La marca venezolana Marco Polo vende más de 300.000 kilos de helado cada año
Los puntos donde más venden son los restaurantes Arturos de Los Ruices y El Paraíso en Caracas, y en Lechería. Los sabores más populares son los tradicionales chocolate, fresa y mantecado, el Tornado de fresa y chocolate y el de Banana Chips
En el marco del Día Mundial del Helado, hoy 12 de abril, la cadena venezolana de restaurantes Arturos reveló que su marca Marco Polo elaboró 315.240 kilogramos de helado en 2024 para surtir a sus 72 tiendas de todo el país.
Con 10 sabores a elegir, los tradicionales chocolate, mantecado y fresa son los más pedidos. “Si bien todos nuestros sabores se venden, desde el año pasado contamos con una promoción de una barquilla de los sabores tradicionales por un dólar, al comprar cualquiera de los combos; esto ha motivado que la mayor cantidad de ventas se concentren en estos tres”, expresó Manuela Crema, gerente de Trade Marketing y PR de Arturos.
Otros sabores más vendidos son Tornado (fresa con chocolate), Banana Chips, Fresa-Crema, Ron con Pasas, Choco Crema, Mocaccino y la edición especial de Cocosette.
Las ciudades o restaurantes donde Marco Polo tiene mayor éxito en ventas son El Paraíso y Los Ruices, en Caracas; y Lechería, en el Oriente venezolano.
El nombre de los helados Marco Polo se inspira en el mito del famoso explorador italiano que, según se cuenta, llevó la receta del helado desde Oriente hasta Europa.
Con el tiempo, Marco Polo, que solo utiliza ingredientes naturales, ha evolucionado ampliando su variedad de productos y sabores. En el menú actual de Arturos, los consumidores pueden escoger entre presentaciones como tina, barquilla, tina doble, barquilla doble, sundae copa, sundae canoa, merengadas y la práctica tina familiar; además de la torta de queso coronada con una porción de helado. Más sobre Marco Polo y Arturos en @arturosdeverdad.
La cadena española de heladerías de yogur inauguró sus dos primeras tiendas en Venezuela, en Las Mercedes y en Sambil Chacao, y promete rápida expansión en el país
En su casa de Los Valles del Tuy, comenzó haciendo helados con retazos de galletas para que su hijo merendara cuando ella estaba en el trabajo. En la pandemia lo vio como una oportunidad de negocio y, desde entonces, ha hecho muchos cursos y talleres, incluso con maestros internacionales, y ahora solo hace helados con ingredientes naturales y las técnicas adecuadas. Ha desarrollado cerca de 50 recetas propias, muchas de ellas basadas en la dulcería criolla