del proyecto, anunciaba “ya está suscrita la totalidad del capital social de la Compañía Anónima Nuevo Circo de Caracas, la cual asciende a Bs. 800.000”.

Nuevo Circo de Caracas 1919 Carlos Lachica Caracas en retrospectiva II

Nuevo Circo de Caracas 1919 Carlos Lachica Caracas en retrospectiva II

En reunión de la Asamblea General de Accionistas de la Compañía Anónima “Nuevo Circo de Caracas” se designó la Junta Directiva, la cual quedó integrada por los Directores principales: Eduardo G. Mancera, Luciano V. Capriles, J. A. Gallegos Rivero, Pedro Julián Misle y Santiago Alfonso Rivas. Como Directores suplentes: Ramón Veloz Aramburu, Alejandro Sosa Báez, Roberto Quintana, Pedro Valery Rísquez y Moisés Miranda Carreño.

Edificación multiuso

La revista caraqueña Arte y Crítica en su edición del 25 de enero de 1917 señala que el edificio “…servirá para plaza de toros, circo ecuestre, acrobatismo (sic), variedades y tendrá salones de patinaje, de natación, de baile, de cinematógrafo, de audiciones musicales como conciertos y recitales, de conferencias, escenarios para compañías líricas y de verso, además que tendrá parques y jardines adyacentes con sus correspondientes locales de refrescos, propicios a las kermeses y a los pasatiempos. Se calcula que costará, por lo menos, un millón de bolívares”.

Primera tarde de toros

Y llegó el gran día, después de tres años de trabajo constante, llenos de altibajos por el ímpetu y laboriosidad de la gerencia pero también muchos contratiempos como retrasos en la importación de materiales a consecuencia de la Primera Guerra Mundial.

Postal del día de inauguración 26 de enero de 1919

A las 11 de la mañana del domingo 26 de enero de 1919 se realizó el acto de entrega del edificio por la Junta Directiva de la Compañía Anónima “Nuevo Circo de Caracas” al arrendatario, el Sindicato Unión. “El costo total del edificio puede ser calculado aproximadamente en Bs. 1.200.000”, reseñó el diario El Universal.

Ese domingo, en una tarde de sol, a las 4:30 fue inaugurado oficialmente el Nuevo Circo de Caracas con la actuación de los diestros Serafín Vigiola “Torquito” y Alejandro Sáez “Alé”. Los toros provenían de los potreros de Bucarito pertenecientes al general Juan Vicente Gómez.

Cartel de inauguración. Foto Humberto-J. Boscán-Fernández. Pinterest

Para dar inicio a la fiesta brava escuchemos el pasodoble “El gato montés” de Manuel Penella, interpretado por La Banda Simfònica d’Algemesí.

El cronista taurino Vara Rota escribió: “Palmas a la Empresa por los esfuerzos realizados. Torquito, colosal. Alé, regular. Bombita y Niño de Rubio, sobresalientes. Los demás, estorbando mucho” (El Universal, 27/01/1919).

En la noche se exhibió la película “El Conde de Monte-Cristo” (sic) con un lleno total en todas las localidades. “El cine en el Nuevo Circo resulta un doble espectáculo por la hermosura del local y lo agradable del paseo”. (El Universal, 27/01/1919).

Ese mismo diario el día de la apertura publicó: “La idea original del general Eduardo Mancera fue la de crear un edificio de gran capacidad para poder ofrecer importantes espectáculos a precios reducidos y permitir a la mayoría de nuestro pueblo el disfrute de instantes de cultura sin sacrificios y evitarle el verse proscrito de teatros y exhibiciones de lujo”.

Nuevo Circo de Caracas recién inaugurado Foto Nicomedes Febres Luces

La propiedad cambia de dueños

Después de casi 10 años de excelente administración y gestión, en 1927, Gonzalo Gómez, hijo del dictador, amante de la fiesta brava y aficionado taurino, se antojó de tener una plaza de toros, por lo que decidió comprar el Nuevo Circo de Caracas. Como era de esperarse, de inmediato la Gobernación del Distrito Federal dio la autorización y así adquirió los derechos de propiedad absolutos sobre la edificación.

Pero una vez que murió su padre Juan Vicente Gómez en 1935, y caída la dictadura, Gonzalo Gómez decidió abandonar el país y vender la propiedad. Estuvo en licitación pública durante cinco años hasta que fue adquirida por Luis Rafael Branger en 1940.

