Odebrecht: 5 años de un escándalo del que sigue impune el chavismo

En todos los países americanos donde la constructora brasileña Odebrecht extendió sus tentáculos de corrupción, sobornos, sobreprecios hubo algún tipo de investigación y búsqueda de castigo. Menos en Venezuela. Los publicistas Mónica Moura y João Santana declararon en su momento que pagaron $77 millones solo en un período determinado y a un ministro de los 28 que de una u otra forma participaron en alguno de los más de 32 contratos suscritos entre el chavismo y Odebrecht.

Odebrecht: 5 años de un escándalo del que sigue impune el chavismo

La trama de corrupción que orquestó durante 20 años la constructora brasileña Odebrecht y que salió a la luz hace cinco años, le costó a Latinoamérica no solo retraso en sus grandes obras de infraestructura sino ver a algunos de sus mayores líderes políticos y empresariales caer en una oscura telaraña.

Desde que el 21 de diciembre de 2016 el Departamento de Justicia de EEUU destapó el escándalo según el cual Odebrecht pagó sobornos a presidentes, expresidentes y funcionarios de 12 países de América Latina y África para obtener beneficios en contrataciones públicas, Brasil, Perú y Colombia han padecido los casos más dramáticos.

En el gigante brasileño, en donde se creó la empresa en 1944, luego de que la operación Lava Jato destapara en 2015 el desvío de dineros de la estatal petrolera Petrobras, el caso Odebrecht arrastró consigo a centenas de políticos y ejecutivos, incluyendo al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010). Lula fue apresado en abril de 2018 y pasó 580 días tras las rejas acusado de corrupción y lavado de dinero. Sin embargo, recobró su libertad en 2019 y las condenas fueron anuladas este año por un tema de competencias, decisiones que lo devolvieron al ruedo político.

Luto en Perú

La sombra de Odebrecht sigue planeando sobre Perú, en donde han sido implicados los expresidentes Alejandro Toledo (2001-2006), Alan García (2006-2011), Ollanta Humala (2011-2016) y Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018), así como la líder opositora Keiko Fujimori y otros políticos y empresarios.

En abril de 2019, la tragedia tocó al país cuando García se suicidó para evitar ir a la cárcel. Para Humala y su esposa, Nadine Heredia, la Fiscalía pidió 20 y 26 años y medio de cárcel, respectivamente, y en noviembre se dictó un auto de enjuiciamiento.

Aunque todavía no se hace efectiva, la extradición de Toledo a Perú, un juez de EEUU la avaló en septiembre. Lo cusa de  estar implicado en la presunta recepción de un soborno de unos $35 millones para facilitar los negocios de la empresa brasileña.

Por su parte, Kuczynski permanece en arresto domiciliario desde que dejó la presidencia en 2018. En cuanto a la tres veces candidata presidencial Keiko Fujimori, la Fiscalía ha pedido 30 años de cárcel tras acusarla de recibir dinero irregular de Odebrecht para sus campañas de 2011 y 2016, y aún espera saber si se le abrirá un juicio oral.

Odebrecht, sus tentáculos

Colombia: campañas enlodadas

El escándalo salpicó en Colombia las campañas presidenciales de Juan Manuel Santos y Óscar Iván Zuluaga en 2014, aunque investigaciones posteriores aclararon que no recibieron dineros de Odebrecht. Por el escándalo han sido condenados los exsenadores Otto Bula, por ser uno de los «mensajeros» de Odebrecht para sobornar, y Bernardo Miguel «Ñoño» Elías; el exviceministro de Transporte Gabriel García Morales; los hermanos empresarios Enrique y Eduardo Ghisays Manzur y el expresidente de Corficolombiana (socia de Odebrecht en la construcción de la carretera Ruta del Sol II) José Elías Melo.

Colombia también tuvo un capítulo oscuro con las muertes del ingeniero Jorge Enrique Pizano y su hijo Alejandro. Pizano padre fue auditor en Corficolombiana de la Ruta del Sol II y antes de morir de un infarto en su casa dejó una entrevista grababa, emitida por «Noticias Uno», en la que reveló que el entonces fiscal general de Colombia, Néstor Humberto Martínez, conocía desde 2013, antes de llegar al cargo, la trama de corrupción de Odebrecht.

