Rafael Arreaza: "Todo lo que viene de Cuba a Venezuela es un negocio"

Médico, exdirector del Seguro Social y exasesor del BID y el Banco Mundial, Rafael Arreaza advierte que el uso del candidato vacunal Abdala en Venezuela implica someter a la población a formar parte de un experimento sin contar con la información adecuada. Para Arreaza, a los gobiernos de ambos países no les importan las posibles consecuencias

Rafael Arreaza: "Todo lo que viene de Cuba a Venezuela es un negocio"

El pasado 24 de junio, el régimen de Nicolás Maduro anunció la firma de un “contrato para el suministro” de 12 millones de dosis de Abdala, un candidato vacunal de Cuba contra la covid-19, desarrollado por el laboratorio BioCubaFarma, que afirma que Abdala tiene una eficacia de 92%. El prospecto espera todavía la aprobación de la Organización Mundial de la Salud.

“Queríamos agradecer que esta vacuna se incorpora al proceso de inmunización y al plan de vacunación de Venezuela, y hemos suscrito el contrato para el suministro de 12 millones de vacunas Abdala que estaremos recibiendo en los próximos meses”, anunció la vicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez.

La funcionaria recibió en el aeropuerto internacional de Maiquetía un primer lote de 30.000 dosis, que alcanzan para 10.000 personas, ya que se precisan tres aplicaciones. “Eso es esencialmente una donación que hace Cuba a nuestro país hermano”, ensalzó en conferencia de medios desde La Habana Eulogio Pimentel, vicepresidente de BioCubaFarma.

Pero, casual o causalmente, el domingo pasado reventó en la isla antillana una poderosa bomba popular. En casi toda Cuba se han estado produciendo masivas protestas en contra de la dictadura cuya chispa inicial parece haber sido el reclamo por la pobre atención sanitaria en medio de la pandemia y que rápidamente pasó a un reclamo generalizado por lo que nunca han tenido: libertad.

La agencia de noticias AFP reseñó que “desde que comenzó la pandemia del coronavirus en marzo de 2020, los cubanos están obligados a hacer largas filas para abastecerse de alimentos, situación a la que se ha sumado una fuerte escasez de medicamentos, lo que ha generado un amplio malestar social. La protesta se produce en una jornada en la que Cuba registró otra cifra récord de contagios de covid-19 en 24 horas, con 6.923, para un total de 238.491, y de fallecidos, con 47 (1.537)”.

El doctor Rafael Arreaza es médico, y fue director del Seguro Social. También ha sido asesor del Banco Interamericano de Desarrollo y del Banco Mundial en materia de salud pública. Consultamos sus criterios en torno a esta especie de experimento biológico al cual se somete a la población de Venezuela.

-La propuesta de Abdala -en fase de precalificación- se basa en la proteína de la espiga del SARS-CoV-2, conjugada químicamente con meningococo B o toxoide tetánico o Aluminio. ¿Qué opina usted –clínicamente- del diseño de este candidato vacunas?

-El proyecto de vacuna llamado Abdala está en fase experimental temprana por parte de los cubanos porque no se conoce que haya culminado fase 1, 2 y 3, pues representa un producto de experimentación, tal como lo reseña la caja del empaque. En relación a Abdala no estamos ni convencidos, ni muy optimistas, porque todo lo que viene de Cuba a Venezuela es un negocio. Y en esta condición de precariedad científica, donde no se tiene ningún tipo de información publicada en una revista de prestigio, pues nos encontramos frente a un experimento donde quieren utilizar a los venezolanos como conejillos de indias.

En cuanto a su composición, pues claro que cualquier proyecto de vacuna para el SARS-CoV-2 tiene que tener o el virus atenuado o el virus muerto, alguna molécula del virus. En cuanto a la combinación con meningococo B, o toxoide tetánico o aluminio, pues desconocemos detalles, pero hay que tomar en cuenta que el aluminio es tóxico para el cuerpo.

-¿Qué dicen sobre Abdala las publicaciones especializadas internacionales que usted ha estudiado?

-Hasta el día de hoy no hay ninguna publicación en ninguna revista científica de valor con información acerca del proyecto de vacuna Abdala. La única información es de carácter político, porque fue publicada en el diario Granma, que es el órgano de propaganda del Partido Comunista cubano, lo cual no representa para nada ningún tipo de especificidad o calidad científica a partir del cual se pueda evaluar la seguridad biológica o efectividad de este producto. Al día de hoy no hay absolutamente ningún tipo de información, apenas estas que se están conociendo y que usted menciona en su primera pregunta. Los científicos no pueden hacer réplicas, ni contrarréplicas que puedan aclarar el asunto.

