Convite

Foro "Relatos de una Pandemia": los venezolanos necesitan ayuda psicológica

Con la finalidad de abrir espacios para la reflexión sobre la situación en Venezuela post Covid 19, la Asociación Civil Convite realizó el Foro Relatos de una Pandemia, que sirvió para discutir sobre las experiencias aprendidas y los caminos necesarios para superar los traumas que dejó la pandemia, en el cuerpo y mente de los venezolanos

1 de cada 10 adultos mayores en Venezuela se acuesta con hambre

Venezuela es uno de los peores países del continente para envejecer, así lo ha revelado el índice de Help Age International. Actualmente, son los adultos mayores el eslabón más frágil en un país en donde una pensión equivale a $2 por mes y en el que la migración ha dejado a miles de ancianos en una situación de abandono

Liberado el director de Convite, Luis Francisco Cabezas

Luis Francisco Cabezas, director general de la organización que brinda asistencia a adultos mayores, fue detenido por fuerzas militares de Nicolás Maduro y posteriormente liberado. “No somos el problema, somos parte de la solución ante tanto sufrimiento. Basta de hostigamiento y persecución”, escribió la ONG en Twitter

“La medicina de Omaira llegó tres días antes de su muerte”

Omaira Mercedes Alfinger Cuello necesitaba tomar una pastilla de Baraclude al día para controlar la cirrosis hepática que la hacía una paciente crónica. Estuvo ocho meses sin tratamiento, pues el Seguro Social no se lo suministró. Finalmente, en octubre de 2017 su familia logró comprarle la medicina en Colombia. Pero ya era tarde

“Si mi hijo no se hubiese infectado estuviese vivo ahorita”

Rafael Velásquez fue otro de los niños que murió en el Hospital J.M. De los Ríos tras sufrir varios procesos infecciosos. No pudo recibir tratamiento ni diálisis en los últimos meses de vida porque no tenía los accesos vasculares abiertos. Yormaris Morales, su madre, cuenta la historia.

“Llevé a mi hijo al hospital para que experimentaran con él”

Idalia Brito denunció falta de atención médica oportuna para su hijo Carlos Mijares. El niño, de año y medio de edad, estaba desnutrido. No podía retener ni el calcio ni el potasio. Por ende, le era imposible aumentar de peso. La extrema delgadez impidió que se le pudiera tomar siquiera una vena para salvarlo. Sufrió un derrame y murió en el Hospital J.M. De los Ríos, principal centro de salud de los niños en Venezuela

“Los niños gritaban al entrar en la unidad de hemodiálisis”

Aunque desde que nació los médicos recomendaron a los padres de Samuel Becerra que tuvieran al día los asuntos funerarios de su hijo, el niño vivió 12 años. Contra todo pronóstico luchó contra una insuficiencia renal congénita: le hicieron decenas de operaciones y hasta un trasplante de riñón, pero a pesar de todos los esfuerzos no sobrevivió. Judith Bront, su mamá, denuncia que lo mató una bacteria en la sala de hemodiálisis del Hospital J.M. De Los Ríos

“Dimos carajazos por todos lados para salvar a mi hijo”

José Alejandro Goitía murió nueve días antes de cumplir cinco años de edad. Los médicos le diagnosticaron leucemia mieloide aguda M-4, un tipo de cáncer en la sangre que afecta en su mayoría a los adultos y a solo uno o dos de cada mil niños. Surianny Coraspe, su mamá, relata el trajinar que sufrió cuando buscaba curar a su hijo. Con esta historia, El Estímulo inicia una serie de trabajos de la organización Convite A.C sobre personas que murieron por culpa de una crisis que el gobierno venezolano silencia.

Geriátricos “dolarizados” tampoco escapan a la regla

Venezuela es el peor país de Suramérica para envejecer. La atención geriátrica es mínima. La que proporciona el Estado, insuficiente; y la privada solo tiene cierto brillo cuando logra ser dolarizada. Pero el entorno puede más y toca la puerta de quienes se refugian, aun con comodidades, dentro de casas de reposo donde se intenta que la crisis no saque más canas

Convite amplía monitoreo de escasez de medicamentos a cuatro estados

Hace más de un año que la organización no gubernamental Convite evalúa la escasez de medicinas en Caracas. En abril de 2016, cuando comenzó el proyecto, las fallas rondaban 80%, pero al final del año ya promediaba 90,13% de desabastecimiento para la hipertensión y 95,98% en el caso de diabetes.