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Juan Pablo Raba, el soldado que desertó de las telenovelas

Juanpablorabaportada
08/08/2017
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FOTOGRAFÍAS: CORTESÍA HISTORY CHANNEL

Las novelas rosa son cosa del pasado para el actor colombiano que aún es recordado en Venezuela por haber sido parte de RCTV. Sus ambiciones crecieron en el camino. Su nombre ahora figura en películas y series de acción en las que ha sido desde narco hasta supérheroe. Su nuevo reto es como soldado de élite en Six, Escuadrón Antiterrorista

Ya han pasado 15 años desde que se transmitió Mi Gorda Bella y el recuerdo de esa telenovela sigue vivo. Podrán transcurrir una, dos, tres décadas más y el público venezolano seguirá reconociendo a Orestes Villanueva en el rostro de Juan Pablo Raba, un actor que vivió una época de oro de la televisión venezolana, esa en la que los artistas extranjeros se radicaban en nuestro país para hacer carrera dentro de la industria.

Justo en 2002, año en el que se estrenó la producción de RCTV, la nación y el mundo del espectáculo vivieron su propio drama luego del paro petrolero. Raba estuvo en un par de proyectos más antes de que el negocio del entretenimiento nacional mermara. En el camino, el histrión colombiano se fue deslastrando de su rol de galán de dramáticos para ensuciarse las manos con tramas en las que no siempre hay finales felices.

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Aunque no reniega de su pasado, atrás quedó la época de Viva la pepa, Estrambótica Anastasia y Los secretos de Lucía. “Esa fue una etapa muy importante dentro mi carrera porque me dio una escuela. Cuando trabajas en proyectos con limitaciones de tiempo y dinero, desarrollas habilidades para trabajar rápido. Siempre aprovecharé las herramientas que me brindaron la telenovelas”, comenta en conferencia telefónica el actor colombiano que desde hace rato se quitó la corbata para ponerse las botas con las que ha transitado por el camino de las series y películas de acción.

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De sus 40 años de edad, tiene casi la mitad dedicado a vivir en pieles ajenas. A los 21 descubrió que quería ser actor. Se apasionó por los personajes oscuros, psicóticos, en crisis. “Aunque también me atraen los de comedia”, dice quien se considera impaciente e impulsivo e intolerante con la impuntualidad. Algo de ese malestar se deja colar en su voz antes de que inicie la entrevista, unos minutos tarde, por un percance de los anfitriones.

Sus respuestas son precisas pero amables. Ha demostrado que su nivel actoral es tan grande como él. El intérprete de 1,88 metros de altura le dio vida a la historia de uno de los mineros chilenos que quedaron atrapados bajo tierra en The 33 (2015), película con la que debutó en Hollywood de la mano de Antonio Banderas.

Raba descubrió que podía fundir metales cuando interpretaba a Joey Gutierrez, una suerte de héroe en Agents of S.H.I.E.L.D., el primero abiertamente homosexual de la franquicia de Marvel. Confiesa que si tuviera un verdadero súper poder, elegiría el de descubrir a los corruptos y acabar con ellos.

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Pero también ha demostrado poder estar del lado oscuro sin perder sus principios. Eso hizo cuando fue Gustavo Gaviria, el primo de Pablo Escobar, en Narcos, serie de Netflix que sirve como preludio a su nuevo papel, el de Ricky “Buddha” Ortiz en Six, Escuadrón Antiterrorista.

La serie que el canal History estrena este sábado a las medianoche en Venezuela se centra en los Seal Team Six, la unidad de operaciones militares especiales de los Estados Unidos que ganó popularidad luego de que el 1º de mayo de 2011 dio caza y ejecutó al líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden. Sin embargo, ese no es el foco del programa. “Todas las tramas que se presentan en la serie son basadas en hechos reales, pero obviamente por tratarse de secretos de gobierno, nadie sabrá nunca cual fue la verdadera historia”, confiesa el artista que este año también aparecerá en los créditos de la cinta Shot Caller, junto a Nikolaj Coster-Waldau (Jaime Lanniter en Game of Thrones).