Ambos propietarios acometieron profundas reformas en la estructura del coso taurino. Algunas fueron acertadas, otras no tanto.

Plaza adyacente al Nuevo Circo de Caracas. 1920 Foto Víctor Pérez

Bajo la administración de la familia Branger, el Nuevo Circo de Caracas tuvo una vida plenamente activa, especialmente en su función primigenia que eran las corridas de toro y todo el jolgorio que rodea a la fiesta brava, pero igualmente tuvieron cabida exitosamente cientos de manifestaciones culturales, deportivas, políticas y hasta religiosas.

Los propietarios del Nuevo Circo de Caracas, en 1975,  comenzaron una serie de litigios porque en ese año se expidió un Decreto de Expropiación sin ninguna consideración previa. La familia Branger introdujo un recurso de nulidad en contra de dicho decreto.

De allí en adelante y durante 31 años una lucha entre la familia Branger y el Estado por la propiedad del Nuevo Circo de Caracas se hizo patente. Se llenaron cientos de folios con apelativos como Junta Nacional Protectora y Conservadora del Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación, Monumento Histórico Nacional, Instituto del Patrimonio Cultural, Bien de Interés Cultural de la Nación, decretos, resoluciones, declaratorias, demandas, zonificación, recursos, reconsideración, ventas, cesión, herederos, hasta llegar al Tribunal Supremo de Justicia para finalizar con la frase “sin lugar la demanda” y en 2006 la Alcaldía del Distrito Metropolitano adquirió el Nuevo Circo de Caracas.

Casi, a 90 años de su construcción, el Nuevo Circo regresó al dominio del poder local.

Fiesta brava

El gran torero venezolano César Girón obtuvo su primer triunfo en una memorable actuación en el coso de El Conde en una novillada criolla al matar seis ejemplares el 1° de octubre de 1951.

César Girón, Juan Corzo y Pepe Cáceres domingo 19 de abril 1964

La última corrida en el Nuevo Circo de Caracas se escenificó el 29 de junio de 1997 con la participación de los toreros Alejandro Silveti y Leonardo Benítez. Así se cerró una larga lista de importantes diestros que pasaron por su redondel.

Los más grandes toreros del siglo XX pisaron la arena del Nuevo Circo de Caracas en memorables faenas que recuerda la afición caraqueña.

Tarde de toros con Diamante Negro y la orquesta Casino de la Playa

Carteles de postín se imprimieron para anunciar tardes de fiesta brava con ejemplares de las mejores ganaderías del mundo.

Cartel de tarde de toros en el Nuevo Circo 25 de marzo 1962

La Caracas taurómaca se movilizaba desde temprano para “entonarse” en las tascas o restaurantes españoles, e ir en grupos y aupar a sus diestros favoritos, mientras libaban de una bota que pasaba de mano en mano sin prejuicio, no conocíamos la pandemia.

Palomo Linares, Manolo Martínez y Efraín Girón 8-01-1967 Foto Jansen

Lea también, del mismo autor: La comida española en la memoria gustativa del caraqueño

Eleazar Sananes “Rubito; Luis Sánchez Olivares “Diamante Negro”; Luis Miguel Dominguín; Manuel Benítez “El Cordobés”; Francisco Faraco; Tomás Campuzano; José Nelo «Morenito de Maracay»; la dinastía en pleno de los hermanos César, Curro y Efraín Girón; Paco Camino; Palomo Linares; Manuel Rodríguez “Manolete” y Curro Romero entre cientos de famosos que ofrecieron memorables faenas teniendo como premio rabo, oreja e indultos en el ruedo caraqueño.

Efraín Girón, Rafael de Paula debutante y Curro Romero 17-10-1976 Foto Obertein

Estrellas y estrellados en el Nuevo Circo

El periodista especializado en espectáculos, Aquilino José Mata, hace un recuento de los grandes momentos artísticos vividos en el ruedo del Nuevo Circo y haciendo gala de su buen quehacer profesional y excelente memoria, nos comenta que han sido muchos los artistas y grandes espectáculos que han pasado por el escenario del Nuevo Circo, de épocas y estilos muy disímiles.

Nuevo Circo

Cantinflas y Simón Díaz.

Tradiciones musicales venezolanas

Con motivo de la toma de posesión del Rómulo Gallegos como Presidente de la República, se presentó en el Nuevo Circo “La Fiesta de la Tradición, Cantos y Danzas de Venezuela”, bajo la dirección de Juan Liscano del 17 al 21 de febrero 1948.

