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Alberto Veloz

Alberto Veloz

Periodista de la UCV (1973). Jefe de Prensa de las Primeras Damas de Venezuela y de la Fundación del Niño (1978–1994).

Editor fundador del periódico Barabar especializado en bebidas alcohólicas y gastronomía. Redactor de la Guía Prestigio de restaurantes y la columna Voyeur Impertinente en la revista Etiqueta.

Colaborador en Estampas temática Sabor y la Guía Turística El Universal.

Estudios de Periodismo Científico; Arte y Cultura; Diplomacia, Ceremonial y Protocolo; Diplomado en Imagen y Gestión Corporativa.

Artículos Destacados

El irrepetible Aventino

El irrepetible Aventino

Al ponerme manos a la obra no dudé cuál sería el primer restaurante que debía reseñar. No solo escogí el de mejor comida francesa, sino donde también se originaron historias y leyendas urbanas gracias a una clientela, que en aquel entonces estaba en el ten top de los acontecimientos. No era perfecta, sino noticiosa, elegante y mundana

Le Drugstore, el espíritu caraqueño de los 70

Perros calientes de un metro, cervezas gigantes, sándwiches de exóticas mezclas, helados pantagruélicos, lingotes de chocolate y exquisitas crepes condensan el alma gastronómica de lo que fue la meca de la juventud y la moda caraqueña de los años 70 y 80: Le Drugstore levantó su santamaría, de fina trama en hierro, el 14 de diciembre de 1970 en el Centro Comercial Chacaíto

La Belle Epoque convivió con la modernidad

Una ciudad en constante destrucción, que ha abandonado para siempre los elementos fundamentales para ser recordada, bien sea en arquitectura, paisajismo, costumbres, lugares, es una ciudad sin recuerdos, donde sus habitantes pierden el rumbo sin saber porqué, lo que hace que la memoria, lo poco o mucho que pueda conseguirse en archivos, libros, testimonios, fotos o videos tome importancia capital para reconstruir las vivencias de sus ciudadanos “ese algo” de lo que alguna vez se tuvo o fuimos Uno de los lugares de Caracas que conserva parte de su época de gloria es Colinas de Bello Monte.

Cuando la bohemia gravitaba alrededor de Parque Central

Una vida verdadera y auténticamente álgida, con un inusitado movimiento cultural, político, social y gastronómico fluyó en la zona de Los Caobos-Parque Central en las últimas décadas del siglo XX. Con solo hacer un pequeño inventario de lugares donde acudía la “crema de la inteligenza” caraqueña, nos podremos dar cuenta de que esto fue rigurosamente cierto. Y, aunque parezca increíble, toda esa vorágine se diluyó en tan solo 25 años aproximadamente. No se pueden precisar fechas exactas ya que el declive social ha sido una circunstancia paulatina. Con motivo de los 448 años que cumple Caracas, compartimos estas maravillosas anécdotas

Caracas y su Riviera caribeña

Aunque el Ávila separa a Caracas del mar, esta ciudad  tiene su propia playa, la cual vivió una época de verdadero esplendor, con una actividad como pocas en el país, donde se dieron cita celebridades internacionales en hoteles y marinas privadas con lujosos yates de diferentes calados, se celebraron concursos de belleza donde surgieron misses que triunfaron universalmente, se presentaron artistas de renombre y fama internacional, movimientos hippies llenaron sus riberas de jóvenes que pregonaban peace and love en gigantescos conciertos de rock y ofrecía una gastronomía variada, abundante, de altísima factura y servida impecablemente donde no faltaban los exquisitos pargos, meros, carites y róbalos acompañados de primos foráneos como el lenguado y el bacalao, y cuando era permitida, aparecía la delicada e insípida, pero costosa langosta

El Gran Café, nido de la vanguardia caraqueña

Lugar obligado de encuentros de todo tipo, corazón de la vida bohemia caraqueña, terraza panorámica para “ver -a todo el mundo- y dejarse ver”, peña literaria, improvisada oficina al aire libre, encuentro de intelectuales y de los que no lo eran, espacio para citas non santas, rincón de desempleados, una de las sedes de la República del Este, todo eso y lo que la fértil imaginación del lector pueda abarcar, era la vida que ofrecía a sus habituales y eternos contertulios el siempre recordado Gran Café de Sabana Grande y su hermano el Piccolo Café, que estaba a escasos 50 metros, en la entrada de las Galerías Bolívar

