Marcas importadas comienzan a llenar los anaqueles

La escasez le abrió las puertas a nuevos productos nacionales e importados de Estados Unidos, Italia, Brasil y Colombia, por empresas o particulares, que venden a precios fuera de rango, pero que cubren un nicho de la población expuesta a la peor crisis económica en Venezuela.

Marcas importadas comienzan a llenar los anaqueles

Venezuela tiene más de 31 millones de personas, de acuerdo con los números del Instituto Nacional de Estadística. La población está afectada por una fuerte escasez que coloca a un grupo de habitantes a hacer interminables colas para optar por productos subsidiados de la cesta básica, a otro a comprar eventualmente en el mercado negro a precios exorbitantes y a otro a conformarse con lo que consiga sin pagar de más ni hacer largas filas.

Frente al desplome de los precios petroleros, en un país con control de cambio, el gobierno se ha quedado sin “la chequera” que le permitía entregar divisas para importar cualquier cosa y ha permitido a los privados traer productos de otras latitudes con sus propios recursos y paliar la grave crisis de escasez, sin ser penado por las estrictas leyes.

En el segundo trimestre del año, los estados Táchira y Zulia fueron los primeros cuyos gobiernos dieron los permisos para que desde Colombia, nación fronteriza, ingresaron productos que no se conseguían en los anaqueles de los establecimientos venezolanos.

Si bien los precios no son accesibles al consumidor promedio, están por debajo de los que se ofrecían en el mercado negro local. Una solución parcial a un problema estructural que el gobierno ha dado muestras de no querer resolver.

El 4 de octubre el gobernador de Táchira, José Gregorio Vielma Mora, informó que a partir del siguiente fin de semana desplegarían en Caracas un plan piloto para mejorar el abastecimiento en los anaqueles con productos importados a precios internacionales. Pero desde hace poco más de un mes, ya los habitantes del valle caraqueño incluyen en su dieta productos comprados en el extranjero obtenidos en el país.

En la carretera El Cafetal – Macaracuay, no solo venden Blu Ray, DVD, CD y MP3 “piratas” (copias falsa); mascotas y ropa. Recientemente el portafolio fue ampliado con productos de la cesta básica, pero importados.

De la marca americana Great Value hay una variedad de bienes. La encargada de uno de los puestos dijo que la dueña importa los artículos puerta a puerta una vez al mes. Venden aceite de canola a 9.500 bolívares el galón, azúcar a 2.900 bolívares el kilo, espaguetti de 450 gramos a 2.800,  y pasta corta a 3.000 bolívares. También hay leche en polvo, de 1,8 kilos, a 28.000 bolívares y harina de trigo a 3.000 bolívares.

La vendedora comentó que la mercancía se vende bien y hasta les piden de 6 o más productos para compartir con otro familiar o vecinos.

En el Centro Comercial Polo, ubicado en Colinas de Bello Monte “hay un local que tiene de todo, pero carísimo”, dijo un cliente. Al visitarlo se observó una extensa variedad de productos importados en los que se identifica que el importador es el Grupo Alimentario AHCA, o Alimentos HC o no lo identifica.

El local, Cine cittá, se presenta como una heladería de buen gusto, pero al ingresar se consigue un restaurante y al lado hay un mini mercado/bodegón. Hay vigilantes en cada pasillo y otros más en la entrada que intimidan a los clientes.

Se pueden encontrar marcas norteamericanas, colombianas e italianas. Hay harina de trigo Pillsbury –4,5 kilos cuestan 7.200 bolívares y 2,5 kilos se venden por 4.500 bolívares; café marca Pilón a 19.800 bolívares, 900 gramos “100% arábico”, se lee en el empaque. Nueve kilos de arroz Basmati, uno de los mejores aromáticos, cuestan 49.500 bolívares.

– En supermercados también –

Los productos importados comienzan a llenar los anaqueles de abastos y supermercados que no pertenecen a grandes cadenas. En uno de estos locales ubicado en Los Palos Grandes, hay productos importados por la empresa El Rey Salomón. El aceite Crisco de canola se consigue en a 11.999 bolívares el litro y el aceite Mazola, fabricado a base a maíz y libre de colesterol, a 12.721 bolívares los 946 ml.

La empresa Imex San 142 importa la marca italiana Riso Gallo que ofrece arroz para preparar risotto en azafrán. El Riso Inverny, Risotto Pronto que cuesta 4.480 bolívares.

En otro supermercado pequeño ubicado en San Luis, El Cafetal, ya venden productos brasileños. La harina de trigo marca Trigolar y azúcar marca Itamarati, se consiguen en 3.000 bolívares el kilo. Uno de los vendedores aseguró que se los despachó un proveedor que los surte de varias marcas.

– Nacionales que ganan terreno –

El estudio Pulso Consumidor que realiza la empresa Datos señala que 65,2% de la población venezolana aseguraba en 2014: “Cuando compro me fijo más en la calidad que en el precio”, sin embargo, a medida que se ha ido agudizando la escasez, los consumidores dicen que adquieren lo que encuentran, dejando de lado la calidad.

En este escenario, fabricantes que tuvieron una tímida presencia en los estantes en comparación con las marcas tradicionales, o que estuvieron ausentes, se posicionan.

La torrefactora Café Propatria, ofrece su café Premium tostado y molido, que además viene ligeramente endulzado en 2.700 bolívares la presentación de 400 gramos.

La torrefactora responsable del proceso de producción tiene sede en Socopó, estado Barinas, y en su perfil en Facebook indica que fue creada el 30 de mayo de 1996. “Somos una empresa familiar, que tiene como misión procesar, producir y comercializar café. Con calidad, en su sabor, olor y textura; contando con la tecnología y el talento humano competente, para satisfacer las necesidades de nuestros consumidores”, indican.
Este producto, está presente en supermercados pequeños de El Cafetal y La Urbina.

Los 900 gramos de la leche en polvo descremada Daisy Crest tienen un precio de 5.980 bolívares y el empaque señala que es hecho en el país por Lumalac productos alimenticios. “Lumalac Dairy Products, C.A. es una empresa de carácter nacional, que se ha desarrollado exitosamente en el mundo lácteo en un lapso de tres años, con el apoyo de una representación de leche en polvo de la Comunidad Europea”, dice su página web.

Otra marca no tradicional que se identificó fue Agua Blanca, fabricante de Crema de arroz. Su presentación de 450 gramos enriquecida con vitaminas y minerales está destinada a niños a partir de los 6 meses y cuesta 568 bolívares. El producto es fabricado por Arrocera 4 de Mayo que forma parte de la planta procesadora de arroz Agua Blanca, ubicada en la carretera Aguas Blancas, Acarigua, estado Portuguesa, que inició actividades en 1967.