El espectáculo se centraba en las tradiciones musicales venezolanas, presentadas por los exponentes originales de cada región, entre ellas El Carite, del estado Nueva Esparta; el Chiriguare, El Pájaro Guarandol y El Sebucán, del estado Sucre; Bailadores y Tocadores de Chimbanguele y La Chichamaya del estado Zulia. Fue una actividad sin antecedentes, que se convertiría en un verdadero acontecimiento, al reunir a numerosos y genuinos cultores populares.

Louis Armstrong enfurecido

El trompetista Louis Armstrong actuó  en el Nuevo Circo con su conjunto All Stars el 3 y 4 de diciembre de 1957, luego de haberlo hecho en la Concha Acústica de Colinas de Bello Monte los días 1 y 2 del mismo mes, así como en el Hotel Ávila y el Aula Magna de la UCV.

El artista pidió que el concierto del Nuevo Circo se hiciera a precios solidarios, para que la gente de escasos recursos pudiera disfrutar el espectáculo. No obstante, no se llenó ni una cuarta parte del aforo, lo cual enfureció al estadounidense.

Otros artistas anglos que pasaron por ese escenario fueron el exponente del soul, funk y rock, James Brown, quien hizo dos fechas en 1973 (29 y 30 de agosto) y el grupo de jazz-rock neoyorquino Blood, Sweat & Tears (Sangre, Sudor y Lágrimas), que se presentó en 1974, con Trino Mora como telonero.

Abucheado Alfredo Sadel

Aquilino José Mata nos recuerda una anécdota que, muy divertido, solía contar el desaparecido cantante venezolano Alfredo Sadel, ocurrida allí en 1947, cuando se iniciaba artísticamente.

Ante unas gradas repletas de una audiencia que clamaba impacientemente por la presencia de Cantinflas, que era la estrella de la noche para protagonizar una corrida bufa, pero no llegaba al lugar pues andaba retrasado. Sadel se animó a cantar “María Bonita”, de Agustín Lara, tratando de calmar a los concurrentes, pero no logró su objetivo, pues fue pitado por un público que solo deseaba ver al cómico mexicano.

Nuevo Circo

Cantinflas en corrida bufa

Xavier Cugat versus Billo Frómeta

En 1954 hubo un famoso y muy publicitado mano a mano musical entre las orquestas del catalán Xavier Cugat y la Billo´s Caracas Boys.

Xavier Cugat y Billo´s Caracas Boys

Cugat era toda una figura en Hollywood como musicalizador de películas. En este match también participó su esposa la cantante Abbe Lane.

Por cierto Billo Frómeta, décadas después compuso el pasodoble “Nuevo Circo”, dedicado al coso taurino, popularizado en la voz de Memo Morales.

Escuchemos el pasodoble “Nuevo Circo” interpretado por Memo Morales “El gitano maracucho”.

La Noche de la Salsa

Todo un acontecimiento en el Nuevo Circo fue la primera presentación en Venezuela de las Fania All Stars -o las Estrellas de Fania- que ante una audiencia multitudinaria desgranó un repertorio tan vibrante que mantuvo a la audiencia bailando y coreando las canciones todo el tiempo.

Fania All Stars en el Nuevo Circo 7-06-1974

Fania All Stars en el Nuevo Circo 7-06-1974

“Fue el 7 de junio de 1974  -recuerda Aquilino José Mata-  bajo el nombre de “La Noche de la Salsa”. El show congregó a luminarias de esa expresión rítmica de la relevancia del recientemente fallecido Johnny Pacheco, Bobby Valentín, Ray Barreto, Santitos Colón, Roberto Roena, Yomo Toro, Cheo Feliciano, Ismael Miranda y Héctor Lavoe, entre muchos otros. La otra estrella internacional de la noche fue el camerunés Manu Dibango, como invitado especial traído por la Fania, quien estaba pegado en muchos países con su canción Soul Makoosa”.

Los invito a escuchar “El ratón” con Cheo Feliciano y las Fania All Stars.

En el debut de la Fania en nuestro país, el virtuoso pianista Markolino Dimond sustituyó a Larry Harlow. Para este entonces, Venezuela ya empezaba a destilar su propia salsa con orquestas como Los Dementes, Orlando “Watussi” Castillo y La Dimensión Latina.

