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Venezuela despide a la nueva Jerusalén

Este país acogía a inmigrantes. Como una madre adoptiva, los arropó y procuró de un nuevo destino. Les brindó una oportunidad de familia y nacionalidad. Hoy esos venezolanos, por la inestabilidad jurídica, económica y social, han vuelto a emigrar. La comunidad judía no se escapa de esta triste realidad. Cada vez es menor en esta tierras. Desarraigo y partidas.

El texto de Raul Stolk para la Revista Clímax da un paseo por la historia de la llegada y la salida progresiva de la comunidad judía a Venezuela. Siempre en la búsqueda de un ambiente propicio para asentarse y darles todas la oportunidades a sus hijos, llegan a donde las economía pinta bien.

Luego de varias décadas, el entorno comenzó a tornarse hostil en Venezuela. El lugar que los había arropado, ahora los bota de casa. El éxodo comenzó con Caldera, pero creció con Chávez. El allanamiento al colegio Hebraica en 2004 y 2007, la profanación de la Gran Sinagoga Tiferet Israel de Maripérez en 2009 y  la revocación del permiso para construir el Sambil de La Candelaria en 2009 son solo algunos episodios actuales que marcaron a la comunidad judía en Venezuela.

Para 1999 registran entre 18.000 y 20.000. En 2014 se habla de una población alrededor de 9.500.