El sucio negocio de invasiones a fincas prospera en Barinas, cuna de la dinastía Chávez

Invasiones y confiscaciones de fincas, mafias que trafican tierras, inseguridad jurídica y violencia. El estado llanero de Barinas, donde nació Hugo Chávez y su familia ejerce el poder regional, sintetiza los males de la agricultura y la ganadería en Venezuela, cuya población está sometida al hambre y la crisis humanitaria.

El sucio negocio de invasiones a fincas prospera en Barinas, cuna de la dinastía Chávez

En la tierra de los Chávez, según el levantamiento estadístico que ha llevado la Asociación de Productores Rurales de Barinas (AsoBarinas), las invasiones siguen su curso. Hasta ahora 710.130 hectáreas de tierras productivas han sido despojadas a sus legítimos dueños durante la llamada revolución bolivariana, el movimiento fundado por el comandante de paracaidistas Hugo Chávez.

El estatal Instituto Nacional de Tierras INTI, grupos irregulares armados y activistas vinculados al chavismo son los protagonistas de estas apropiaciones indebidas y agresiones.

La superficie confiscada, expropiada, usurpada o robada, junto con sus instalaciones, cultivos, animales, equipos y bienhechurías suma un área equivalente a dos veces la superficie de un pequeño país como Puerto Rico.

En la zona norte y oeste del estado Barinas,  en los municipios Cruz Cojedes, Barinas y Bolívar, dominan grupos organizados vinculados con autoridades locales que se registran como asociaciones campesinas.

Estos grupos dirigen las invasiones, según los datos que maneja la Asociación de Productores Rurales de Barinas (Asobarinas). En las zonas este y sur, frontera con el estado Apure, hay presencia de grupos armados, llamados “botas negras” asociados a los movimientos guerrilleros como FARC disidentes, Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las Fuerzas Bolivarianas de Liberación (FBL).

Según los productores de la región estas bandas se han convertido en “un Estado dentro del Estado” y controlan hasta las guías para movilizar el ganado.

Un caso emblemático

Una de estas historias que muestran la ausencia de leyes y seguridad jurídica en Barinas ha sido la invasión de una pequeña finca de 257 hectáreas que lleva dos años invadida. A pesar de haber demostrado toda la documentación exigida por la autoridades del Instituto Nacional de Tierras (INTI), los invasores permanecen allí impidiendo la producción que sus legítimos dueños desarrollaron durante muchos años.

Se trata de la Finca “El Paraíso” ubicada en el municipio Barinas, cerca de la capital de la entidad, cuyo propietario es Hermes Balza. Lo llamativo de esta invasión es que no se trata de una gran terrateniente, sino un pequeño productor cuyos predios fueron reconocidos y ratificados en 2018 con un título de “adjudicación socialista agraria y carta de registro agrario” emitida por la Unidad de Memoria Documental del INTI, y avalado por la Oficina Regional de Tierras de Barinas.

Toda esa documentación respalda a su dueño Hermes Balza. Sin embargo, este productor no se pudo escapar de los invasores que operan en la región.

Invasiones bárbaras

Para el momento de la invasión, Balza tenía 87 búfalos, 70 hembras de levante y 15 animales dedicados al ordeño; además de 12 vacas de raza Carora que producían queso. Así mismo contaba con cinco hectáreas sembradas de cacao tipo porcelana, reconocido internacionalmente entre los mejores del mundo. La finca, además de tener área de producción, poseía una parte clasificada como zona de reserva protegida.

Según la denuncia de los productores, como los invasores no lograron obtener los documentos para su permanencia dentro del fundo procedieron a incendiar la finca. Quemaron todo, tanto la parte de producción que incluyó potreros, cercas y botalones de madera; así como la zona de siembra.

Además incendiaron parte de los bosques protegidos en donde se encuentra 10 caños que son los nacientes del río Santo Domingo, el más importante de la entidad.

