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Georg Eickhoff: reservas de libertad de Venezuela desafían al totalitarismo chavista

Un analista político nacido en Alemania, que vivió cinco años en Venezuela y ahora está radicado en México ha expresado algunos de los enfoques más acertados sobre la actual tragedia de Venezuela y el escenario inmediato. Es Georg Eickhoff, doctor en historia moderna y consultor, casado con una venezolana, y con una permanente conexión con la deriva de un país hoy dominado por el autoritarismo.

Georg Eickhoff: reservas de libertad de Venezuela desafían al totalitarismo chavista

«Las “mega elecciones” son una trampa caza bobos – igual que las últimas municipales y de gobernadores – y habrá bobos que van a caer – igual que en aquellas. El intento del gobierno es arrastrar el nuevo “frente” a este barranco», ha dicho en su cuenta de Twitter este ex colaborador de la prestigiosa fundación alemana Konrad Adenauer.

«Las “mega elecciones” que propone Maduro se parecen a lo que Hitler hizo en 1933/34: la “Gleichschaltung”, la toma de control sobre todos los poderes en todos los niveles de gobierno. Es el camino totalitario bajo el techo de la ANC», remató este crítico de la plataforma Mesa de la Unidad Democrática (MUD) a la cual estuvo alguna vez vinculado.

Desde Querétaro, México, donde reside con su familia responde a esta entrevista vía medios electrónicos con El Estímulo.

– ¿Ya se está definiendo claramente el carácter autoritario o totalitario del chavismo? ¿Cuáles serán los enemigos en lista una vez liquidados por completo los partidos políticos?

«El chavismo era autoritario desde su origen, desde la matanza liderada por un militar en 1992. Con la instalación de la ANC ha pasado a su fase de tiranía que es un gobierno sin ley. La pretensión es claramente totalitaria. Pero todos los totalitarismos siempre quedan incompletos porque todos los pueblos tienen reservas de libertad que son propiedad inalienable de la persona humana», dice de entrada.

«Hasta en Auschwitz hubo reservas de libertad. Claramente las hay en Venezuela y todavía son grandes y potentes. Ahora, veo cuatro enemigos del chavismo en el corto y mediano plazo. El enemigo más importante son ellos mismos porque son muy incapaces en todo que no sea propaganda y control político. El desastre económico está a la vista de todos. Ser tan ineptos como ellos tendrá su costo».

«El segundo enemigo nuevo son todos aquellos que se liberan de los partidos políticos comprometidos. Muerta la MUD, la gente que la apoyaba no desaparece. Estas personas con muchos años de experiencia de lucha se van a organizar en nuevos espacios. Este proceso será fascinante e innovador y merece todo tipo de apoyo. El tercer enemigo de la tiranía será el exilio en la medida que se organice y se decida a poner recursos financieros en una lucha organizada. El cuarto enemigo, quizás el decisivo, son los países dispuestos a imponer sanciones y usar su fuerza militar».

– ¿Qué significa para Venezuela, el chavismo y la oposición esta convocatoria de unas elecciones generales anticipadas que suponen la muerte súbita del parlamento opositor, además de la estocada final al sistema de convivencia política?

«La estocada final a la convivencia no son estas falsas elecciones, fue la imposición de la Asamblea Nacional Constituyente con la confesión de fraude de Smartmatic y todo. Por eso era tan incomprensible y absurdo todo el episodio del diálogo en República Dominicana que ha llevado la MUD al suicidio reputacional. La Asamblea Nacional está muerta desde las sentencias del TSJ de marzo 2017 que provocaron las protestas de calle, luego abortadas por una dirigencia opositora contaminada por la ilusión de la cohabitación o cosas peores».

«Disolver ahora anticipadamente la Asamblea Nacional es algo así como la profanación de un cuerpo después de su muerte. Es la barbarie».

