Enyer Guerra persevera: quiere ser repostero, pero necesita un trasplante para vivir
A los 13 años, diagnosticaron a Enyer Guerra con una enfermedad crónica renal. Su actividad física disminuyó, pero nunca ha dejado de luchar para mejorar su salud. Ahora es candidato a un trasplante de riñón del JM de los Ríos y necesita ayuda para cubrir los gastos de sus estudios médicos
Enyer David Guerra tiene 17 años, es paciente renal del Hospital JM de los Ríos y cumple con todos los requisitos para recibir un trasplante. Aunque no lo expresa, eso significa una sola cosa: su tiempo es limitado. Apenas cumpla la mayoría de edad, la esperanza de conseguir un órgano que extienda su vida mediante el hospital se desvanece.
A pesar de eso, Enyer aprecia tener su futuro claro. Su forma de hablar hace notar que tiene un pensamiento y actitud de un adulto en funciones. Su padecimiento renal crónico no es un impedimento para crear proyectos puntuales e intentar materializarlos. En su caso, esos sueños tienen sabor: le fascina la repostería y quiere ser maestro pastelero.
Enyer en su cama del JM. Foto: Daniel Hernández
En lo más alto de Filas de Mariche, en la parroquia Petare, aprendió a hacer postres con su mamá. No duda al reconocer su potencial, pero su mayor deseo es salir del trance de salud para extender su vida y hacer realidad lo que ya imagina.
Desde los 13 años de edad es un paciente del JM de los Ríos, pero apenas hace un año comenzó su diálisis en el hospital. Cuenta que le falta un estudio más para obtener su diagnóstico final, pero todo indica que es positivo para trasplante.
Lo más importante ahora es determinar qué fue lo que le hizo el daño a su riñón, pues el día de la visita de ya contaba tres meses hospitalizado.
Salir siempre adelante
Enyer nunca ha parado: es bachiller y eximió sus materias. Quiere profesionalizar su hobby: la repostería. Desea tener una panadería para que su familia tenga un espacio para seguir haciendo buenos postres.
¿Por qué insiste? Porque le gusta valerse por sí mismo. Ni siquiera le gusta usar redes sociales para solicitar ayuda, sino que intenta conseguir recursos con su trabajo. Sin embargo, si alguien quiere colaborar, no duda en aceptar el recurso que llegue a sus manos.
Enyer y su madre en el JM de los Ríos. Foto: Daniel Hernández
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