Ya en 2015 un resquebrajado mural con la imagen de Hugo Chávez era testigo en Sabaneta, Barinas, de un recuerdo menguante. Foto: AP/Fernando Llano

Método perverso

El mecanismo de este tipo de invasiones suele operar de la siguiente manera. Primero se ubica un grupo de invasores en la puerta de la finca. Es el grupo de vigilancia, en tanto que otros movilizan los documentos ante el INTI y otros organismos para permanecer en la propiedad. Luego se procede a la quema de cercas y potreros, lo que obliga al productor a sacar las reses del lugar y trasladarlos a otra finca para que puedan pastar.

“El procedimiento suele ser que, en verano, le prenden fuego a la finca para que se quemen los potreros, cercas y botalones de madera. Así el productor se ve obligado a sacar el ganado porque la finca quedó hecha cenizas y las cercas dañadas” explica un productor de la zona.

Con la finca destruida, ponen una denuncia de tierras ociosas sobre esa propiedad ante el INTI que cuando va a inspeccionar consigue la finca improductiva, quemada y sin ganado, por lo cual la declaran ociosa y desalojan al productor propietario. Los invasores presentes en su interior construyen ranchos (casas muy precarias) y meten familias completas como parte de la ocupación. Esta situación de conflicto puede prolongarse por años, y deja a la finca improductiva.

Quiénes son los invasores

Las inspecciones realizadas por la Secretaría Ejecutiva de Seguridad Ciudadana en el fundo “El Paraíso”, determinaron la presencia de 35 invasores, ocho ranchos construidos en los predios de la finca y varias hectáreas quemadas. La institución identificó a los ejecutores de las invasiones como parte del “Frente Campesino Agua Blanca Las Vacas” .

Pero un punto que llama la atención es que dos de los líderes invasores: José Ramírez y Francisco Roa declararon a la Comisión de Seguridad Ciudadana “que se encuentran ocupando dicho lote de terreno por instrucciones del Síndico Procurador del municipio Bolívar y de algunos concejales. Es de resaltar que la finca invadida se encuentra en el municipio Barinas; por lo cual quienes dirigen esta invasión siguiendo órdenes de esa Alcaldía no tienen jurisdicción sobre esa zona.

Otro punto a destacar es que el alcalde del municipio Bolívar que promueve dicha invasión es Narciso Nacho Chávez, hermano del ex presidente Hugo Chávez.

Los invasores no presentaron ninguna documentación que demostrara alguna autorización para ingresar al fundo “El Paraíso”. Salvo un documento que exhortaba al legítimo propietario a reactivar la producción en un plazo de 20 días, lo cual era imposible con los pastos quemados.

El Paraíso destruido

Además negaron haber sido los autores de la quema de la finca; aunque una de las invasoras reconoció que sí afectaron la vegetación con daños significativos.

Como el grupo de personas no presentó documentación que les acreditara algún derecho para permanecer dentro del predio, impidiendo la entrada de animales y, por ende, la producción agropecuaria, la Secretaría Ejecutiva de la gobernación de Barinas exhortó a los ocupantes que desistieran de dicha actitud y desocuparan de forma pacífica y voluntaria, dejando libre el lote de terreno de personas, animales y objetos en un lapso no mayor de 72 horas.

Asimismo, les señaló que la Alcaldía del Municipio Bolívar no tiene competencia jurídica en el predio “El Paraíso” por ser un lote de terreno administrado por el Estado venezolano a través del INTI. Pese a esta nueva resolución de fecha 23 de febrero de 2021, los 35 invasores permanecen allí. Se comenta que reciben pagos de quienes dirigen esa invasión.

Federación Campesina

El presidente de la Federación Campesina, Danny González, declara en diversos medios informativos que en el estado Barinas se vive una situación dramática. Explicó que se han reunido con algunas asociaciones de productores y han recogido una serie de hechos y denuncias.

«Vamos a consignarlas en organismos del Estado, la Secretaría de la Asamblea Nacional, a través de la Comisión del Diálogo para la Paz y la reconciliación Nacional».

González aclaró que esa federación se desmarca “de grupos que están atropellando la Ley, invadiendo la propiedad privada. Hoy mas que nunca el sector privado tiene que trabajar de la mano con el Estado para dinamizar la economía”.

