La Navidad en el cine es mucho más que luces, nieve y fiestas

Este género en sí mismo es tan antiguo como el surgimiento del séptimo arte y abarca diversidad de registros, que van desde las edulcoradas historias de Santa Claus en entornos nevados y bañados de luces incandescentes, hasta comedias románticas, dramas, filmes de aventuras y del más crudo terror

La Navidad en el cine es mucho más que luces, nieve y fiestas

Si uno enciende el televisor en estos días festivos, se encontrará con toda seguridad con algún tipo de película de Navidad, lo cual ya forma parte de una tradición. Los títulos son incontables y de diferentes épocas, pues se trata de un género en sí mismo que comenzó a gestarse desde hace bastante tiempo, casi en los orígenes del llamado séptimo arte.

A finales del siglo XIX, cuando en 1895 los hermanos Louis y August Lumiere proyectaron en París la primera película de la historia, La salida de los obreros de la fábrica, solo tres años más tarde estrenaron la primera mención al acontecimiento de la Navidad en La vida y la pasión de Jesucristo, de marcado tono teatral.

En 1916 aparece la cinta Cristo (1916), que muestra cómo progresivamente se estaba desarrollando la técnica cinematográfica con producciones que ostentaban mejores decorados, nuevos recursos visuales y estrellas de renombre en Hollywood. Estos filmes llegarían, sobre todo, en las décadas de los cuarenta, cincuenta y sesenta del siglo pasado.

Rey de reyes (1961), dirigida por Nicholas Ray, con Jeffrey Hunter en el papel principal y Orson Welles en la narración, es una de las mejores muestras de esta etapa.

Del Niño Jesús a Papá Noel

Las películas de Navidad hoy distan mucho de las primeras. No solo en cuanto a la forma, sino también en el contenido. Las protagonizadas por Papa Noel y las comedias románticas son las más numerosas. La influencia del mundo anglosajón, concretamente de Estados Unidos, ha sido esencial. De esta manera surge la representación icónica del “espíritu navideño”, que empiezan a recoger algunas películas ambientadas en esta época del año.

Buen ejemplo son las numerosas adaptaciones del Cuento de Navidad de Charles Dickens, una de las historias navideñas que más ha influido en nuestras tradiciones contemporáneas, ya que introduce la idea de las reuniones sociales, las comidas familiares y con amigos o la solidaridad frente al egoísmo y el materialismo. Actualmente nadie duda que todos estos valores son auténticas señales de identidad de la Navidad.

La primera de estas versiones, titulada Scrooge o el fantasma de Marley, data de 1901 y a partir de allí se han estrenado montones. La de 1928 mantiene el nombre del anciano protagonista, (Ebenezer) Scrooge, aunque la que más éxito cosechó en su momento fue la de 1938, titulada Cuento de Navidad, igual que el libro que le sirvió de inspiración.

Scrooge, el tacaño más versionado en el cine.

Solo unos años más tarde, en 1946, se estrenó una de las producciones más recordadas del cine alusivo a esta celebración: ¡Qué bello es vivir! (It’s a Wonderful Life), de Frank Capra, estelarizada por James Stewart en el rol de un honrado y modesto ciudadano que dirige y mantiene a flote un pequeño banco familiar, a pesar de los intentos de un poderoso banquero por arruinarlo, por lo cual intenta suicidarse. Pero debido a las oraciones que los vecinos del pueblo ofician por él pidiendo su felicidad, recibe la visita de un ángel de la guarda. Sería, en cualquier caso, una versión inversa de Cuento de Navidad.

En 1947 surge otra taquillera producción emblemática del género, Milagro en la Calle 34 (Miracle on 34th Street), con Maureen O’Hara encarnando a Doris Walker, una ejecutiva de una tienda por departamentos que decide contratar a un anciano transeúnte, que por su parecido puede encarnar el papel de Santa Claus. Su sorpresa, y la de todos, llega cuando este muestra una simpatía y carisma extraordinarios, tanto que dudarán de lo que podría parecer una locura: que se trata del mismo Santa. De este filme se hizo un exitoso remake en 1994.

Tiempo de buenos propósitos

Pocos momentos del calendario se prestan tanto a los buenos propósitos como estas semanas. En el cine este sentimiento queda fielmente reflejado en la comedia de Michael Curtiz Blanca Navidad (White Christmas/ 1954), con Bing Crosby, Danny Kaye, Rosemary Clooney y Vera-Ellen. La trama es la de dos soldados, veteranos de la Segunda Guerra Mundial, que se ganan la vida como músicos. En una de sus muchas actuaciones, conocen a dos hermanas que se dedican a lo mismo que ellos, y cuando van a parar a un hotel descubren que su dueño es un antiguo jefe del ejército, al que ayudarán a que la situación financiera del hospedaje mejore. Quizá en otro momento no lo harían, pero siendo Navidad…

El director italiano Franco Zeffirelli quiso dar una imagen más fiel a los Evangelios en Jesús de Nazareth (1977), considerada una de las obras más completas sobre la figura de Jesús desde su nacimiento. La década de los noventa aborda cinematográficamente la figura de María, su madre, en cintas como María de Nazareth (Jean Delannoy/1995) y María, madre de Jesús (Kevin Connor/1999).