En ese show actuó como telonera una orquesta llamada Las Estrellas Venezolanas, para así emular a la banda visitante, dirigida por Porfi Jiménez, entre cuyos cantantes estaban Freddy “Coco” Ortega, Carlín Rodríguez y Chico “Sensación” Salas.

El rock llega al ruedo

El sábado 30 de septiembre de 1989, el Nuevo Circo fue el escenario de “Encuentro en el Ruedo”, un concierto legendario para la gente del rock. Reunió nada menos que a Sentimiento Muerto, Desorden Público y Zapato 3, agrupaciones referenciales de la movida musical venezolana de esta expresión. Lo organizó Félix Allueva, el mismo que bajo este impulso crearía posteriormente el Festival Nuevas Bandas.

Nuevo Circo

Rock en el ruedo con Sentimiento muerto. 1989

Desorden Público canta “Promesas” en el ruedo del Nuevo Circo.

Deportes, ópera, carnavales y hielo

También fue utilizada la edificación para espectáculos de lucha libre, peleas de boxeo, pista de patinaje sobre hielo, ópera y celebraciones de Carnaval, sobre todo en las décadas de los 40 y 50.

Boxeo en el Nuevo Circo

En lucha libre y catch as catch can participaban estrellas tan populares entre los fanáticos de este espectáculo como El Zorro Italiano, El Enmascarado de Plata,  El Tigrito del Ring,  Bernardino La Marca, así como El Chiclayano, Dr. Nelson, El Ciclón Venezolano, El Dragón Chino, Jorge y Bassil Battah, entre muchos otros.

Catch as Catch Can con los hermanos Battah y Dragón Chino

Lucha libre en la arena

Se destaca además que en el Nuevo Circo de Caracas hubo un gran encuentro de boxeo, donde el venezolano Morocho Hernández ganó la primera corona mundial de ese deporte en la categoría mosca para Venezuela, el 18 de enero de 1965, frente al estadounidense Eddie Perkins.

Y otra lucha, pero por amor, se escenificó en la ópera Carmen, de ambiente netamente taurino con la destacada participación del gran Curro Girón quien por unas horas se convirtió en el torero Escamillo de quien la gitana Carmen se enamoró locamente para finalmente ser asesinada por su anterior amante don José.

En esa ocasión, al momento del toreo como lo exige el libreto de la ópera, Curro Girón ofreció un pase con toro, capota y espada, lo que le imprimió un ambiente de autenticidad al drama de Bizet.

Antoñete, Curro Girón y Antonio Ordóñez 29 de enero 1967. Foto Jansen

Ópera Carmen, de Georges Bizet, Acto IV, Marcha y Coro “Toreador”

El primer espectáculo artístico musical de patinaje sobre hielo presentado en el Nuevo Circo fue el de la tres veces campeona olímpica y diez veces campeona del mundo, la noruega Sonja Henie. Posteriormente vinieron compañías con gran despliegue de patinadores, artistas, bailes, música, acrobacias y efectos técnicos como Holiday on Ice y Arco Iris sobre Hielo.

Nuevo Circo

Arco Iris sobre Hielo 1963

Evangélicos cantan y oran frenéticamente

Entre las décadas del 60 al 80 miles de seguidores de las iglesias evangélicas tomaban las gradas para llenar los espacios de plegarias y cánticos recurrentes, con los ojos entreabiertos y las manos alzadas,  para seguir fervorosamente de cerca la palabra enardecida de sus pastores.

Entre los que más se recuerdan está el pastor puertorriqueño Yiye Ávila, quien con su facilidad de verbo, tanto para atacar el mal como elevar loas al Señor, atraía multitudes en sus eventos anuales que incluían numerosos enfermos, a los cuales aparentemente sanaba a la vista de todos, entre ellos inválidos en sillas de rueda que de inmediato “comenzaban” a caminar.

Recuerda el periodista Aquilino José Mata que no toda la audiencia era tan crédula. “Algunos infiltrados se dedicaron a seguirle los pasos a Ávila en varias investigaciones  -refiere-  hasta que detectaron que muchos de esos enfermos en realidad no lo eran, sino que se trataba de gente contratada especialmente para esas prédicas públicas. El escándalo fue mayúsculo y muy difundido por la prensa”. Yiye Ávila no regresó a Caracas.