En nombre del campesino

El dirigente campesino señaló directamente a Lesbia Solórzano, vocera de la Coordinadora Agraria Nacional Ezequiel Zamora (CANEZ), como la activista que se ha encargado de promover grupos de personas, que al margen de la Ley van invadiendo unidades de producción en la región.

“Creemos que las instituciones del Estado deben tomar cartas en el asunto y establecer las sanciones penales correspondientes. Es que no se puede seguir permitiendo que, en nombre del campesinado venezolano, se promuevan estas invasiones” indicó.

Señaló el dirigente campesino que Lesbia Solórzano es una “seudo” dirigente del movimiento campesino quien se ha tomado fotos con importantes dirigentes políticos del país. “Pero eso no es patente de corso para que se desconozcan las leyes. O peor aún aplicarla como usted quiera. No es posible que por el derecho a la tierra se violen las leyes” enfatizó González en una entrevista concedida a Globovisión.

Atrapan a funcionarios

El pasado 6 de mayo funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana Rural adscrita al Comando 331 capturaron en flagrancia a dos miembros de la banda “Los Agricultores”.

El hecho se produjo el pasado 4 de Mayo en el punto de control El Tambor, donde detuvieron a Rubén Avendaño, alias “Chivito” y Arnoldo Quiñones, alias “el Men”, este último funcionario del INTI Barinas. Los sujetos pretendían trasladar tractores y maquinaria que fueron hurtadas de la finca “El Corozal” ubicada en la vía Santa Inés, utilizando una guía u oficio sellado supuestamente por la Misión Agro Venezuela.

Medios locales señalan que este “modus operandi” lo ejecutaban en los operativos de ocupación de tierras, donde se apropian de todos los bienes que encuentran en “las supuestas fincas improductivas”.

Según productores de la zona, es de conocimiento público que los ciudadanos atrapados en ese operativo forman parte de la estructura de la activista Lesbia Solórzano, en el estado Barinas. Esa acción invasora “prácticamente acabó con el ganado de la finca El Corozal”.

En total, 240 invasiones se le atribuyen al grupo vinculado al oficialismo denominado Coordinadora Agraria Ezequiel Zamora (CANEZ) que opera alineada con algunas alcaldías que lidera Solórzano.

Las invasiones en números

Aunque el gobernador del estado Barinas, Argenis Chávez, hermano del ex presidente fallecido, ha declarado que “no aceptaré invasiones en el estado” los números y los hechos muestran otra realidad.

Los datos recopilados por especialistas de AsoBarinas registran 514 fincas invadidas (23,22%) y expropiadas entre los años 2000 y 2019, una parte de las cuales siguen en conflicto. Esto equivale a 23,22% de la superficie total agrícola de la entidad.

Barinas tiene tres millones 682 mil hectáreas, de las cuales tres millones son exclusivas para uso agrícola y pecuario, el resto son parques nacionales como el Tapo-Caparo y Sierra Nevada, entre otros.

Hay que tener en cuenta que en esos tres millones de hectáreas hay un alto porcentaje que son tierras bajo régimen de administración Especial (ABRAE) donde el INTI no debería otorgar ningún tipo de acto administrativo. Sin embargo, se han dado adjudicaciones a estos invasores y se han expropiado en terrenos protegidos que deben ser sometidos a una mayor preservación por sus condiciones.

Números rojos

De las tierras perjudicadas, es decir: 710.139 hectáreas, el INTI ha expropiado (o más bien confiscado, sin pago de indemnizaciones) 405.379 hectáreas, esto equivale a 59,53% de la superficie total. El restante está actualmente en conflicto por invasiones.

De 514 casos 199 iniciaron procedimiento de «rescate autónomo» (esto es cuando el INTI expropia por decisión propia) y después de terminar el conflicto en los tribunales, 183 terminaron en rescate conclusivo. Es decir, solo se salvaron 16 fincas, de las cuales 14 vuelven a estar en conflicto ante las instancias jurisdiccionales.