Cine en Navidad, Zeffirelli

Jesús de Nazareth, de Franco Zeffirelli.

En clave de humor

En esta apretada muestra de cine navideño, que intenta ser representativa, hay un muy destacado lugar para las comedias con moraleja, claves a la hora de entender esta época. Una de ellas es Una historia de Navidad (Bob Clark/1983), en la que un niño quiere un rifle como regalo y sus padres tratan de convencerlo de que es una mala idea.

También destaca Los fantasmas atacan al jefe (Richard Donner/1988), una divertida versión del mencionado Cuento de Navidad de Dickens, protagonizada por Bill Murray como Cross, el director de una cadena de televisión, tacaño, desagradable y con un cruel sentido del humor, que una noche recibe la visita de un desconcertante taxista neoyorquino del pasado, de un hada del presente y de un sádico mensajero del futuro, quienes intentarán convertirlo en un ser humano bondadoso.

¡Socorro, ya es Navidad! (Jeremiah Chechick/1989) presenta los intentos desastrosos de un padre de familia (Chevy Chase) tratando de sorprender a su parentela y amigos con una fiesta que termina siendo un desastre. El clásico Mi pobre angelito (Chris Columbus/1990) relata las desternillantes ocurrencias del pequeño Kevin, de ocho años, que por un descuido de sus padres viajeros se queda solo durante las vacaciones navideñas y tendrá que lidiar con unos ladrones. Santa Clause (John Pasquin/1994) nos mete en la piel de un sustituto de Santa Claus (Tim Allen), ya que el verdadero ha sufrido un accidente.

Santa Clause, buen humor con Tim Allen.

De “Gremlims” a “Duro de matar”

Otra modalidad de cine navideño son los filmes ambientados en estas fechas, pero que incorporan buenas dosis de suspenso, terror y acción.

Gremlins (Joe Dante/1984) fue en su momento una apuesta arriesgada, pero que inmediatamente se convirtió en un imán que conquistó poderosamente a la audiencia. Tanto que hoy en día es una de las películas navideñas más esperadas. ¿Quién ha dejado de ver, y asustarse, con estas tiernas y pequeñas criaturas que al comer a deshoras o mojarse se convierten en unos seres crueles y voraces?

Y si de películas de Navidad extrañas hablamos, hay que mencionar a Duro de matar (John McTiernan/1988), con una trama de acción, en la que, en el contexto de las celebraciones decembrinas, se produce un secuestro terrorista. Hay claras referencias a la Navidad cuando se muestran las fiestas alusivas, los pinos decorados o suena de fondo algún villancico.

Cine navideño

Duro de matar, secuestro terrorista en Navidad.

Esta tendencia variada ha continuado desde entonces. Los géneros son muchos y los registros también. Así, en el año 2000 nos encontramos, por ejemplo, con dos títulos diferentes entre sí: El Grinch (Ron Howard), con Jim Carrey como un ogro amargado que odia la Navidad y pretende robar los regalos de los niños, y Family Man (Brett Ratner), una comedia romántica con Nicolas Cage, inspirada en ¡Qué bello es vivir!, en la que un egocéntrico broker de Wall Street se despierta un día en otra vida con su antigua novia, a la que renunció por trabajo.

El Grinch, el ogro que odia la Navidad.

En onda romántica

Hablando de comedias románticas, si algo ha abundado en los últimos años es este subgénero. Especialmente conocida es Love Actually (Richard Curtis/2003), que entremezcla la historia de 10 personajes, interpretados por actores como Keira Knightley, Liam Neeson, Hugh Grant, Colin Firth, Alan Rickman, Billy Bob Thornton, Emma Thompson y Martin Freeman, entre otros del mismo rango. Sin ninguna duda, es un clásico indiscutible de estas fechas.

Luces, encuentros inesperados, nieve, ciudades con grandes edificios y el contraste con entornos rurales, chimeneas, centros comerciales atestados de gente, patinaje sobre hielo… todos estos elementos están presentes en muchas de las comedias románticas navideñas. Entre las decenas que existen, estas son solo algunos ejemplos: Noel (Chaz Palminteri/2004), Los fantasmas de mis ex novias (MarkWaters/2009), Herencia navideña (Ernie Barbarash/2017), El calendario de Navidad (Amin Kaderall/2018), Last Christmas (Paul Feig/2019) y Noches blancas (Luke Snellin/2019).