Su hijo Alejandro volvió de Barcelona para darle el último adiós y tres días después, cuando ordenaba sus recuerdos, bebió de una botella de agua que encontró en el escritorio de su progenitor y que contenía cianuro, lo que le causó la muerte.

Los Martinelli y Varela en la mira de EEUU

Este mes de diciembre Ricardo Alberto y Luis Enrique Martinelli Linares, hijos del expresidente panameño Ricardo Martinelli (2009-2014), se declararon culpables en un tribunal federal de Nueva York de blanqueo de dinero y del pago de $28 millones en sobornos a un alto funcionario de Panamá en nombre de Odebrecht.

Los Martinelli Linares, cuya sentencia se conocerá el próximo mayo, reconocieron su culpabilidad después que los  extraditaron desde Guatemala y llegaron a un acuerdo con la Fiscalía estadounidense, que pide entre 9 y 11 años de prisión.

En Panamá, en donde Odebrecht admitió haber destinado $59 millones a sobornos, hay 50 acusados y dos expresidentes investigados: Martinelli y Juan Carlos Varela (2014-2019).

Ecuador: Correa y Compañía en problemas

El expresidente Rafael Correa y su vicepresidente, Jorge Glas, no se libraron de la trama brasileña en Ecuador. Glas quedó apartado de la vicepresidencia en 2017 en medio de un juicio por el que fue condenado a seis años de prisión. En 2020, el llamado caso «Sobornos 2012-2016» llevó de nuevo a su condena y a la de Correa, prófugo en Bélgica, por cohecho en un caso de financiación ilegal de empresas al movimiento oficialista Alianza País, entre ellas Odebrecht.

Guatemala: pocas condenas

En Guatemala, el caso ha tenido como principal protagonista al exministro de Comunicaciones Alejandro Sinibaldi, supuestamente beneficiado con los sobornos, al igual que el excandidato presidencial Manuel Baldizón, actualmente preso en EEUU, y el empresario Carlos Arturo Batres Gil.

Hasta el momento han sido condenadas tres personas, todas ligadas a Sinibaldi, con seis años de prisión por lavado de dinero: Juan Ignacio Florido, Juan Manuel Colina Colorado y Jorge Eduardo Antillón Klussman.

República dominicana, no son todos

En República Dominicana, el juicio concluyó el pasado 14 de octubre con tan solo dos condenas y la sensación de impunidad. El exministro de Obras Públicas Víctor Díaz Rúa recibió una condena de cinco años de cárcel por lavado de dinero y Ángel Rondón, exrepresentante de Odebrecht en el país, a ocho años por repartir los sobornos.

La empresa admitió haber pagado $92 millones en sobornos entre 2001 y 2014. La Fiscalía abrió una nueva investigación que abarca obras públicas. Incluyó a funcionarios excluidos del expediente original, en una cuestionada gestión encabezada por el ex procurador general Jean Alain Rodríguez, que ahora está en prisión preventiva por su presunta implicación en otro escándalo de corrupción.

Argentina sigue su curso

La Justicia en Argentina sigue investigando a Odebrecht en tres causas. Una por los presuntos pagos indebidos que realizó en el proyecto para soterrar las vías del tren Sarmiento, el consorcio que integraron Odebrecht, Ghella, Comsa e Iecsa -entonces controlada por Angelo Calcaterra, primo del expresidente Mauricio Macri (2015-2019)- a funcionarios e intermediarios de los Gobiernos de Néstor Kirchner (2003-2007) y de Cristina Fernández (2007-2015).

Otra sobre los proyectos para la extensión de las redes troncales de gasoductos, dividida en dos tramos: los gasoductos Libertador General San Martín y Neuba II desde 2005, y la ampliación de la capacidad del transporte de gas a lo largo de 15 provincias, desde 2007. Y la tercera línea de investigación es la de los supuestos pagos indebidos desde 2010 en el proyecto para construir una planta potabilizadora de agua para la empresa estatal AySA en Paraná de las Palmas.

México, políticos morosos con la justicia

En México no hay ni un solo político condenado por los sobornos, que sumaron más de $20 millones en los Gobiernos de Vicente Fox (2000-2006), Felipe Calderón (2006-2012) y Enrique Peña Nieto (2012-2018).

