Peseiro seleccionador: ¿Riesgo o acierto?

Lo cierto y la conclusión de todo esto, es que Peseiro se ha hecho cargo de una enorme responsabilidad y tiene solo dos meses para conocer su tamaño

Serio pero con una sonrisa dibujada en su rostro. Afable, no muy conversador, aunque es uno de esos en que en una conversación no deja hablar al otro, aún sin haber confianza de por medio.

Su cara denota prudencia. Quiere hacerse querer y es muy respetuoso con todos. No te mira a los ojos cuando te habla, curiosamente te ve solamente cuando le hablas. Es un gentleman, propio de un lisboeta como él.

La impresión de su personalidad es quizá lo menos importante para hablar de José (hay que acostumbrarse a decir «Yosé», así es su pronunciación en portugués) Peseiro, el sorpresivo nuevo seleccionador nacional. Sin embargo, siempre es importante saber cómo aborda las relaciones interpersonales quien en adelante tendrá mucha interacción con los medios de comunicación.

En rueda de prensa y en entrevistas posteriores, Peseiro no ha querido ahondar en profundidades. Es prudente a la hora de hablar sobre sus ideas tácticas y si las va a implementar en el equipo patrio. En lo que declara, denota reciente estudio de la actualidad del fútbol venezolano, más allá que haya tenido un paso por el país en 2012 cuando dirigió un combinado de estrellas internacionales en un torneo amistoso celebrado en Puerto La Cruz.

Lo que sí es evidente y se aprecia por sus declaraciones y la del propio presidente de la FVF Laureano González, es que Peseiro fue la última opción y la última negociación. Es decir: el portugués dijo sí rápidamente a la propuesta presentada por los comisionados para negociar con él, como una opción surgida en medio de las conversaciones que sostenía otra comisión con el argentino Jorge Sampaoli.

Lo que sí generó estupor fue la declaración del mandamás de la FVF de que no sabía quién era Peseiro, lo que demuestra que no fue la máxima entidad del fútbol quien ubicó al portugués. Queda en entredicho entonces si es que existían una serie de criterios para elegir el seleccionador de parte de la FVF porque la elección obedeció a dos cosas: al salario que se ajusta a lo presupuestado y que es extranjero. «Apenas Bruno Macedo (agente) me dijo de la posibilidad de venir a Venezuela no dudé ni un minuto», dijo en rueda de prensa.

Peseiro tiene que empaparse del fútbol de acá. Lo va a hacer. Le consulté a él y a Laureano si había presentado un plan de trabajo y ninguno de los dos supo responder, lo que argumenta la tesis de que el acercamiento al portugués fue muy reciente.

Lo único que ha quedado claro: trae de Portugal tres miembros para su cuerpo técnico, se hará acompañar de técnicos venezolanos para acercarse a la realidad del fútbol criollo, no elegirá los seleccionadores de las categorías menores pero sí quiere que éstas cumplan una filosofía de juego y trabajo cónsono con lo que hace la mayor.

Lo cierto y la conclusión de todo esto, es que Peseiro se ha hecho cargo de una enorme responsabilidad y tiene solo dos meses para conocer su tamaño. No se le puede escapar ninguna liebre y para ello se ha puesto la braga de trabajo. Tiene mucho qué hacer en muy poco tiempo, un riesgo enorme que asumen quienes le contrataron.

El beneficio de la duda hay que brindárselo a Peseiro, pero queda clara que la apuesta por alguien que tiene que familiarizarse con la realidad que lo va a rodear es un riesgo enorme.