Aeropuerto de Maiquetía

Jerusalema en Maiquetía

"Por una patria grande", el Aeropuerto Internacional de Maiquetía hizo bailar Jerusalema a decenas de personas sobre el mosaico cinético del artista Carlos Cruz-Diez. De esta manera se sumaron al reto que se ha hecho viral en redes sociales. Vestidos con trajes de bioseguridad, que escasean en hospitales de todo el país, o simulando ser pasajeros, los participantes del reto cumplieron intachablemente con la coreografía. Según el video que ellos mismos difundieron en redes sociales, los bailarines son parte de la "gran familia aeroportuaria". Ese mosaico de Cruz-Diez es conocido como triste escenario de despedidas de parte de los 5 millones de venezolanos que, en los últimos años, ha dejado el país para escapar de la pobreza y la inseguridad.

Detienen a Víctor Cruz Weffer, jefe del Plan Bolívar 2000

El militar retirado Víctor Cruz Weffer, conocido por ser jefe del Plan Bolívar 2000 a comienzos del gobierno de Hugo Chávez, fue detenido anoche en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, según lo confirmó el fiscal general designado por la Constituyente de Maduro, Tarek William Saab.

El "vandalismo" al mosaico de Cruz-Diez resultó ser mentira

Una denuncia bastó para que la obra de arte que engalana Maiquetía acaparara la atención de todos. La Cromointerferencia de color aditivo volvió a ser noticia, y no porque soporte desgarradoras despedidas sino porque algunas de sus piezas son incluidas en el último recuerdo de Venezuela. El estado actual del Cruz-Diez del aeropuerto tiene más de descuido y postverdad que de “vandalismo”]]>

Siguen transportando cocaína desde el aeropuerto de Maiquetía

Autoridades de República Dominicana decomisaron en el Aeropuerto Internacional las Américas 140 paquetes que contenían en su interior cocaína, empaquetados en cuatro maletas procedentes del Aeropuerto Internacional de Maiquetía, ubicado en el estado Vargas, Venezuela. Diez personas, cinco de ellas militares, han sido detenidas en Venezuela por el caso.

Mi regreso a Venezuela

Fui a ver a mis hijas, aprovechando el asueto de Semana Santa. Una semana antes y una después. Una pausa necesaria para esta madre huérfana. Aunque viven fuera de Venezuela, sus corazones están aquí. Es imposible que no lo estén. Y a pesar de que sus idas fueron decisiones voluntarias, sufren el “síndrome del exiliado”: están 24/7 pendientes de lo que aquí sucede.