En agosto de 2010, Jorge Raschke, otro pastor pentecostal puertorriqueño regresó al Nuevo Circo. Cuenta Aquilino José Mata que Raschke aseguraba tener buenas relaciones con chavistas y opositores. El evento abrió las puertas del Nuevo Circo por primera vez, después de 15 años sin funcionar, para una actividad evangélica.

 

Reverendo Jorge Raschke Eventos Cristianos Venezuela Clamor por Venezuela. Agosto 2010

Asistieron más de 9.000 personas en el lugar donde el mismo Raschke y otros predicadores, como su compatriota Yiye Ávila, alzaban su voz en los años 60, 70 y 80. Eran eventos anuales muy concurridos y publicitados; muy orados y cantados.

Llenar el Nuevo Circo = éxito político

El 17 de diciembre de 1935 murió Juan Vicente Gómez y con él finalizaron 27 años de cruenta dictadura que dieron paso a un período de democracia con sus altos y bajos.

Los partidos en la clandestinidad salieron a la vida pública y nacieron nuevas fuerzas y organizaciones políticas. Inmediatamente el Nuevo Circo se convirtió en lugar de reuniones multitudinarias para medir el poder de las maquinarias partidistas, movilizar masas, calibrar la fortaleza de los líderes y su poder de convocatoria.

El 1° de marzo de 1936 se realizó un mitin político, uno de los primeros tras la muerte de Gómez, donde participaron como oradores, entre otros, Rómulo Betancourt a nombre del Movimiento Nacional de Organización Venezolana (ORVE).

La elección popular de los concejales de Caracas a mediados de 1937 constituyó el primer ejercicio popular de participación democrática y fue en el Nuevo Circo de Caracas donde se realizó el escrutinio de los votos.

Más de 20 mil personas se reunieron el 17 de octubre de 1945 en un mitin histórico convocado por Acción Democrática y así sucesivamente las organizaciones y partidos políticos procuraban realizar sus mítines en el Nuevo Circo, lo que se tomaba muy cuenta a la hora de pulsar fuerzas dependiendo del lleno del coso.

Pero el más imponente y multitudinario encuentro político fue convocado por URD con motivo de las elecciones presidenciales de 1952 con la asistencia de su líder Jóvito Villalba. La victoria fue contundente con 1.198.000 votos que lo avalaban. Este triunfo fue desconocido por Marcos Pérez Jiménez y lo demás es historia.

Hoy día llenar el Nuevo Circo para apoyar a un líder político resulta obsoleto porque desde hace un tiempo lo que se impone es calle para medir fuerzas. 

Murió la fantasía circense

A pesar de haber sido declarado en 1998 Monumento Histórico Nacional y Bien de Interés Cultural de la Nación y luego de haber pasado por un intenso proceso de Restauración y Vitalización en 2007, el Nuevo Circo no tiene actualmente el mantenimiento adecuado.

Construyeron una edificación que sirve de sede al Museo de Arquitectura, algo inexplicable ya que obstruye la visión de su fachada.

Se creó el Núcleo de Desarrollo Endógeno Cultural  Nuevo Circo, organismo para administrar y velar por las actividades que comenzaron a desarrollar varios colectivos urbanos que se desempeñaban en diferentes áreas del arte, pero por algún motivo la mayoría se retiró de sus instalaciones, así como la Fundación Circo Nacional de Venezuela.

Su abandono y decadencia han sido consecuencia de muchos factores, entre ellos la apertura de El Poliedro en marzo de 1974 que trasladó los grandes y multitudinarios espectáculos a La Rinconada. También contribuyó a su cierre la expresa prohibición de corridas de toro en julio de 2017, la falta de interés por parte del Estado y la delincuencia imperante en la zona que no es precisamente una fantasía circense que atraiga al público.

Y en honor al Nuevo Circo de Caracas cerramos la faena taurina con el emblemático pasodoble “Gallito” de Santiago Lope Gonzalo.

Bibliografía

Orlando Marín Castañeda. Valoración histórica del Patrimonio Arquitectónico. Estudio de casos en el Centro Histórico de Caracas. Capítulo III – Nuevo Circo de Caracas. Universidad Simón Bolívar. Caracas, mayo 2011

Venezuela Taurina.

Fotografías. Biblioteca Universidad de Michigan, Humberto J. Boscán, Nicomedes Febres Luces, Víctor Pérez, Jansen, Obertein, Carlos Lachica, Alberto Veloz, Caracas en Retrospectiva II, Pinterest