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Gobierno de Maduro considera privatizar la gasolina en Venezuela

Antes de la cuarentana por el covid-19, la demanda nacional de gasolina se ubicaba en torno a los 200 mil barriles diarios, por lo que equivale a solo $6,6

La escasez de gasolina es generalizada en Venezuela. Ninguna región del país, ni siquiera Caracas, se salva de las colas de días para surtir combustible. Ante esto el Gobierno de Maduro busca alternativas, y cada vez suena con más fuerza la privatización de la comercialización de la gasolina.

Además de intentar reactivar las refinerías en el país, a través de una alianza con Irán, así como esperar la llegada de buques iraníes con gasolina, que aún no se sabe si pasarán, el Gobierno de Maduro considera soluciones a más largo plazo.

Según la agencia Bloomberg, fuentes familiarizadas del sector aseguran que la estatal petrolera Pdvsa  podría permitir que empresas privadas importaran y distribuyeran gasolina. De esta forma se estarían evitando las sanciones de EEUU sobre el Gobierno de Maduro y sobre petrolera Pdvsa.

¿No más gasolina regalada?

En Venezuela la gasolina ya ni siquiera se puede considerar subsidiada, sino que es regalada. Un litro de gasolina cuesta tan solo 6 bolívares, lo cual equivale a 0,0003 dólares. La demanda nacional de combustible se ubica en torno a los 200.000 litros al día, por lo que el país entero paga diariamente $6,6 dólares al día por toda la gasolina que se vende.

Sin embargo, esta realidad está cambiando a pasos agigantados. La escasez de gasolina ha creado un mercado negro con precios que van desde los $2 a los $5 por litro. Venezuela pasó a ser así el país con la gasolina más barata del mundo a la más cara, si tomamos en consideración el mercado negro.

Para los gobiernos venezolanos el aumento del precio de la gasolina siempre ha sido un tema delicado de tomar. El país petrolero siempre ha contado con precios subsidiados, en gran medida porque las ganancias de la industria petrolera lo permitían, pero el panorama ha cambiado por completo.

Desde hace varios años, Venezuela no produce la gasolina que consume y ahora la totalidad de sus refinerías están paradas. El país importaba gasolina principalmente de EEUU, pero a raíz de las sanciones, el gobierno estadounidense no permite más estás importaciones. Además, en el 2019, Pdvsa cerró en números rojos, por lo que el subsidio del precio del combustible cada dñia se tornaba más insostenible.

De hecho, Bloomberg señala que en 2019, el Ministerio de Petróleo elaboró ​​una propuesta para aumentar los precios a nivel internacional, aunque aún no se ha tomado una decisión.

La gasolina de Irán sale cara

Dejar en manos de privados el tema de gasolina le podría quitar un peso financiero al Gobierno de Maduro. Los buques que vienen desde Irán hacia Venezuela no solo causan un inconveniente internacional, al cuestionarse la violación a las sanciones de EEUU, sino que representan un gasto importante para un país sumido en una crisis económico que ya acumula siete años, y que además se ha acrecentado con el entorno mundial de la pandemia por covid-19.

Mientras la oposición venezolana, liderada por Juan Guaidó, advierte que no se debe permitir la entrada de esta gasolina al país, desde el Banco Central de Venezuela se paga con oro a Irán por sus servicios con Pdvsa.

Es que además, no solo son los buques con gasolina, desde Irán también vienen técnicos y materiales para la reparación del Complejo de Refinación de Paraguaná.

Mientras tanto, los ciudadanos venezolanos permanecen confinados en su casa, más por un tema de escasez de gasolina, que de la cuarentena por el covid-19.

Con información de Bloomberg