Atención viajero: España no acepta a extranjeros vacunados con la Sputnik

En Venezuela la vacuna rusa Sputnik V es hasta ahora la más usada en el errático proceso de vacunación contra la covid-19. Pero ese fármaco todavía no está aprobado por la Organización Mundial de la Salud ni por la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) porque faltan por completar estudios clínicos. En la propia Rusia predomina la desconfianza entre la gente.

Atención viajero: España no acepta a extranjeros vacunados con la Sputnik

Centenares de venezolanos que aspiran viajar a España como turistas, por razones profesionales o familiares, enfrentan hoy un problema adicional: la vacuna contra covid-19 más usada en Venezuela es la Sputnik V, cuya eficacia no ha sido probada y no es autorizada todavía en Europa.

La Sputnik también representa una tabla de salvación para miles de desesperados venezolanos que temen caer en el desmantelado sistema de salud pública. En esos hospitales es más fácil morir por falta de atención  y de recursos que por una enfermedad propiamente dicha. 

Por estos días de junio, en la medida en que España intenta flexibilizar sus restricciones a los viajes y reactivar en general una economía dependiente del turismo, muchos venezolanos se aprestan a intentar viajar al país ibérico. España se ha convertido en uno de los polos más importantes para la diáspora venezolana de nivel medio y alto.

Además, Venezuela tradicionalmente tuvo una importante colonia de españoles, que ha venido bajando dramáticamente en la medida en que este país caribeño se hunde una pavorosa crisis económica y social. No obstante, unos 167.000 españoles viven todavía en Venezuela.

Los ciudadanos españoles no necesitan llegar vacunados allá, pero los turistas sí están obligados. Las vacunas rusas no están en la lista de las admitidas y no solo por España: no han recibido autorización en la Unión Europea.

Vacunas en mora

Venezuela tiene una de las más bajas tasas de vacunación contra el coronavirus que causa la impredecible covid-19. Los fármacos preventivos disponibles por aquí son la Sputnik y la china Sinopharm.

La vacuna rusa ha sido inoculada al 90% de los escasos 2,58 por cada 100 personas que han sido inmunizadas en Venezuela.

El resto ha recibido vacunas Sinopharm, manufacturadas por Beijing Bio-Institute of Biological Products Co Ltd, subsidiaria de China National Biotec Group (CNBG).

El régimen de Nicolás Maduro anunció a finales de mayo un supuesto Plan Nacional de Vacunación que ha dejado en evidencia las limitaciones generales y la improvisación.

La Sputnik V y ahora la Sputnik Light (de una sola dosis) son las más usadas en el país.

Una colonia invertida

En España había ya en 2018 más de 57.000 venezolanos que con permiso de estancia y residencia regular concedidos, según datos oficiales recopilados por una plataforma vinculada a Acnur, la Agencia de la ONU para los refugiados.

Otros 19.000 estaban en 2020 a la espera de que se les concediera su condición de refugiados y otros 75.600 ya tenían la condición de refugiados.

A partir de los mensajes del consulado de España, la interacción de las personas revela que prevalece la confusión  y desconocimiento sobre el estatus de las vacunas aceptadas para inmunizarse.

El gobierno de Maduro promete vacunar para diciembre al 70% de la población a través de puntos masivos como el del Alba Caracas, en el centro de la ciudad. Allí entre el 29 de mayo hasta y el 2 de junio habían sido inmunizadas más de 8.300 personas con la Sputnik-V, de Rusia y la Vero-cell, de la farmaceútica china Sinovac.

Desbalance global

Datos de la Organización Mundial de la Salud recogen que a mayo en el mundo habían sido administradas 1.260 millones de dosis en 206 países. Pero el desbalance es  notorio: 87% de las dosis fueron aplicadas en naciones de mediano y alto nivel de  ingreso; mientras solo el 0,2% habían ido a personas en países de bajos ingresos.

El grupo estratégico asesor de expertos en Vacunación (SAGE) , recuerda que la OMS recomienda la vacuna para adultos mayores de 18 años. Ello, en dos dosis programadas con un espacio de tiempo de cuatro semanas entre cada una de ellas.

«La eficacia de la vacuna contra la enfermedad, para casos sintomáticos y de hospitalización, fue estimada en 79% para todos los grupos combinados», señala uno de sus documentos.

Pocos adultos mayores (sobre los 60 años de edad) han sido estudiados en ensayos clínicos. Por eso la eficacia no ha sido estimada en esos grupos.

«No hay ninguna razón teórica para creer que la vacuna tenga un perfil de seguridad diferente en las poblaciones de más edad y en las más jóvenes», señala la OMS.

Sputnik V

Mientras tanto en Rusia, la patria de nacimiento de la Sputnik, la pandemia sigue su curso feroz.

El número de infecciones cotidianas por coronavirus en Rusia ha superado las 10.000, un tope desde marzo. Esto ocurre en un contexto de una campaña de vacunación lenta, señala un despacho de la AFP.

En total, se detectaron 10.407 contagios en todo el país, de los cuales 4.124 en Moscú, el mayor registro en la capital desde enero. El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, indicó que la situación ha empeorado en la ciudad, que ha sido el principal foco epidémico ruso desde el comienzo de la crisis sanitaria.

«Lamentablemente, la situación continúa siendo difícil, vemos día tras día agravarse la enfermedad», señaló Sobianin, por televisión.

Según cita la AFP, un sondeo en abril del instituto Levada revela que el 62% de los encuestados no estaba dispuesto a recibir la Sputnik V. Desde diciembre, sólo 18 millones de rusos (12% de la población) recibieron una primera dosis.

Lento proceso

Rusia todavía espera que su vacuna Sputnik sea reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia Europea de Medicamentos (EMA).

«Todo transcurre como estaba previsto. Deben preparar un informe, hacer recomendaciones sobre la manera de responder a algunas» preguntas, declaró en el foro de San Petersburgo el ministro de Salud ruso, Mijáil Murashko, hace pocos días.

Kirill Dmitriev, jefe del fondo soberano ruso que codesarrolló la vacuna Sputnik V, dijo por su lado esperar «una decisión positiva (de la EMA) en un futuro próximo».

«No hemos recibido críticas ni sobre los ensayos clínicos ni del lado de la producción. Un proceso funcional está en curso que, esperémoslo, no será politizado» agregó.

Respecto a la OMS, espera tener la validación «en los próximos dos meses».

Carrera mundial

La EMA empezó a principios de marzo su examen de la Sputnik V, necesario antes de la autorización de la vacuna en la Unión europea.

La autorización de esta vacuna ha estado marcada por la polémica. Moscú expresó su descontento debido a la lentitud de la EMA. Sugiere que la UE, por razones de rivalidad geopolítica, podría bloquear la homologación de la vacuna rusa.

Tipos de vacuna

La vacuna de AstraZeneca/Oxford es la más suministrada en el mundo: se inyecta en más del 75% de los 215 países y territorios que vacunan.

Está por delante de Pfizer/BioNTech, aplicada en al menos 97 países y territorios, Moderna (al menos 46), Sinopharm (al menos 45), Sputnik V (al menos 40) y Johnson & Johnson (al menos 29).

El fármaco de AstraZeneca/Oxford se suministra en países ricos y pobres, gracias principalmente al sistema Covax, que dota de vacunas a los Estados con menos recursos. Las vacunas de Pfizer/BioNTech y de Moderna, más caras y difíciles de conservar, se aplican sobre todo en los países con más recursos.

El inmunizante ruso Sputnik V y las vacunas chinas desarrolladas por Sinopharm y Sinovac se aplican sobre todo en países en desarrollo, señala AFP.