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La edad máxima para ingresar a este grupo élite son los treinta años y el entrenamiento dura tres. De 250 soldados que aspiran a ocupar una vacante, el 95% deserta debido a las exigencias físicas y emocionales de la preparación. “Es de las series más duras que he hecho en mi vida. Los productores nos mandaron a un lugar en San Diego en el que tuvimos una especie de shock al sistema. La filmación fue muy dura. David Broyles, un ex Navy Seal que fue nuestro asesor técnico y productor,  aceptó estar en el proyecto con la condición de que las escenas de las operaciones militares fueran lo más reales posibles. Y así fue. Cargábamos chalecos antibalas, armas, todo pesa muchísimo. Eran jornadas de entre 14 y16 horas con 30 kilos extra sobre tu cuerpo, acostumbrándote a una forma distinta de moverte, saltando de helicópteros, haciendo maniobras, de verdad sientes lo duro que es ser un militar de esta categoría. Además, el equipo de producción no nos trataba como actores sino como soldados (risas)”.

Raba interpreta a Ricky “Buddha” Ortiz. Su apodo se debe a que es una especie amortiguador de las tensiones que se mantienen dentro del equipo que durante los 8 episodios de esta temporada. “En cualquier parte del mundo, el soldado se enfrenta a cuestionamientos morales y religiosos. El cine o la tv muestra al soldado élite como el poseedor absoluto de la verdad. Acá vamos se presentan como seres humanos que cometen errores que les pesan en su vida cotidiana. Eso es lo realmente bonito de esta serie. Mi personaje tiene una esposa y dos hijos. Se muestra ese contraste entre el soldado que tiene que ir al campo enfrentar la muerte y el hombre que debe resolver problemas domésticos”, agrega el actor radicado en Los Ángeles.

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Buddha fue criado al sur de Texas por una familia de inmigrantes mexicanos. Aunque es un soldado con raíces latinas, Raba lo asumió como si fuera un estadounidense más dentro de la tropa. “Acepté este papel porque está alejado de cualquier cliché del latino al que el cine o la televisión pudiera tenernos acostumbrados. Trato de alejarme de estereotipos. En cada papel que asumo quiero dejar el nombre de Colombia y los hispanos en alto, hacer entender que somos una amplia variedad dentro de nuestra idiosincrasia. Con tanta discusión al respecto de la diversidad, de que si hay que levantar muros o no, lo que no hay que hacer es entender que somos una fusión. Estados Unidos es una mezcla. No he querido imponer ninguna manera de hablar al personaje. Yo cuando hablo inglés lo hago sin acento”, sentencia.

Quien fue considerado todo un “galán”, una categoría que en Hollywood no traduce su sentido latino, explica que si bien tuvo que investigar mucho acerca de temas bélicos, sus intereses en el proyecto fueron otros. “Yo no soy fanático de las armas y mucho menos de la guerra. Me ha fascinado el mundo militar por el individuo. Explorar la humanidad de un personaje. Gente que entrega la vida por honor, por sus países y sus compatriotas. Palabras tan enormes como ‘frontera’, ‘país’, ‘patria’, ‘defensa’, se logran porque el objetivo del soldado es proteger a su compañero de la izquierda y el de la derecha. Después de haber pasado por todo el entrenamiento, les tengo mucho respeto. Admiro a cualquier persona que sea capaz de sobrepasar sus propios límites de resistencia”.

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Y si de pruebas de resistencia se trata, los ciudadanos venezolanos han demostrado que si bien no son candidatos al Seal Team Six, tienen aguate. “Venezuela, no me cansaré de decirles lo importante que son para mí. Es muy difícil dar mensajes en este momento, pero tengan ánimo, fuerza y fe. No dejen que les roben los sueños, la libertad. Es vergonzoso lo que están haciendo con el pueblo venezolano. Ojalá encuentren un camino pronto para salir de eso”, se despide Raba.