-¿Qué consecuencias médicas y de otro tipo puede tener para los venezolanos ser sometidos a un experimento biológico?

-En principio, cuando todo este proceso presenta condiciones oscuras, donde no hay autenticidad, ni la intención de hacer las cosas como se debe, esto raya con los límites de los derechos humanos, y el derecho que tiene la gente, si se va a prestar a este experimento, a ser informada de posibles efectos secundarios y a dar su autorización por escrito. Cuando se habla de una compra de 12 millones de dosis, hablamos de un negocio. No sabemos, las consecuencias pueden ser muy diversas, pero no hay información, la población está en situación de riesgo.

-¿Qué opina usted de eso como ex asesor en políticas públicas de salud del Banco Mundial, el BID y expresidente del IVSS?

-Yo coincido totalmente con la posición de las Academias, especialmente con la Academia Nacional de Medicina, que ha manifestado que toda población que sea sometida a un proceso experimental con un proyecto biológico debe ser con una muestra pequeña, y tiene que dar su autorización por escrito, previa información, como ya dije.

-¿Este negocio con Cuba impacta negativamente a Venezuela frente al sistema Covax?

-El sistema Covax ya se activó, por cuanto ya se pagó la totalidad del monto para proceder a enviar la disposición de vacunas que ellos tengan. Obviamente, si son 12 millones de dosis de Abdala, y son 3 dosis, hablamos de 4 millones de personas. Por lo tanto interrumpe, cabalga sobre el procedimiento del sistema Covax. Por sus proporciones, no tengo dudas de que es un mega negocio, donde no les importan las consecuencias que pueda tener sobre la población.

-A 10 mil personas se les aplicará Abdala como parte de una donación de Cuba. Maduro anunció la compra de 12 millones de dosis. Entiendo que la OMS permite –bajo ciertos estándares- a cada país aplicar lo que desee. ¿Quién responde si a partir de este experimento biológico masivo hay muertes, o gente con efectos secundarios de gravedad?

-En principio, la cantidad de productos Abdala, que mandaron en una supuesta donación –porque Cuba no dona sino pobreza y malestar a los venezolanos- se pudiera considerar como un muestreo para una posible fase 1, o cualquier fase, y eso sería una muestra controlada. Pero normalmente todos los laboratorios que están procesando estos proyectos vacunales, o vacunas en sí, han tenido lo que en inglés se llama un “waiver” (exención, en español), digamos una especie de no responsabilidad ante los entes reguladores, frente a la circunstancia de que son productos que están bajo desarrollo. No es el caso de Abdala, porque no hay información, ni autorización de nadie. Lo que se está es jugando con la salud del pueblo de Venezuela. Si llega a haber una responsabilidad será política, no del laboratorio, sino de quienes autorizaron este experimento biológico sin saber cuáles son los posibles efectos secundarios, nocivos o letales que pudiera tener el producto Abdala.

La OMS y la OPS normalmente avalan procesos dentro de países pero siempre que estén dentro de los rangos de la lógica, de la ciencia, y de los procedimientos correctos y del buen proceder con conocimiento de causa.

-Según la información oficial de Cuba no solo se trata de Abdala, sino de otra llamada Soberana 2, y tres candidatas vacunales más. O sea, que los cubanos supuestamente tendrían en potencia 5 vacunas. ¿Qué opinión le merece que el domingo 11 de julio los manifestantes en Cuba gritaban “queremos vacuna” ante las altas tasas de incidencia de covid-19 en poblados como Matanzas, por ejemplo?

-En cuanto los supuestos 5 prospectos vacunales cubanos, debo decir que nosotros los médicos estamos acostumbrados a oír muchas cosas de Cuba, pero nunca hemos visto que se conviertan en realidades. Ellos viven de la propaganda, de su nomenclatura, y de la sobrevivencia de lo que tal vez sean sus últimos días de comunismo, porque parece que el pueblo cubano masivamente comenzó un proceso irreversible de protestas, aunque los están sofocando a punta de plomo. Las manifestaciones parecen ser consistentes y en toda la isla de Cuba.

Hay que tomar en cuenta lo siguiente: si ellos tienen tanta investigación en el campo de covid-19, cómo es posible que tengan a buena parte de la población supuestamente cubierta con sus vacunas y en este momento la pandemia esté en la etapa más severa que hayan visto desde que comenzó. De modo que debe ser muy pobre la efectividad de estos proyectos vacunales, porque estamos viendo que hasta quienes han recibido las tres dosis están contagiados. Los niveles de contagio superan los 2.500 casos diarios. Pero nunca se sabrá cuántos han fallecido pese a haber recibido las tres dosis porque, como acá, se oculta la verdadera data.