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En Táchira los pocos enfermeros que quedan alzaron su voz de protesta

En San Cristóbal se catalogó como "atípica" la protesta del gremio de enfermería convocada a nivel nacional, teniendo en cuenta que la misma contó un reducido número de participación de estos profesionales de la salud, que en su mayoría han emigrado del país buscando mejor calidad de vida.

En Táchira los pocos enfermeros que quedan alzaron su voz de protesta

Los pocos enfermeros  de Táchira, no salieron a protestar, -de acuerdo a la representante del gremio, Anyeli Garcia- por estar en las áreas de emergencia atendiendo a pacientes críticos.

«La sala de maternidad dónde se encuentran las mujeres parturientas no cuenta con personal de enfermería, solo dos estudiantes están la mañana de este miércoles cumpliendo turno allí», precisó.

La representante del colegio de enfermeras del Táchira dijo que la convocatoria en la región no fue un llamado a paro porque los enfermeros venezolanos están de «paro técnico» desde hace más de un año.

«En áreas claves de asistencia en salud como en la hospitalización, -explicó la representante gremial-, no hay personal para cumplir los tratamientos. En el turno de noche no había personal de guardia en el área de hospitalización. Solo se están cubriendo las áreas de emergencia, pediatría, obstetricia, adultos y pabellón. No tenemos personal debido a la huida a otros países en busca de condiciones económicas favorables».

La vocera de los enfermeros pidió al gobierno de Nicolás Maduro el cumplimiento del artículo 91 de la Constitución, en el que se establece un salario que pueda cubrir las necesidades básicas de los trabajadores.

«Queremos volver a comer de manera correcta, cumpliendo una nutrición adecuada con proteínas, cereales, vegetales, carbohidratos, sopa y seco como estábamos acostumbrados. Queremos tener un sueldo que alcance para los pasajes, zapatos en buen estado y no rotos, además de uniformes blancos y no percudidos como ya se usan».

García agregó que con mucho dolor están cansados de ver morir a la gente por desnutrición y falta de medicamentos, pues para obtenerlos se debe cruzar la frontera y comprarlos en Colombia.

«En las guardias nocturnas de esta semana solo había 12 profesionales de la enfermería para cubrir las 570 camas operativas en el hospital central de San Cristóbal, situación que se repite en todos los centros de salud de la región», denunció.

Sindicatos apoyaron

Sin la presencia masiva de quienes realizaron la convocatoria a paro de 24 horas en Táchira, los representantes del sindicato de trabajadores obreros de la salud apoyaron la convocatoria y salieron en defensa de sus compañeros.

«Hay poco personal protestando porque las enfermeras de Táchira le dijeron al gobierno nacional, «tomen los cargos porque nosotros no podemos seguir manteniendo a nuestras familias con los salarios que vengamos», dijo Magia Ramírez, secretaria ejecutiva del sindicato de obreros de la salud.

La sindicalista señaló que la situación es crítica y lamentablemente los más perjudicado serán los venezolanos que cada día ven más reducidas las posibilidades de acceder a una atención de salud pública.

«Los que gobiernan no son los afectados, ellos están allá en Miraflores, comen y duermen bien».

Ramírez relató que personal de salud con enfermedades críticas deben recurrir a las limosnas para poder comprar medicamentos.

«Tenemos una compañera con leucemia y la mamá estaba ayer aquí en el hospital central, pidiendo limosna para poder comprar las medicinas que necesita».

Dijo que el pueblo no puede seguir pasivo e indolente ante la grave crisis que se atraviesa porque «tarde o temprano» a cada uno le va a tocar vivir situaciones similares a las que enfrentan los trabajadores de la salud.

Invitó a los venezolanos a dejar miedo, retomar las calles y la protesta para decirle al régimen de Maduro que no se está de acuerdo con la situación actual.

«Si no hay personal, buenas condiciones, seguridad social y económica, lamentablemente la salud seguirá decayendo cada día más. Le hacemos un llamada al gobierno nacional para que no siga dañando la salud y afectando al pueblo».

Envió un mensaje claro al gobierno de Nicolás Maduro: «No se confíen pensando que el pueblo está tranquilo. Aquí en el Hospital Central se protesta todos los días cuando los pacientes buscan medicamentos y no les alcanza la plata para comprarlos, cuando los trabajadores llegan y no cuentan con los utensilios necesarios para cumplir con su trabajo. Aquí todo no está bien, así lo quieran hacer ver de ese modo».

Denunció que hasta ahora no han cobrado el aumento salarial decretado por Maduro.

Viviendo de otras actividades

Daimar Franco, enfermera con más de 15 años de servicio, dijo que trabaja por vocación y no vive del sueldo que devenga como profesional, pues es de apenas 180.000 bolívares mensuales, que no le alcanzan para adquirir casi nada.

«Estoy cubriendo el área de traumatología con 30 pacientes en el servicio, pero realmente confieso que lo que hago es por vocación porque no existe ningún tipo de motivación ni monetaria, ni por parte del hospital, no tenemos ningún beneficio. Los sueldos se van en transporte público».

La profesional de la salud señaló que, aunado a lo anterior, deben vivir sopesando situaciones diarias como hacer la cola para la gasolina y el gas, la falta de beneficios, la subida del dólar y el aceleramiento de la inflación, entre otras que generan mayor estrés al que no escapan.

Rubén Duarte tiene 28 años de servicio como enfermero en el hospital central de San Cristóbal y dijo que continuará en la medida de las posibilidades prestando el servicio a los usuarios. No es que su salario sea diferente al resto de sus compañeros, pues Rubén trabaja más de doce horas diarias y combina sus actividades en el primer centro de salud con servicios privados, acción que le ha permitido continuar en el país ejerciendo la profesión.

La situación que se vive es crítica y desgastante, dijo el enfermero, porque se deben buscar múltiples alternativas para tratar de compensar la situación al no alcanzar los salarios.

«Hacemos un llamado a la Federación Nacional de Enfermeros para que exija al Ministerio de Salud la discusión de los contratos colectivos para el personal que labora en todo el país».

Asimismo, Duarte hizo un llamada a la gobernadora del Táchira, Laidy Gómez, para que discuta las convenciones colectivas del personal de enfermería dependientes de la Gobernación. «Queremos sentarnos a hablar con ella y tenemos algunas peticiones que seguramente ella nos podrá ayudar a resolver».

Resaltó que a la sociedad venezolana no parece interesarle la situación crítica que se está viviendo en los hospitales. «No es justo», señaló Rubén Duarte.

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