La dolarización avanza sin freno en Venezuela

Hacerse la manicura, comprar un vestido de lentejuelas o un simple litro de leche; en Venezuela, el país de la revolución bolivariana, todo se puede si se tienen dólares, pero a condición de ser discretos.

«Claro que que recibimos dólares, podemos probar también con su tarjeta de crédito internacional, si pasa no hay ningún problema», dice amable y pragmático el encargado de un restaurante de Caracas. En medio de la crisis económica, rechazar a un cliente no es una opción.