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"Waco": el fanatismo religioso versus la intolerancia del Tío Sam

La serie está basada en hechos reales: dos agencias federales asediaron la residencia del líder religioso, quien además de profesar ser “el hijo de Dios”, pasó a la historia como el responsable de la muerte de casi 90 personas, calificadas como “rehenes” por el gobierno. Aquel abril de 1993, el pueblo estadounidense culpó también al entonces presidente Bill Clinton por el mal manejo de la situación

"Waco": el fanatismo religioso versus la intolerancia del Tío Sam

Basada en hechos reales, la miniserie “Waco” narra los días finales de David Koresh (Taylor Kitsch), líder de la Rama Davidiana, culto religioso situado en las afueras de Waco, Texas, donde convivía con sus séquitos, obedientes de la palabra de quien consideraban su profeta final.

Autoproclamado como “el hijo de Dios” y “el cordero que abriría los siete sellos”, captó a sus seguidores, primero escalando posiciones en la Rama Davidiana (existente desde 1955) hasta convertirse en su líder, y luego, gracias al hecho de conocer y reinterpretar a su favor cada versículo y pasaje de la Biblia, lo que le valió la admiración de teólogos y fanáticos quienes coexistían con Koresh hasta el 28 de febrero de 1993, cuando el Bureau of Alcohol Tobacco and Firearms (ATF) recibió un reporte que aseguraba que Koresh poseía un arsenal de armas automáticas y semi automáticas en su complejo, produciéndose un asedio por parte de la ATF y el FBI que inició el 28 de febrero y concluyó el 19 de abril de 1993. Esto pasó a la historia como una de las acciones más reprobables del gobierno de Bill Clinton y provocó la muerte de 69 adultos y 17 niños.

El asedio del gobierno federal se narra desde los mandos de la ATF y el FBI, Mitch Decker (Shea Whigman) y Gary Noesner (Michael Shannon) respectivamente, siendo este último el negociador del FBI que apeló a la resolución del conflicto por la vía del diálogo, hasta el terrible final, producto de la terquedad de Koresh y las autoridades.

La narrativa evita tomar partido al exponer tanto al Koresh benevolente y manipulador, como al polígamo y megalómano cuyo fanatismo llevó hasta las últimas consecuencias. Es, hasta ahora, el mejor papel de la carrera de Taylor Kitsch, recordado como uno de los protagonistas del despropósito que resultó ser la segunda temporada de “True Detective”. Kitsch hace suya la figura de Koresh, adecuando su fisionomía y verbo al del falso profeta cuyo empecinamiento lo llevó a ver su mundo arder.

Destaca también el papel de Shannon como Gary Noesner, el negociador del FBI quien con paciencia meridiana, agotó todos los recursos posibles para llevar a buen término la rendición de Koresh y sus seguidores, fracasando ante la frustración del gobierno y la ebullición de la opinión pública.

La actuación de Whigman como mando de la ATF, desglosa una villanesca férrea de bad boy intolerante que suele antojarse clichosa y exagerada, hasta los breves y significantes ribetes de humanidad y empatía de un soldado entrenado para hacer su trabajo a la brava.

"Waco"

El guion de «Waco» está basado en los libros de Gary Noesner, Stalling for Time: My Life as an FBI Hostage Negociator y de David Thibodeau, A Place Called Waco: A Survivor’s Story, uno de los sobrevivientes del asedio del complejo de Koresh.

“Waco” es una miniserie que revive, además de uno de los episodios más desoladores de nuestra historia contemporánea, lo infalibles que son la intolerancia, el fanatismo y la soberbia, vengan del lado que vengan.

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La vida ordinaria de peleadores dispuestos, como dijo Hemingway, “a cambiar su vida por un buen espectáculo de violencia”, es narrada desde un drama familiar que evoca tanto al yonqui de Burroughs, el realismo sucio de Bukowski y lo grotesco de Palahniuk, en una serie deportiva que, quizás, terminó demasiado pronto