Del mismo estilo, pero un poco diferente por su enfoque, encontramos a Carol (Tod Haynes/2015), una película navideña de amor con Cate Blanchet y Rooney Mara, en la cual sus protagonistas son lesbianas y viven en una época donde su relación estaba menos aceptada que ahora.

Santa Claus regalón

Hay que apuntar que junto a todos estos títulos, por supuesto que también siguió haciéndose cine religioso. Una muestra es Natividad, la historia, (Catherine Hardwicke/2006), filme cuyo acontecimiento principal y único es el nacimiento de Jesús en Belén.

En 2003 llegó a las pantallas del mundo Elf (Jon Favreau), sobre un duende que ha vivido con Papa Noel desde pequeño. Con un registro cómico, ahonda en la idea de los regalos navideños. Una idea que se trata también en las numerosas cintas de Santa Claus, como El Expreso Polar (2004), filme animado de Robert Zemeckis; Crónicas de Navidad (Clay Kaitis/2018) y Klaus (Sergio Pablos/2019).

En este vasto menú, han surgido también otras ficciones navideñas que poco o nada tienen que ver con las anteriores.

Hablamos de Krampus Maldita Navidad (Michael Dougherty/2015), Better Watch Out (Olivia DeJonge/2016), La cabaña siniestra (Veronika Franz y Severin Fiala/2019) y Negra Navidad (Sophia Sakai/2019). Todas estas películas nos sumergen en tramas oscuras, donde la nieve y las fiestas son solo el telón de fondo para secuestros, muertes y pesadillas.

Cine en Navidad, Krampus

Krampus, el monstruo que castiga a los niños malos.

Títulos populares e inolvidables

De la nutrida lista de películas que les hemos referido, seleccionamos varias de las más elogiadas por la crítica y aclamadas por el público, así como ampliamos detalles de otras, para quienes las pesquen en estos días, vía TV o plataformas de streaming, las incluyan en sus particulares funciones cinematográficas hogareñas y en familia:

Milagro en la Calle 34 (1994/ Les Mayfield): Remake del galardonado filme del mismo nombre de 1947. La trama se inicia durante el tradicional desfile de Thanksgiving organizado por los almacenes Macy’s. El hombre que encarna a Santa Claus se enferma y un anciano llamado Kris (Richard Attenborough) se ofrece a los responsables del evento para sustituirlo.

Milagro en la Calle 34, todo un clásico.

Después del desfile, es contratado por dar a la perfección el tipo del personaje, pero todo se complica cuando él asegura que es el auténtico Santa y origina una serie de acontecimientos sorprendentes.

Pesadilla antes de Navidad (1993/ Tim Burton): Jack Skellington, el Señor de Halloween, descubre la Navidad, y queda prendado de ella, pero decide mejorarla. Sin embargo, su visión de la festividad es totalmente contraria al espíritu de la misma. Sus planes incluyen el secuestro de Santa Claus y la introducción de cambios bastante macabros. Sólo Sally, su novia, ve el error que está cometiendo. Sin duda, un filme divertido y terroríficamente maravilloso con personajes animados.

El regalo prometido (1996/ Brian Levant):  retrata la odisea que todo buen padre de familia debe enfrentar para conseguir el juguete de moda para sus hijos. En esta historia, ocurrente y entretenida, Howard Langston, interpretado por Arnold Schwarzenegger, es un atareado hombre de negocios que llega tarde a la clase de karate de Jamie, su hijo. Para que lo perdone, promete que le regalará lo que le pida por Navidad. El muchacho se inclina por un muñeco Turboman. El problema es que el juguete es el más popular y está agotado en todas las jugueterías. Con sólo unas pocas horas para Navidad, el papá inicia una cómica odisea por toda la ciudad a la caza y captura del preciado objeto.

Realmente amor (Love Actually. Richard Curtis/2003): Durante la Navidad londinense, una serie de historias se entrelazan para contar situaciones divertidas y románticas. Desde la de un primer ministro hasta la de un ama de casa, una estrella de rock y un hombre recién separado, entre otras. Protagonizada por un reparto de lujo, que incluye a Hugh Grant, Colin Firth, Alan Rickman, Emma Thompson, Laura Linney, Keira Knightley, Rowan Atkinsons, Liam Neeson y Bill Nighy.

Mi pobre angelito (1990/Chris Columbus): Kevin McAllister es un niño de ocho años, miembro de una familia numerosa, que accidentalmente se queda abandonado en su casa cuando toda su parentela se marcha a pasar las vacaciones a Francia.

El pequeño aprende a valerse por sí mismo e incluso a protegerse de Harry y Marv, dos bribones que se proponen asaltar todas las casas cerradas de su vecindario. Cuando su madre, Kate, se da cuenta que no está con el grupo familiar, emprende  un pintoresco viaje de vuelta contra reloj a Chicago para recuperar a su hijo.

