solidaridad

Trujillo envía 13.600 raciones tácticas de comida congelada a Caracas y La Guaira

Liderados por el cocinero Darwin Sulbarán, la solidaridad andina se manifiesta de una forma contundente: los agricultores donaron vegetales, 35 voluntarios preparan la comida, un supermercado prestó sus congeladores y una empresa regaló el viaje. Lo más importante es que estas raciones tácticas están pensadas para durar entre 90 y 120 días y aliviar 60% del trabajo de los centros de producción de comidas

Trujillo envía 12.000 raciones tácticas de comida congelada para damnificados y rescatistas
Fotos cortesía |zona venezuela
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Cuando la situación de emergencia va a ser larga, como en el caso de los damnificados por el doble terremoto del 24 de junio, la logística y contingencia para atenderlos también debe ser duradera. Pensando en esto y desde Trujillo, el cocinero Darwin Sulbarán, especialista en cocina industrial, ideó raciones tácticas congeladas para enviar a Caracas y La Guaira.

Desde el día 25 de junio, Sulbarán y su equipo comenzaron a preparar las raciones tácticas solidarias y este lunes 12 de julio, logró enviar a la capital un camión-cava con las primeras 13.600 raciones.

Pero lo más bonito de todo es cómo la gente de Los Andes, una zona de Venezuela que no resultó tan afectada con los sismos, se ha unido para ayudar a los damnificados y rescatistas de las lejanas Caracas y La Guaira, ubicadas a unos 700 kilómetros de distancia.

Cuenta Darwin que los agricultores de Apartaderos, Timotes y La Puerta han donado todos los vegetales, en total, tonelada y media. Ellos también prestaron tres máquinas de sellado al vacío. La comida comenzó preparándola un equipo de 5 personas y, después de un video en Instagram donde explicaron lo que estaban haciendo, se sumaron 30 voluntarios. El supermercado Sucasa, en Trujillo, cedió sus congeladores para almacenar la comida; una empresa de transporte donó medio camión refrigerado para llevar las raciones a la capital, una empresa donó los embutidos y varios particulares compraron las bolsas que se necesitan para el empaquetado.

Ya en Caracas, este grupo de andinos cuenta con apoyo de una distribuidora de hielo en El Cementerio, que les prestó una cava de 4 x 4 metros, suficiente para almacenar 1800 kilos de comida y que dos centros de acopio (uno en El Cementerio también y el otro del grupo católico Emaús, con sede en El Marqués) se ocuparán de distribuir, estratégicamente, los paquetes de comida congelada a las cocinas solidarias y los centros de producción.

La ventaja de las raciones tácticas

Cada una de las raciones tácticas contiene entre 1000 y 1500 gramos de un guiso cocinado y congelado al vacío, elaborado con proteína (que puede ser embutido, pollo o carne molida) y vegetales como cebolla, ajo, pimentón, ajoporro, cilantro y ají dulce que se sobrecocinan para que tengan más aceite y esto reduzca la humedad.

«Estas raciones tácticas de comida se han diseñado para ser enviadas solo a centros de elaboración de comida, de manera de optimizar insumos, recursos, tiempo y subsanar fallas de electricidad, agua o gas», explica Darwin. Cada paquete congelado dura al menos 90 días, es suficiente para alimentar a entre 10 y 12 personas y solo es necesario preparar un carbohidrato para acompañar. Con esto, los centros de producción se ahorran 60% del trabajo total.

Las raciones tácticas garantizan varias cosas. En primer lugar, que no haya desperdicio por sobresaturación de comida preparada o por mal cálculo en las dosis, algo que ocurrió sobre todo en los primeros días después del doble terremoto. Por ende, se aprovechan mejor los alimentos. También se garantiza que las preparaciones estén en buen estado pues, al estar congeladas, duran mucho tiempo y solo se necesita calentar la cantidad justa que se necesita.

«Mi intención es que este esquema de comida táctica se replique en todo el país, de manera de hacer más eficiente la producción de comida para esta larga contingencia», refiere el cocinero.

¿Qué necesitan para seguir ayudando?

La intención de Darwin Sulbarán, que engloba esta iniciativa solidaria dentro de su movimiento Zona Venezuela, es seguir preparando raciones tácticas de comida para los damnificados del doblete de sismos, a mediano y largo plazo. Para ello requiere de algunas donaciones:

Un pelador industrial de vegetales como papas y zanahorias. Eso ahorra mucho trabajo. Por ejemplo, lo que hacen 15 personas en tres días, con el pelador industrial lo hacen cuatro personas en un día.

Un procesador industrial de alimentos.

Máquinas de empacado al vacío. Actualmente se están utilizando cuatro: una es de Darwin y las otras tres de agricultores que las prestaron pero pronto las van a necesitar.

Donativos. «Los necesitamos porque esto se puede mantener hasta cierto punto, pero luego tenemos que pagar parte de la gasolina y comprar proteína y víveres en el futuro», dice Darwin.

De conseguir los equipos y las donaciones necesarias, Darwin Sulbarán asegura que con solo 5 días de trabajo se pueden elaborar 24.000 raciones tácticas de comida para ayudar a los damnificados.

Para contactar a Darwin Sulbarán se le puede escribir a su Whatsapp 0414-9789841 o por mensaje directo a @lazonavzla

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