<iframe src="//www.googletagmanager.com/ns.html?id=GTM-K8BB9HX&l=dataLayer" height="0" width="0" style="display:none;visibility:hidden"></iframe>

"Run": ¿Qué es lo que pasa exactamente en la escena final?

La película es una de las más vistas en Latinoamérica desde que se estrenó en Netflix. El final, que guarda un plot twist muy comentado, ha generado mucha discusión en las redes sociales. Aquí lo analizamos

"Run": ¿Qué es lo que pasa exactamente en la escena final?

Cuando un director se embarca en un proyecto de terror o thriller, no se le exige que la originalidad sea una baza. Por el contrario, lo que el espectador busca en estos géneros es, por un lado, recibir una buena dosis de adrenalina (sustos si es el caso) y por otro descubrir si la producción supera el camino fácil (el asesino es el mayordomo). Es por eso que «Run» aparecía como un rico caramelo para ser degustado en este regreso al encierro pandémico.

Aneesh Chaganty, el mismo de la inquietante «Searching» dirige y escribe, con Sev Ohania, esta cinta protagonizada por Sarah Paulson («Ratched«) y Kiera Allen («Ethan & Skye»). Fue lanzada el 20 de noviembre de 2020 por Hulu, pero se ha hecho popular desde que llegó a Netflix Latinoamérica hace pocas semanas.

«Run» describe en un tiempo muy breve (89 minutos), la extraña relación entre Chloe (Allen) y su madre, Diane (Paulson). La joven, que espera con ansias entrar a la universidad, no puede valerse completamente de sí misma debido a diferentes enfermedades. Por lo tanto, su progenitora se encarga de supervisar casi todos sus movimientos.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de Kiera Allen (@kierajallen)

La película bebe de clásicos, como «Carrie» (1976), «Misery» (1990) y suma ingredientes que hemos visto en «Ich seh, Ich seh» (2014), «Everything, Everything» (2017) y «The Act» (2019). Ahora bien, si no la has visto, es hora de parar la lectura y volver en otro momento, pues vamos a analizar su tramo más polémico: el final, lo que nos exige hacer spoilers.

Bien recibida

Aunque predecible, la cinta fue bien recibida por la crítica. «Un delicioso thriller Hitchcockiano (…) Las excelentes interpretaciones de Sarah Paulson y la recién llegada Kiera Allen (…) hacen que sea difícil apartar la mirada de la pantalla», escribió John DeFore en The Hollywood Reporter.

Menos entusiasta, Miguel Romero de Cinemanía analiza:  «Formato fast food: fácil consumo, difícil digestión y olvido acelerado (…) con una estética, ritmo narrativo e interpretaciones plasmados en producciones precedentes muy similares».

«Paulson siempre ha sido una actriz inteligente y versátil y aquí es capaz de mostrar todos los colores de un arcoíris fracturado (…) El guion recompensa al espectador con uno de los mejores finales del año» , reseña Michael Ordoña de Los Angeles Times.

¿Realmente es un gran final? Bueno, cada quien es libre de opinar lo que desee, pero lo cierto es que sí, el director le apuesta todo a ese plot twist que puede sorprender a muchos y no de la mejor manera, pero es un final que merece ser analizado.

¿Trauma o maldad?

Recordemos el cierre: Diane es herida por unos policías, cuando intentaba escapar y luego es internada en una institución. A pesar de que no es su madre biológica, ni siquiera hay pistas de que la haya adoptado, Chloe decide visitarla y en la escena final vemos que le da una pastilla verde. Y ya sabemos lo que puede causar esa medicina.

Lo primero que sugiere el final es que Diane ha pasado a ser la víctima en la relación. ¿Por venganza? Podía ser. Pero hay que detenerse en el punto de esta nueva obsesión. Si Chloe, como nos enseñan, se ha casado y concebido un hijo, ¿por qué no puede dejar ese pasado atrás si precisamente intentó, durante el filme, escapar de su captora?

Puede que «Run» sea más perturbadora al permitirnos pensar en lo que precisamente no se ve. ¿El director apunta hacia la naturaleza cíclica del trauma? En este caso pareciera que el abuso genera más violencia. En la vida real, muchas personas logran tener una vida plena tras salir de relaciones abusivas, sin embargo, la escena final sugiere que, para otras, la redención está muy lejos del olvido. ¿Recuerdan el final de «El secreto de sus ojos»?

Diane pareciera sufrir del síndrome Munchausen, una enfermedad mental y una forma de maltrato infantil. Sucede cuando el cuidador del niño (con frecuencia la madre), inventa síntomas falsos o provoca síntomas reales para que parezca que el niño está enfermo. Conocemos el trauma que pudo haber desarrollado este cuadro (la muerte del bebé), pero no sabemos si Diane está siendo tratada psicológicamente por eso, si seguirá detenida por el resto de su vida dado el crimen que cometió o si simplemente es que está bajo la tutela de su única «pariente»: Chloe.

Como fuere, aparentemente Chloe se siente feliz de darle a Diane, literalmente, una cucharada de su propia medicina. Al convertirse en la cuidadora de la raptora, la obsesión se enroca. Esto, sin embargo, plantea la posibilidad de una segunda parte. Con lo manipuladora que era «la madre», como vimos al principio, ¿quién nos asegura que no pueda escapar y que se reinicie el ciclo?