<iframe src="//www.googletagmanager.com/ns.html?id=GTM-K8BB9HX&l=dataLayer" height="0" width="0" style="display:none;visibility:hidden"></iframe>

Carolina Jaimes Branger

El caso Capella en un lodazal de chistes malos

Estar frente a unos micrófonos es una responsabilidad. Jean Mary, el día de la muerte de Dave Capella, sacó un comunicado ofreciendo disculpas, pero no se puede devolver el tiempo. Los comediantes pusieron en duda algo tan común en Venezuela: que una familia no tuviera plata para pagar un costoso tratamiento e intentar escapar de la covid.

¿Volveremos a ser lo que una vez fuimos?

Cuando el barco Koenigstein, cargado con su lastimosa remesa de judíos llegó a las costas de la patria de Bolívar y pidió asilo para sus pasajeros, el para entonces presidente, general Eleazar López Contreras, luego de solicitar opinión a diferentes sectores del país, permitió el desembarco y otorgó asilo a los refugiados

“Y ahora... ¿quién podrá defendernos?”

En las sociedades más avanzadas del mundo, cada individuo empieza desde pequeño a desarrollarse como el líder de su propia vida. Aquí en Venezuela es todo lo contrario: nos enseñan que los problemas que tenemos son fruto de la mala suerte, o de otra persona que nos tiene envidia, rabia o mala voluntad o incluso, de la voluntad de Dios

Partir es morir un poco

Partir es morir un poco. Y ver a otros partir es morir un poco también. Ver a venezolanos dispersos por el mundo buscando a otros venezolanos para compartir la nostalgia y la alegría que nos caracterizan, es morir un poco más. Con cada venezolano que se va, un pedazo de patria se nos muere.

La “chavización” de nuestra sociedad

Un país diferente no se puede construir sobre las bases de la descalificación, la calumnia y el odio. El fanatismo, como apunta el escritor español José Antonio Marina, es uno de los pilares de la estupidez

¡Se llama Francisco Fajardo!

Como el chavismo no tiene obras para ponerles los nombres de sus iconos revolucionarios, entonces acuden a las construidas por la República civil. La autopista Francisco Fajardo es una muestra de ello. Ahora se llamará Guaicaipuro

El horror del ciberacoso

Hay heridas que calan profundamente en la mente y en el corazón de un niño. Es difícil imaginar el sufrimiento de alguien, hoy en día, que está expuesto a burlas y denigraciones todo el tiempo a través de las redes sociales

¿Aprenderemos algún día?

Que el régimen haya tenido que negociar con Guaidó la entrada de la ayuda humanitaria, luego de que el año pasado hizo todo para que no entrara, es una muestra de debilidad de ellos, no nuestra

Lilian fue a McDonald's

Gran revuelo en las redes sociales: “¡Lilian fue a McDonald's con los niñitos!... ¡Cómo se le ocurre, con tanta gente pasando hambre en Venezuela!... ¡Y encima de todo, anda con una nana!”. Córtense las venas, señores. ¡Qué lástima que la gente no se muera de envidia, mucho menos de estupidez!

Ojalá me lea...

Esto no es un artículo. Es una carta dirigida a alguien que no conozco, cuyo nombre ni siquiera sé. Tuve noticias de él cuando escuché su voz en un video compartido en un chat de Whatsapp. No se me quita de la cabeza desde que lo vi y oí

¿Qué hacemos si no nos invaden?

Siguen las agrias discusiones entre los opositores. El lado que quiere invasión versus el lado que prefiere una solución pacífica y consensuada. Me encuentro dentro del segundo, lo he dicho en repetidas oportunidades. Y no porque piense que en Venezuela no necesitamos ayuda, ¡claro que la necesitamos!, sino porque una invasión la veo más lejana e imposible. Encima, el reenvío de falsos rumores le hace más fácil el trabajo al G2 cubano, aparte de hacerle el coro al psiquiatra.

Venezolanos en Chile

Acabo de estar en Chile atendiendo una invitación de un grupo de ex alumnas de la Universidad Católica de Temuco a dar una charla. Aproveché el viaje para conocer la Isla de Pascua, un deseo desde que era una niña, e ir a ver el eclipse total de sol con mi hija Irene.

¡Cuidado, presidente Guaidó!

Me gusta Juan Guaidó. Me inspira confianza. Es inteligente y sobrio, educado y un trabajador incansable. Sobre todo, me gusta su sencillez. Ya de soberbios estamos hasta los tequeteques. Bastantes tragedias nos han causado.

Corruptos anónimos, S.A.

Cuando termine de caer el régimen chavo-madurista, habrá mucho por hacer. Tendremos que trabajar en la reconstrucción del país en todos los ámbitos. Pero si de verdad queremos evitar que algo así como lo que nos pasó no nos vuelva a suceder, tiene que haber justicia. Y para que haya justicia los nuevos gobernantes tienen que estar dispuestos a hacer –con carácter de urgencia- dos tareas primordiales: la primera, no deberle nada a nadie en términos de favores. La segunda, caiga quien caiga, castigar a los corruptos y asesinos.

Hasta Isaías se fue

Yo viví en Maracay, estado Aragua durante 21 años. Cuando en 2001 Chávez nombró Fiscal General de la Nación a Isaías Rodríguez, muchas personas amigas se regocijaron. Ya se habían regocijado por su nombramiento como vicepresidente de la Constituyente de 1999. “Isaías es un hombre serio”...  “ es una elección magnífica”... “me alegro por él, pero más por el país”... Demás está decir que todos ellos, sin excepción, no sólo tuvieron que tragarse sus palabras ante la evidencia de sus actuaciones, sino que se arrepintieron públicamente. Hubo otras voces, sin embargo, que desde el día uno, auguraron lo peor... y tuvieron razón. Tal vez lo conocían mejor, porque nadie cambia 180 grados de un día para otro.

¡Los culpables son Chávez y Maduro!

Leo atónita un artículo en el New York Times firmado por María Ramírez y Anatoly Kurmanaev sobre Venezuela. Me quedo en el sitio cada vez que leo cómo un periódico que ha sido baluarte de buen periodismo, puede sucumbir a la profunda antipatía que le produce Trump. Y al sucumbir, divulga noticias que están tergiversadas, citadas fuera de contexto y lo peor, que no son ciertas.