El principal implicado, el ex director general de Petróleos Mexicanos (Pemex) Emilio Lozoya, está en prisión preventiva desde noviembre pasado por haber recibido presuntamente $10,5 millones de Odebrecht durante la campaña y la presidencia de Peña Nieto. El actual Gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha dicho que esos sobornos estuvieron detrás de la aprobación de la reforma energética que abrió el sector a la inversión privada en 2013, por lo que también está en prisión preventiva el exsenador Jorge Luis Lavalle.

Marcelo Odebrecht

Marcelo Odebrecht, el otrora poderoso empresario que compró voluntades, terminó cayendo en desgracia. Foto. Giuliano Gomes/Folhapress

Venezuela, solo promesas

El fiscal general de Venezuela (designado por el propio chavismo sin pasar por el Poder Legislativo), Tarek William Saab, anunció en septiembre de 2017 que había reabierto una investigación sobre Odebrecht, tras considerar que no se habían hecho avances en la anterior administración del Ministerio Público, pero hasta ahora se desconoce información al respecto y no hay imputados.

La ONG Transparencia Venezuela denunció en su último informe sobre la empresa, publicado en 2019, que en 23 de las 34 obras asignadas a Odebrecht aumentaron los montos iniciales entre un 6 % y un 926 % y al menos 17 de las de mayor envergadura están inconclusas o presentaban retrasos de 4 a 8 años.

Recientemente Nicolás Maduro dijo que aprobó más de $17,5 millones para culminar obras del sistema de transporte Metro de Caracas que Odebrecht no culminó, una promesa que ya había hecho en 2017 y 2018.

Nota de El Estímulo:

Fue en diciembre de 2016, cuando Odebrecht y su filial en el sector petroquímico, Braskem, admitieron ante la Corte del Distrito Este del estado de Nueva York, en Estados Unidos, haber pagado coimas en Venezuela por 98 millones de dólares, el segundo país con el número más elevado después de Brasil, donde admitieron la suma más alta de sobornos.

Sin embargo, no fue hasta el 26 de enero de 2017 cuando la Fiscalía anunció la existencia de una investigación sobre el caso. A mediados de febrero siguiente, la Dirección General de Contrainteligencia Militar allanó las oficinas de la constructora en Caracas. Aún Luisa Ortega encabezaba el Ministerio Público.

Euzenando Prazeres de Azevedo, a quien Chávez en 2006, durante la inauguración del tramo El Valle-La Rinconada del Metro de Caracas, le preguntaba en broma si ya se había sacado la nacionalidad venezolana.

Reducción de la pena

Fue el mismo Azevedo quien el 15 de diciembre de 2016 se acogió a la figura de “delaciones premiadas” que establece la ley brasileña y rindió testimonio ante la Procuraduría General del estado de Sergipe.

El video con la declaración lo hizo público la fiscal en el exilio Ortega Díaz el 13 de octubre de este año. Allí, Azevedo asegura que entregó 35 millones de dólares para la campaña presidencial de Nicolás Maduro en 2013, a cambio de que las obras de la constructora continuaran siendo una prioridad para el gobierno.

El responsable de coordinar con Azevedo el monto fue Américo Mata, quien había sido presidente del Instituto de Desarrollo Rural de Venezuela, organismo con el que Odebrecht tiene en común la Empresa Integral de Producción Agraria Socialista José Ignacio de Abreu E Lima S.A., ubicada en Anzoátegui.

Henrique Capriles, también señalado de haber recibido plata de Odebrecht para su campaña electoral en 2013

Una investigación publicada en el medio de investigación Armando.info revela que así como financiaron a Maduro, en la misma campaña presidencial de 2013 los representantes de Odebrecht entregaron $15 millones al opositor Henrique Capriles.

El caso Odebrecht: Corrupción y despilfarro en Venezuela

El esquema de corrupción de la Constructora Norberto Odebrecht S.A. en Venezuela no difiere mucho del aplicado en otros países de América Latina. Sin embargo, hay una característica que pone al país en evidente desventaja frente a sus pares de la región: los retrasos en los tiempos de entrega de los proyectos. Odebrecht reconoce que dejó guindando 11 obras.