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Comedor en Petare mantiene abiertas sus puertas pese al coronavirus

Desde la suspensión de clases y el decreto de emergencia sanitaria por la llegada del coronavirus a Venezuela, algunos pensaron que el beneficio del comedor popular de Petare también pararía sus actividades. Pero para la fecha sigue con sus puertas abiertas

Comedor en Petare mantiene abiertas sus puertas pese al coronavirus

Betty Díaz es una líder comunitario del barrio El Carmen, de la parroquia Petare (municipio Sucre), que desde hace dos años coordina un comedor popular en donde 180 niños y 20 adultos mayores reciben de lunes a viernes un plato de comida, labor social que se ha mantenido durante la emergencia sanitaria por el Covid-19.

El comedor se encuentra ubicado en las instalaciones de la iglesia Nuestra Señora del Carmen. Allí fue habilitada una cocina en donde diariamente Betty Díaz coordina, decide el menú y cocina las enormes ollas de alimentos.

“Este comedor popular forma parte del proyecto Alimenta la Solidaridad en Petare. Cuando comenzó me pidieron lo organizará, pensé que solo serían por tres meses, pero cuando observé el beneficio que ofrecía a los niños de mi comunidad, decidí quedarme en la coordinación. Tengo un grupo de mujeres que me apoya, pero le tienen miedo a preparar grandes cantidades de comida. Yo soy la que decido el menú, cocino y ayudo a servir”, dijo Díaz.

Beneficiados

Los 180 niños que allí se atienden comienzan a llegar a la hora del almuerzo. Algunos vienen saliendo de clases, otros van rumbo a la escuela “como una costumbre en positivo. A cada grupo, antes de comer, le pedimos realizar una oración comunitaria para agradecer a Dios por los alimentos que se reciben”, señaló Díaz.

Desde la suspensión de clases y el decreto de emergencia sanitaria por la llegada del coronavirus a Venezuela, algunos pensaron que el beneficio del comedor popular de Petare también pararía sus actividades. Pero para la fecha sigue con sus puertas abiertas.

“Nosotros pensamos que en estos tiempos de emergencia es cuando los niños y sus padres necesitan más apoyo y decidimos mantener nuestro comedor abierto, acatando todos los protocolos sanitarios de prevención del Covid-19. Le pedimos a las madres que nos trajeran a diario los envases identificados con los nombres de los niños para mandarles su almuerzo a sus casas”, indicó la coordinadora del comedor.

Agregó que allí también atienden a 20 adultos mayores y personas con discapacidad que requieren del apoyo.

“Aquí habitan familias de pocos recursos económicos, muchas de los cuales dependen de su trabajo diario para obtener los recursos para la compra de comida, y al no poder salir a trabajar la situación se torna muy difícil para la alimentación, pero cuentan con nuestro apoyo”, dijo Díaz.

Apoyo

Este comedor también se convirtió en un centro de orientación y divulgación de las normas sanitarias para la prevención del coronavirus en la comunidad.

“Para mantener este comedor contamos con muchas personas que nos apoyan con la donación de comida. La historia de nuestra labor la mostramos por las redes sociales, la gente nos sigue. Hemos recibido donaciones de neveras, cocinas, alimentos, útiles escolares y productos de higiene para los niños. Algunas son realizadas por amigos y conocidos, otras de personas e instituciones que se enteran del trabajo, nos visitan y también dejan su aporte”, señaló.

Al igual que otros miles de venezolanos, Díaz es uno de esos héroes anónimos que en medio de las adversidades extiende una mano para los necesitados.

Petare comedor