Los demócratas le amargan la vida a Trump
Las encuestas lo anunciaban, pero se quedaron cortas con el triunfo de los candidatos demócratas en las elecciones de medio tiempo de Estados Unidos
Las encuestas lo anunciaban, pero se quedaron cortas con el triunfo de los candidatos demócratas en las elecciones de medio tiempo de Estados Unidos

Donald Trump afronta uno de los mayores reveses políticos desde su regreso a la Casa Blanca. Las elecciones de mitad de mandato celebradas este martes en Estados Unidos han dejado una victoria arrolladora de los demócratas, que, según las proyecciones, han recuperado el Senado (54-44) y también la Cámara de Representantes (228-139). La oposición ha logrado imponerse en territorios donde los republicanos llevaban décadas sin perder, lo que deja al presidente en la tesitura de gobernar durante sus dos últimos años con un Congreso controlado por sus adversarios.
El vuelco ha ido mucho más allá de lo que pronosticaban las encuestas. Texas, Iowa, Ohio, Kansas y Carolina del Sur, cinco estados que parecían fuera del alcance del demócrata, han protagonizado algunas de las mayores sorpresas de la noche. El descontento por el coste de la vida y las políticas migratorias han pesado en una campaña caracterizada también por la guerra de Irán y el desgaste de la administración republicana.
Texas ha centrado gran parte de la atención. El demócrata James Talarico ha derrotado al republicano Ken Paxton, uno de los colaboradores de Trump, logrando un escaño en el Senado que su partido no conseguía desde 1988. La victoria, una de las primeras en conocerse, rompía así una dilatada etapa de dominio conservador en el segundo estado más poblado del país.
Pero la derrota republicana ha sido doble en dicho estado. La joven demócrata Gina Hinojosa se ha impuesto al gobernador Greg Abbott, que aspiraba a un cuarto mandato después de permanecer doce años en el cargo, convirtiéndose de ese modo en la primera mujer hispana elegida para dirigir Texas. Su victoria pone fin también a más de tres décadas de gobiernos republicanos y supone otro vuelco en un estado que había resistido los avances demócratas.
Talarico ha dedicado su discurso de victoria a los ciudadanos que, según dijo en la campaña, se han visto perjudicados frente a los grandes intereses económicos. «Acabamos de demostrar que todo el dinero del mundo no puede con la gente de Texas», ha dicho a sus seguidores. Ha defendido una política que evite los ataques personales y ha afirmado que el resultado muestra que «una política de la división no puede con una política del amor», un mensaje que recuerda a Pedro Sánchez en la precampaña electoral española.
El nuevo senador ha recurrido a la historia bíblica de David y Goliat para hablar de su lucha contra su rival republicano y los grandes donantes que apoyan a Trump. «Vosotros habéis sido mi honda. El pueblo de Texas fue mi honda. Y esta noche hemos derrotado a Goliat», ha afirmado. En su discurso ha arremetido contra los ataques que ha recibido en las últimas semanas, el uso de contenidos manipulados mediante inteligencia artificial o el dinero invertido para tratar de impedir su victoria.
Talarico,maestro en una escuela pública de San Antonio, ha recordadolos problemas económicos que vivió de niño y cómo luchó su madre por darle una buena educación. Ha dedicado su victoriaa maestros, enfermeras, granjeros y familias trabajadoras que tienen dificultades para comprar una casa o para llegar a fin de mes.
La jornada electoral ha propiciado resultados inesperados en territorios tradicionalmente conservadores. En Kansas, Adam Hamilton ha derrotado al senador republicano Roger Marshall, logrando una victoria que los demócratas no obtenían desde 1932. Han tenido que transcurrir 94 años para que este estado, ubicado en el centro del país, vuelva a elegir a un senador demócrata.
Carolina del Sur también ha experimentado un cambio de signo político. Annie Andrews ha obtenido un escaño que los demócratas no ganaban desde 1998 y se ha convertido en la primera mujer elegida para representar al estado en el Senado federal. Su victoria ha resultado especialmente inesperada, ya que las encuestas no preveían que los republicanos pudieran perder uno de sus bastiones más seguros.
En Carolina del Norte, el exgobernador Roy Cooper ha derrotado al republicano Michael Whatley, mientras que en Iowa, Josh Turek se ha impuesto a Ashley Hinson. Ohio ha registrado otras dos victorias demócratas: la del exsenador Sherrod Brown, que recupera un escaño para su partido, y la de Amy Acton, que ha superado a Vivek Ramaswamy en las elecciones a gobernador.
Los demócratas también han conservado posiciones clave como las de Georgia, Virginia, Nueva Jersey y New Hampshire. En New Hampshire, Chris Pappas se ha convertido en el primer hombre abiertamente homosexual elegido para el Senado de Estados Unidos. En cuanto a los republicanos, han logrado mantenerse en Florida, Kentucky, Oklahoma y Virginia Occidental.
Michigan ha sumado otra victoria relevante en el tsunami demócrata. Abdul El-Sayed ha ganado al republicano Mike Rogers y es el primer musulmán elegido para el Senado del país. El apoyo del voto en Detroit y el condado de Wayne han sido cruciales para su triunfo. La mayoría demócrata podría crecer aún más en las próximas horas.
En Alaska, la candidata Mary Peltola compite en una contienda muy reñida con el republicano Dan Sullivan. En Misisipi, el conteo ha sorprendido por la diferencia mínima entre los candidatos. En la Cámara de Representantes, las proyecciones indican que los demócratas podrían llegar a 250 escaños, algo que no ocurría desde que Barack Obama llegó a la Casa Blanca en 2008.
La pérdida de las dos cámaras del Congreso al mismo tiempo es uno de los mayores golpes electorales que puede recibir un presidente estadounidense. Desde 1946, solo ha ocurrido en cuatro ocasiones. Aquel año, los republicanos arrebataron el control del Capitolio a los demócratas de Harry Truman. La historia se repitió en 1954, cuando los demócratas recuperaron ambas cámaras durante la presidencia de Dwight Eisenhower, y en 1994, con Bill Clinton en la Casa Blanca.
El último precedente se produjo en 2006. Los demócratas recuperaron entonces las dos cámaras durante el segundo mandato de George W. Bush, castigado por la guerra de Irak y la caída de su popularidad. Hoy, veinte años después, Trump vive una situación muy similar, con una peculiaridad. En las primeras elecciones de mitad de mandato, en 2018, los republicanos perdieron la Cámara de Representantes pero mantuvieron el control del Senado. Esta vez han perdido las dos.