De estos, 291 casos comenzaron con denuncias de tierra ociosa (esto es cuando un grupo de personas se organiza y le pide al INTI que reparta las tierras alegando que no le están dando el uso adecuado o las señalan como improductivas). De 291 casos solo 44 terminaron en rescate conclusivo. Esto quiere decir que son más las fincas que expropian por decisión propia que por petición de terceros.

Asobarinas y la Federación Campesina denu8ncian que los grupos que se han dedicado a invadir fincas están conducidos por Lesbia Solórzano, quien es la cabecilla de grupos civiles armados que se dedican al secuestro y confiscación de bienes actuando sin ordenes de algún tribunal.

Según los productores, pasa por encima del gobernador Argenis Chávez. También señalan que algunos directores del INTI Barinas han sido nombrados o influidos por dicha dirigente quien mantiene contacto con altas figuras del PSUV y la cúpula gubernamental.

Historial de invasiones

En la investigación realizada por Asobarinas detectaron que los primeros casos de expropiaciones estaban vinculados con políticos.

Entre los afectados estuvo la finca “El Escambray” de la familia del ex presidente de la República  Carlos Andrés Pérez, ubicada en Los Algarrobos, pionera mundial en toros de raza senepol y de lidia y feria.

También fue expropiada la finca “Veracruz”, de familiares del ex presidente Rafael Caldera, en El Cantón, ejemplo de genética lechera para el país. En la lista figuraron las fincas de Humberto Calderón Berti, Rogelio Peña, Rafael Rosales Peña (ex gobernador de Barinas), y de familiares del ex gobernador Gehard Cartay Ramírez en la finca “El Hongo” y “El Cerrito”, entre otras propiedades de dirigentes o funcionarios de la época democrática previa al chavismo.

Fincas con importante producción

También cayeron en la ola expropiatoria e  invasiones fincas de enorme productividad de cría. Barinas para 2002 exportaba a otros estados 3,4 millones de becerros blancos. El pasado año 2020 solo registró el aporte de 280 mil reses. Entre las fincas afectadas de esa área se cuentan: “Hato Viejo”, “Rincón del Tigre”, “Santa Marta”, “La Urorita”, “Callejas”. Este último predio es reservorio natural de especies endémicas, únicas e irrepetibles en el mundo.

Fincas de producción de cereales

Entre los productores de cereales afectados se destacan: Hato “Caujatico”, “La Primavera”, “La Marqueseña”, “Central Azucarera”, Hato “Campo Real”, entre otros.

Desconocen al TSJ

Los casos con sentencia firme a favor de los afectados no fueron ejecutados.

Resulta que el INTI otorgó a terceros el “rescate” sobre estas fincas que tenían sentencias del TSJ. Así, el organismo de tierras ignora los fallos a favor de los propietarios originales, como el caso de la finca Curito Maporital, en la que el TSJ ratificó la propiedad y los números de producción en tres oportunidades.

Sin embargo, el INTI no la tomó en cuenta e igual ejecutó y expropió sin pagar siquiera las bienhechurías. Solo 16 de 514 fincas fueron pagadas; las demás fueron robadas en su totalidad.

Hambruna o crisis alimentaria

De acuerdo a los datos aportados por Agroindustria, en 17 de los 23 estados del país su principal actividad económica es la producción agropecuaria. La agricultura y la ganadería tienen influencia en 80% de las economías regionales y 30% del empleo en Venezuela tiene que ver con el sistema agroalimentario.

Múltiples factores como las invasiones, la escasez de diésel, la extorsión por parte de la Guardia Nacional y policías en las carreteras (que obligan a los trasportistas a entregar parte de sus productos); la inseguridad y las erradas políticas de controles económicos han mermado la producción en estos 20 años en 65% de la capacidad que se ostentaba el país en 1999.

Esto nos ha llevado a niveles productivos de 1960, pero con tres veces más población que entonces. Todo esto genera caída en la producción, desempleo, disminución en la capacidad de carga, incremento de precios al consumidor y escasez.

La crisis alimentaria que pudiera devenir en hambruna para Venezuela está vinculada a esta realidad que sufre el campo venezolano y  las constantes invasiones.