«Siempre me han parecido patéticos las fotos narcisistas de nuestros líderes en el bello patio de la Asamblea Nacional con su cúpula dorada. La parafernalia del Estado propicia el autoengaño. El actual avance totalitario puede facilitar un mayor realismo en la oposición que en gran parte no ha logrado todavía un diagnóstico certero de su propia situación.

– Tras el fracaso del diálogo, Maduro parece determinado a «correr hacia adelante» y ya su gobierno no guarda ni las formas, mientras desafía a la comunidad internacional. ¿Es este un punto de no retorno? ¿Se acelera así un autoritarismo al estilo africano?

«Es un mérito innegable de la oposición venezolana en todas sus facetas haber logrado una gran solidaridad internacional. Pero es verdad que las acciones criminales de Maduro y su mafia han ayudado mucho en los últimos meses. Todo el planeta ya sabe que no se trata de un gobierno, sino de una gran operación del crimen organizado. Parece África. Pero Venezuela no es África porque ha conocido décadas de democracia y prosperidad, una sociedad urbana y moderna, mujeres muy libres. Esto no fue así en ningún país de África, ni siquiera en Suráfrica donde había apartheid».

Georg

– En esos países por cierto las sanciones internacionales poco ayudaron a superar regímenes autoritarios. Los descalabros de las economías tampoco motorizaron cambios de gobiernos (caso Cuba, Zimbabue). ¿Los venezolanos tendrán que asumir un escenario aún peor, en un contexto de «somalización» de la sociedad?

«Cierto. Sanciones no suelen ser suficientes para provocar la caída de dictadores y tiranos y menos cuando estos funcionan según los códigos del crimen organizado como el chavismo. Somalia es un ejemplo muy importante para el caso venezolano. En 1992 y 1993, las Naciones Unidas con un rol importante de Estados Unidos, impusieron la ayuda humanitaria con la fuerza de las armas. La pregunta para Venezuela es si una acción semejante – aunque parezca improbable el día de hoy – llevaría a una “somalización”, a un caos total. Mi respuesta es clara. Venezuela tampoco es Somalia porque no hay guerra civil. La oposición no está armada. Por eso merece aún más la ayuda humanitaria y militar de la comunidad internacional, de Estados Unidos para ser preciso».

– Maduro parece dispuesto a permitir solo una oposición consensuada, en una convivencia, especialmente desde las propias filas chavistas, como el ala de Diosdado Cabello, que apunta a quedarse con la Asamblea Nacional después del 22 de abril. ¿Esto significa pulverizar lo que queda de la oposición partidista en la MUD?

«La MUD ya está pulverizada. El chavismo está muy cohesionado. A Diosdado Cabello le dejan sus caprichos como Hitler permitió muchas extravagancias y robos descarados a su segundón Hermann Göring. Ni el nacionalsocialismo fue monolítico. Pero quedaron unidos hasta en el suicidio. Hablar de Diosdado Cabello como de un opositor no permite llegar a diagnósticos útiles».

– ¿Cuál será la imagen previsible de Venezuela, con un régimen totalitario, que desafía las sanciones, que está financieramente quebrado, con muy pocos aliados externos? ¿Será un país paria, con miles de refugiados y una nación repartida por el mundo?

«Los venezolanos son gente muy simpática y capaz, muy bien formados gran parte de ellos. Por eso, Venezuela nunca será un país paria, gracias a su oposición y sus exiliados. El modelo para el gobierno es Cuba y los asesores y planificadores de esta guerra del gobierno contra su población son cubanos que tienen la expulsión de gran parte de la población como programa. La miseria actual no es accidental. Forma parte de un plan».

«Pero Venezuela ya está mucho peor que Cuba actualmente. En Cuba, dentro de todo su desastre, hay seguridad ciudadana, hay salud, hay educación y para la mayoría hay comida aunque poca y mala. Lo que vamos a ver en los próximos meses, muy especialmente después de la noche más oscura del 22 de abril, serán millones de venezolanos que huyen de su país. Para esto sirve el simulacro electoral y más nada. De alguna manera la comunidad internacional tendrá que reaccionar».