Soteldo

El regateador: una especie en extinción

En un fútbol tan organizado y técnicamente tan preciso como el actual, cada vez son menos los futbolistas capaces de, a partir de un regate, eludir la marcación y acercarse al gol. Pero, ¿por qué son tan necesarios?

Vinotinto Sub 20: A esperar el último sorbo

Es imposible defraudar. Las esperanzas puestas en la selección nacional Sub 20 elevaban la exigencia a un grupo que encontró enormes dificultades para poder avanzar, pero se creció en los momentos más importantes de la competencia para certificar la meta planteada desde que esta generación dejaba de ser Sub 17: repetir la ida a un Mundial. Y por tercera vez en la historia de nuestro maltratado fútbol, salvo una auténtica debacle, un combinado patrio está al paso. ¿Lo cierto? Si no se sufre hasta el final, no se es Venezuela.

Vinotinto sub 20: es imposible no sufrir

El hexagonal comenzó para Venezuela y el permiso para arrancar desde cero. Así, pretendiendo entender que fueron sacudidos los detalles que pudieron haber afectado a la selección durante la fase de grupos, el grupo de Dudamel mostró una cara en la que evitar cualquier riesgo parecía la premisa, algo similar a lo mostrado ante Argentina en el último choque en la fase de grupos, pero con algunos nuevos intérpretes.

Vinotinto Sub 20 con la ilusión intacta

Venezuela alcanzó el primer objetivo que se planteó al llegar a tierras ecuatorianas: clasificar al hexagonal final. Viendo el nivel mostrado por Bolivia y Perú, era inaceptable quedar fuera ante ellos, pero los pergaminos exhibidos para justificar que se era más que esas dos selecciones tenían serias fallas. Finalmente, un grupo que derrochó superioridad física por sobre el resto como su mejor carta de presentación, recibe el premio de clasificar, a pesar de las angustias.

Vinotinto Sub 20: un soplo de angustia

Los momentos acuciosos sirven para perfeccionar el carácter. Los fallos son positivos cuando permiten aprender de ellos para no repetirolos y acertar. El soplo de angustia debe conmover el alma. Así, con todas esas situaciones presentes, la selección Nacional Sub 20 de Venezuela se mantiene en un vilo constante. Si las situaciones complejas ayudan a madurar, los miembros de este plantel hace rato deben haberlo hecho.

Zamora, ¿sólo un mal momento?

El equipo que maravilló a todos y que fue capaz de sorprender con su despliegue de opciones ante cada frente y exigencia, hoy deambula en medio de una crisis de juego que se refleja en un impresionante récord negativo de resultados. Las cosas no andan bien en Zamora, ni en la cancha, ni en el camerino.

Rendidos a los pies de Soteldo

Hoy, Soteldo ya maduró. No solo porque su cédula diga que tiene 18 años, sino porque supo asumir la responsabilidad de llevar el peso ofensivo tras la partida de Murillo a Portugal. Entiende el juego sin dejar a un lado sus pinceladas con la pelota y además, anota goles.