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La música despide a Little Richard, extravagante y transgresor

El cronista Aquilino José Mata rinde su tributo a Little Richard, el extravagante gurú inspirador de toda una constelación de estrellas del rock. Acaba de dejar el mundo, a los 87 años, pero su obra desde hace décadas es inmortal. Este "arquitecto del rock and roll" ayudó forjar no solo un género de la música contemporánea, sino además todo un estilo. También una forma de irreverencia, libertad y rebeldía que expresó a través de su arte

La música despide a Little Richard, extravagante y transgresor

Little Richard, el hombre que se proclamó a sí mismo como el “arquitecto” del rock and roll y encarnó el lado más salvaje e impredecible de este ritmo, acaba de morir a los 87 años para dejar viva su presencia y su influencia en la historia de la música contemporánea.

Con la muerte de Little Richard, a los 87 años, el rock and roll acaba de perder a uno de sus más consistentes pilares fundacionales. Este hombre formó parte esencial del colectivo hacedor de un sonido que irrumpió con telúrico impulso en la escena mundial. Su obra precursora fue resultado de la hibridación de otros géneros presentes en la cultura popular estadounidense, como el blues, el rhythm and blues, el gospel, el jazz y el country.

El músico, junto con los afroamericanos Fats Domino y Chuck Berry, así como a los blancos Elvis Presley, Bill Haley y Jerry Lee Lewis, dominaría las carteleras discográficas de su país a partir de la segunda mitad de la década de los cincuenta. Así consolidó la persistencia de un naciente ritmo, que arribaría para quedarse y se extendería por el mundo.

El deceso del artista estadounidense ocurrió el sábado 9 de mayo en su residencia de Nashville, Tennessee, Estados Unidos.

Aunque su hijo, Danny Penniman, al confirmar la noticia a la revista Rolling Stone, no reveló cuál fue la causa de su fallecimiento, el reverendo Bill Minson, un amigo cercano del artista, confirmó a la agencia AFP que fue debido a un cáncer de huesos.

Por otro lado, uno de los miembros de la banda de Richard, Charles Glenn, dijo al portal especializado en noticias de famosos TMZ que llevaba dos meses enfermo y que había muerto acompañado de su hermano, su hermana y su hijo. Su estado de salud era muy frágil, pues a partir de 2003 había sufrido un ataque al corazón y padecía una fuerte ciática como consecuencia de problemas degenerativos en la cadera.

“Único e inconmensurable”

El sábado, tras conocerse la noticia de su muerte, las redes sociales reaccionaron de inmediato por su partida. Desde Jerry Lee Lewis hasta la ex primera dama Michelle Obama, pasando por Lenny Kravitz, Cyndi Lauper, Carole King, Charlie Daniels y el director de cine Spike Lee expresaron su pesar y alabaron su obra.

“Me entristece tanto enterarme de la muerte de Little Richard, él fue la mayor inspiración de mi temprana adolescencia”, publicó Mick Jagger, cantante de los Rolling Stones, en su cuenta de Twitter. “Su música tiene, aún cuando la tocas ahora, la misma energía cruda y eléctrica como cuando se disparó en la escena musical a mediados de los cincuenta”, agregó.

“Una pérdida muy triste», escribió Jimmy Page, guitarrista de Led Zeppelin. “Las canciones de Little Richard impulsaron el rock’n’roll. Su influencia sobre generaciones de músicos es inconmensurable”, puntualizó.

La revista Rolling Stone lo describió como el “padre fundador del rock” y una persona que rompió barreras musicales. La publicación destaca éxitos como Tutti Frutti, Good Golly Miss Molly y Long Tall Sally, sobre los que dijo que fijaron “la plantilla que seguiría una generación de músicos”.

Otra revista de música, Billboard, recordó la gran influencia que tuvo “en todo el mundo”, desde Elvis Presley hasta Paul McCartney, pasando por Jimi Hendrix, y en géneros como el punk y el metal”.

El también histórico pionero del rock Jerry Lee Lewis pidió a todos sus seguidores oraciones por la familia de su “amigo de toda la vida” y “compañero roquero. Era único en su clase y lo extrañaré muchísimo”.

Michelle Obama tuiteó: “Con su exuberancia, su creatividad y su rechazo a ser otra cosa que sí mismo, puso la base fundacional de generaciones de artistas que lo siguieron. Hemos sido afortunados de haberlo tenido”, escribió.

El director de cine Spike Lee compartió el anuncio de unos zapatos deportivos Nike que hizo con Little Richard y Michael Jordan en 1991. Agregó el mensaje “que descanse en paz, uno de los verdaderos creadores del rock and roll”.

Negro, pobre y homosexual

Nacido el 5 de diciembre de 1932 en Macon, ciudad ubicada en el corazón del estado de Georgia, Little Richard se movía por encima de lo convencional, fuera de lo establecido. Y si el rock and roll tiene a la liberación como componente no musical indispensable, fue él quien lo encarnó de forma cabal y sentó las bases de una cultura que cambiaría el mundo para siempre.