El Expreso Polar (2004/Robert Zemeckis): Esta película infantil animada es un clásico de esta época. En una nevada noche de Navidad, un niño emprende un extraordinario viaje en tren hacia el Polo Norte. A partir de ese momento, comienza una aventura que le servirá para conocerse a sí mismo y le enseñará que la magia de la vida nunca desaparece. El narrador en la versión original es Tom Hanks.

El Día de la Bestia (1995/Alex de la Iglesia): Un sacerdote cree haber encontrado el mensaje secreto del Apocalipsis según San Juan: el Anticristo nacerá el 25 de diciembre de 1995 en Madrid. Para detener este nacimiento satánico, el cura se une a un joven aficionado al death metal, José Mari, intentando por todos los medios descubrir en qué parte de la capital española tendrá lugar el apocalíptico evento, todo ello con la ayuda del profesor Cavan, presentador de un programa de televisión sobre el mundo esotérico y sobrenatural.

Historia de amor y paz en la guerra

Uno de los episodios navideños más hermosos e inusuales adaptados por el cine, tuvo lugar en la Nochebuena de 1914, durante la Primera Guerra Mundial. Fue la tregua no oficial a la que se llegó, luego que brotes aislados de cese al fuego surgieran de forma espontánea entre alemanes y británicos en el frente occidental de Bélgica, donde el conflicto cesó momentáneamente cuando las tropas escucharon a sus enemigos germanos entonar villancicos. Los soldados aprovecharon para intercambiar saludos, darse regalos (whisky, chocolates, cigarros), enterrar a los fallecidos, jugar al fútbol, celebrar servicios religiosos y disfrutar de la festividad con quienes, hasta hacía unos días, eran sus enemigos mortales.

Este gesto de humanidad es el que narra la película francesa Feliz Navidad (Joyeux Noel, Chistian Carion/ 2005), nominada al Oscar como mejor filme extranjero. La cinta representa, con la creación de personajes ficticios, esta peculiar tregua a través de los ojos de soldados de los ejércitos alemán, británico y francés (aunque estos últimos no participaron en la tregua real).

La música es la protagonista en la escena cumbre de la historia -inspirada en los villancicos compartidos por los bandos enfrentados-. Mientras los británicos entonan gaitas escocesas, los franceses y alemanes escuchan cautivados. Luego de ello, el ficticio tenor alemán Nikolaus Sprink, se traslada mientras canta Stille Nacht (Nochebuena) desde su trinchera al muy próximo frente de batalla enemigo, mientras sostiene un árbol navideño como gesto de paz.

Al terminar, los británicos, ya fuera de su trinchera, entonan Adeste Fidelis, ante lo cual el tenor se les se une. Los soldados se acercan, intercambian anécdotas, expresan su deseo compartido del fin de la guerra, la esperanza de reencontrar a sus familias y retomar sus vidas. Y si fuera posible, volver a ver a sus nuevos amigos cuando la conflagración termine.

Compartían el mismo pesar de estar lejos de sus casas, sin saber cómo estaban sus esposas, con el duelo de haber perdido a sus amigos durante la guerra. Los soldados de las tres nacionalidades también encuentran consuelo en un servicio religioso improvisado en el campo de batalla.

Los recuerdos de la tregua de Navidad de 1914 se mantienen gracias a fotografías tomadas durante esos días y las cartas que los soldados enviaron a sus familiares, en las que narraban elocuentemente su experiencia mientras fraternizaban con el enemigo, demostrando así que, aún en medio de la maldad, el amor entre contrarios puede brotar.

Fiesta, humor y terror

Como se aprecia, Navidad, en el séptimo arte, es cuando los diversos y simpáticos personajes urbanos de Love Actually encuentran el amor entre copos de nieve y cuando el entrañable banquero de ¡Qué bello es vivir! recupera las ganas de existir guiado por un ángel. Pero también equivale a que el esqueleto protagonista de Pesadilla antes de Navidad (Henry Selick, 1993) envíe juguetes endiablados a perseguir a los niños y a que el traumatizado Santa Claus de juguetería de Noche de paz, noche de muerte (Charles E. Sellier Jr., 1984) reparta hachazos como regalos.

Y es que, en contraposición al cine, que presenta unas fiestas dulces y deseables, hay otro que se venga de esa supuesta blancura con historias que tiñen esta tradición invernal de negro, por el humor, y de rojo, por el terror.

El streaming hace crecer a la industria de los efectos visuales

El VFX se ha propagado de tal manera que la música urbana ahora los emplea como un estándar en la producción de videos musicales. Las series de sci-fi ahora cuentan con mayor respaldo en ésta área pues existe mayor desarrollo y accesibilidad. La demanda del cine y el streaming están en auge y mientras eso siga así habrá más y más VFX para todos / Por Adrián Pierral