"¿Dónde me resguardo?": crónica del bombardeo a Caracas
Fueron 13 estruendos. Un misil visible desde la ventana y un mensaje de texto enviado a la 1:59 a.m. con una sola palabra: 'bombardeo'. Lo que siguió fueron 19 horas de una realidad que supera cualquier pesadilla: huir con lo puesto, dormir con miedo y buscar comida bajo el trauma de un cielo que rompió en llamas