El restaurante emblemático de Macuto: Las Quince Letras

La referencia gastronómica de mayor importancia que existió en todo el Litoral Central se llamó Las Quince Letras. Este bar restaurante, enclavado en un lugar privilegiado y con las olas del bravío Caribe constantemente bañando su farallón, fue el centro de reunión de todas las personalidades que visitaron el país, amén de la sociedad caraqueña que hizo de él su comedor favorito frente al mar

Fuentes de soda: con ellas se fue el banana split

La idiosincrasia del american way of life se refleja con autenticidad en los prehistóricos Picapiedras cuando Pedro, manejando su troncomóvil en compañía de Vilma, Pablo y Betty, llega a un auténtico drive-in y pide un costillar de brontosaurio. Sin lugar a dudas, era la fuente de soda en tiempos del Pleistoceno

Pasapalo para pasar el palo

“Preámbulo del menú, anticipo sabroso de un festín gastronómico… Fiesta lúdica de todos los sentidos, demostrando una vez más, que lo de minicocina es sólo por el volumen y el tamaño, pero no por la riqueza de sus propuestas, que son divertidas, emocionantes y placenteras”. Así se expresa Juan Mari Arzak en el prólogo de su libro Arzak. Bocados” sobre ese condumio que ostenta una gran variedad de nombres que van desde el pasapalo o tentempié venezolano pasando por la botana mexicana; tapa, pincho, montadito o banderilla española; pasaboca colombiano; piscolabis, hors d´oeuvre, antipasti, aperitivo, mezze libanesa, smörgasbord sueco, dim sum chino o el gustatio de la antigua Roma

Sabana Grande: refugio de lo sagrado y lo profano

Los bares, tascas y restaurantes abundaron en Sabana Grande. Todos eran similares en ambiente alegre, tragos, precios y generosas raciones. Algunos todavía se mantienen esperando a la fiel clientela que desapareció de sus alrededores, pero la mayoría de sus nombres solo están en la memoria de quienes los frecuentamos, así como las tiendas y locales de todo tipo que hicieron feliz a más de uno, pero lamentablemente desaparecieron

Abilio Del Pozo, el mayordomo de la Democracia

“El destino de las naciones depende del modo según el cual se nutren” Brillat Savarin Cientos de personalidades del mundo entero: testas coronadas, jefes de Estado, premios Nobel y artistas famosos que visitaron Venezuela fueron homenajeados con banquetes de gala, almuerzos oficiales y cenas de gran tronío en las sedes donde se detenta el poder.

En busca de "La perfecta ama de casa"

Hace unas décadas -cuando no existía Internet ni el salvavidas de Youtube- muchos escollos de las novatas con delantales se resolvían con clases o sencillos cursos para aprender a cocinar, recetarios de todo tenor y posteriormente, cuando apareció la televisión, se sumaron los programas de cocina, que no eran numerosos ni presumían de la calidad y producción de los actuales, cuando ahora lo gastronómico es un verdadero fenómeno mediático Tradicionalmente la cocina del hogar correspondía al dominio femenino, sobre todo en los países latinos. Por herencia ancestral, los oficios domésticos los asumía la mujer; de allí el sustantivo “ama de casa” y entre múltiples labores y, quizás la más importante estuvo en el saber guisar, enfrentarse a ollas y sartenes, verduras y carnes, amén de la limpieza de los cacharros, además de la visita casi diaria al mercado.

La mesa italiana en Caracas: hegemonía del sabor

El ciudadano común supone que siempre ha existido una gastronomía italiana que representa por si sola a toda Italia pero en realidad, la cocina con ese gentilicio es de reciente data. Poco antes de finalizar el siglo XIX no existía ese concepto porque la culinaria de la “Bota” era eminentemente regional,  sus antiguos orígenes son absolutamente locales, debido a la diversidad de pueblos, con sus costumbres, maneras de cocinar y geografía particular

Culinaria en tiempo de prohibiciones

Si te bañas en el mar en un Viernes Santo te convertirás en pescado y si comes carne ¿qué pasaría? Mitos y creencias de los ancestros que hoy son parte del recuerdo de los temores del pueblo. Para algunos todavía funcionan como normas de cumplimiento, aunque estén en absoluto desuso