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Denuncian tendencias degradantes de la libertad de prensa en Venezuela

El secuestro de periodistas, el robo de sus equipos y el bloqueo sistemático de las página webs de medios y portales digitales son algunas de las tendencias degradantes para la libertad de prensa en Venezuela expuestas ante la Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).El informe de la situación venezolana, presentado ante la Comisión de la Libertad de Prensa e Información de la SIP, fue leído por el director del diario El Nacional, Miguel Henrique Otero, en el marco de la organización que celebra su 75 Asamblea General en Miami.

El informe fue acompañado de un video con algunas de las violaciones de la libertad de prensa en el último año e incluye una relación de los hechos mas significativos, que ocupan más de cuatro paginas.

El informe denuncia: «En el último año el clima de libertad de prensa se ha deteriorado, haciendo más incierto y peligroso el trabajo periodístico».

Entre las tendencias degradantes subraya la política restrictiva de Estado que se ejecuta con programas sistemáticos de presión en los que participan varios órganos, incluyendo a grupos paramilitares aliados.

«Se utilizan tribunales militares para enjuiciar a periodistas o a reporteros ciudadanos, derivando en el aislamiento total de los detenidos y un estado de desinformación absoluta», señala el texto.

El informe indica que los perpetradores de ataques físicos, sean militares, funcionarios policiales o miembros de grupos paramilitares, gozan de total impunidad.

«En las calles, bandas armadas, a pie o en moto, golpean o disparan contra ciudadanos y contra periodistas que informan sobre las protestas, delante de unidades militares que no impiden la acción de los delincuentes», señala.

También denuncia el informe la complicidad del sistema judicial que persigue a los periodistas y no castiga a los responsables de las agresiones.

Añade que los militares, policías y paramilitares roban equipos a los periodistas: cámaras de video y cámaras fotográficas, teléfonos móviles, grabadoras de audio, micrófonos y hasta los bienes personales que las víctimas portan.

En este punto se menciona el caso del periodista Jorge Ramos y de los profesionales que los acompañaban este año a una entrevista con Maduro, a quienes les robaron sus equipos en el Palacio de Miraflores por orden directa del presidente, según el informe.

En todo Venezuela, agrega, continúan las prácticas represivas y de persecución a periodistas, salvo aquellos que trabajan para medios o portales oficialistas.

El secuestro de periodistas, que de forma paulatina se ha venido instaurando. «Les hace desaparecer por días, semanas o meses, sin que sus familiares dispongan de ninguna información sobre su paradero, las razones de su desaparición forzosa, ni tampoco de las condiciones de salud física y mental en que se encuentran».

Otra violación de la libertad de prensa es el bloqueo sistemático a páginas web de medios y de portales digitales, a los que los ciudadanos no pueden acceder, lo que les niega su derecho a la información e incluso expresión pues muchos prefieren abstenerse de comentar por miedos a ser detenidos.

Mientras miles de reporteros, reporteros gráficos, editores, camarógrafos y especialistas de medios han escogido el exilio, sus compañeros que se mantienen en el país realizan su trabajo en condiciones de extrema precariedad.

«Deben realizar varios trabajos para sobrevivir, y, en la mayoría de los casos, ejecutan sus tareas en ambientes precarios y peligrosos», señala el informe.

Además, la crisis económica combinada con la hiperinflación y la dolarización de la vida cotidiana, ha sumido a todas las empresas de comunicación, en un estado de empobrecimiento creciente.

Ante esta situación, el informe dice: «Se necesita articular medidas para preservar las estructuras que todavía se mantienen en defensa de la libertad de expresión, para la integridad física de los periodistas venezolanos, para crear y establecer mecanismos de apoyo financiero a los medios y para mantener esta situación anti-libertad de prensa en la agenda pública internacional». 

Otero, radicado en Madrid, emitió también una declaración en durante la Asamblea sobre el intento de Nicolás Maduro de lograr para Venezuela uno de los dos puestos vacantes en el Consejo Nacional de Derechos Humanos.

Afirmó que diplomáticos del gobierno chavista buscan obtener 120 votos de los países no alineados, mientras que Oscar Arias, expresidente costarricense y premio Nobel de la Paz, pidió al gobierno de Costa Rica que presente una candidatura para competir con la venezolana.