De familia religiosa, su padre era diácono y también vendía whisky contrabandeado en plena ley seca. Aprendió a cantar en las diferentes capillas a las que concurría. Gospel en la iglesia, blues en las calles. Así forjó su estilo, al que le sumaba una voz que tenía por naturaleza un volumen que deslumbraba.

Cantaba donde podía y como podía. Primero usando como batería las ollas de su casa, de la que su padre lo echó a los 13 años, no solo por no estar de acuerdo con su perfil musical sino también por homosexual.

Pero nada de eso lo frenó. Aprendió a tocar el piano y consiguió su primer contrato con la RCA en 1951. Su carrera, de todos modos, no despegaría hasta cinco años más tarde.

Casi todas las de perder

Negro, pobre y homosexual. Little Richard tenía todo lo que la sociedad de entonces más detestaba. Dio los primeros pasos de su carrera tocando en el sur de los Estados Unidos, en plena época de segregación racial. O lo que es lo mismo: para un público que estaba legalmente autorizado a matarlo sin dar demasiadas explicaciones, si así lo deseara. Tocaba el piano con una violencia inusitada; sus movimientos destilaban una carga sexual imponente; su voz tenía la potencia de la libertad y el ritmo de sus canciones vibraba como nada que se hubiera escuchado hasta ese momento.

Todo era energía liberada en forma de swing.

A mediados de los 50, firmó para el sello Specialty, y entonces sí pudo irradiar su arte a los Estados Unidos, primero, y al mundo después. «Tutti Frutti» y «Long Tall Sally» le darían el espaldarazo definitivo. Con esas dos canciones, le dio al rock and roll forma y contenido.

Inequívoca influencia

Su lugar en la cultura pop lo tuvo más como influencia que como protagonista activo. Él mismo lo diría en 2005, en una entrevista con el diario español El País: “No tienes más que escuchar a Paul McCartney, Mick Jagger, Jimi Henrix o James Brown. Todos ellos provienen de mí”.

En efecto, resultó una influencia declarada de la generación de músicos que abonarían el mito de la cultura rock. Los Beatles versionaban «Long Tall Sally» y Deep Purple hacía lo propio con «Lucille». Para coronar ese rango supremo, en 1986 estuvo entre las primeras incorporaciones al Salón de la Fama del Rock and Roll.

“No hay Jimi, no hay Beatles, no hay Bowie, no hay Bolan, no hay Glam, no hay Freddie, no hay Prince, no hay Elton, no hay Preston, no hay Sly, no hay Stevie, sin Little Richard”, tuiteó, inmediatamente al conocer su muerte, el guitarrista de Living Colour, Vernon Reid.

Al igual que Stephen King, Jimmy Page, Spike Lee y Jon Bon Jovi, Ringo Starr lo despidió por el mismo medio: “Dios bendiga a Little Richard. Uno de mis héroes musicales de todos los tiempos”.

El creador de otros éxitos, como «Good Golly, Miss Molly» y «Rip it Up», será para siempre recordado por su grito de guerra “A-wop-bop-a-loo-bop-a-wop-bam-boom”, una de las líneas de «Tutti Frutti», su canción más famosa.

Compartió generación con otros padres del rock, como Chuck Berry, Fats Domino, Ray Charles y Jerry Lee Lewis, y ejerció una gran influencia sobre otras estrellas de la época, como Elvis Presley, quien interpretó algunas de sus canciones, como «Long Tall Sally».  Jimi Hendrix tocó con él a mediados de los años 60 y reconoció que quería que su guitarra sonara como la voz de Richard. Paul McCartney llegó a describir la voz de su ídolo como “algo salvaje, ronco y gritón, como una experiencia extracorporal”.

Una nueva estética

Su influencia estética también es incalculable. Desde el principio, rompió con la imagen de “macho” que dominaba en esos días el rock and roll. Se materializó sobre los escenarios con los ojos pintados, maquillaje brillante y vestido con colores vivos, una apariencia que luego inspiraría al fallecido Prince.

Años después, en varias ocasiones, Little Richard bromeó diciendo que, si bien Elvis Presley era el “rey” del rock and roll, él era la “reina”.

Se describía a sí mismo como gay, bisexual y omnisexual, al tiempo que reconoció que había explorado el voyerismo. Tuvo una relación complicada con la stripper Lee Angel y, posteriormente, estuvo casado brevemente con Ernestine Campbell.

Sus últimos trabajos de estudio fueron Shake It All About y Little Richard Meets Masayoshi Takanaka, ambos de 1992.

En una entrevista con Rolling Stone, poco después de haberse presentado en el Howard Theatre de Washington, el cantante y pianista admitió en 2013 que se sentía acabado. Allí, frente al estupor de sus seguidores, dejó en claro que ya no daba para mucho más.

“Jesús, ayúdame. Casi ni puedo respirar, es horrible”, musitó frente al micrófono.