Así va la economía en países de América preferidos por venezolanos

Ya sea porque ya tienen una importante colonia de venezolanos que envían remesas a sus familias en el país, o sufren enormes penurias; porque atraen el interés de nuevos migrantes, o porque suponen oportunidades de negocios, saber lo que pasa en los países de América Latina y el Caribe es tan importante como prever el destino de Venezuela. Estos son algunos indicadores recopilados recientemente por la Cepal.

Así va la economía en países de América preferidos por venezolanos

Pese a la que la convaleciente economía de Venezuela vive una leve recuperación en los últimos meses, la profunda crisis que se prolonga por ocho años sigue viva, junto con sus razones estructurales. Entonces, muchos venezolanos siguen cultivando planes de irse al exterior y continúa el éxodo diario a través de las fronteras terrestres y de los pocos vuelos disponibles.

¿A dónde van estos venezolanos que alimentan el peor éxodo contemporáneo de cualquier país en el mundo después de Siria? ¿Y cómo están los países de destino, donde ya está presente una importante colonia de esperanzados o hastiados  compatriotas de Nicolás Maduro y Hugo Chávez?

La Plataforma de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes (R4V,) está conformada por casi 200 organizaciones (incluyendo Agencias ONU, sociedad civil, organizaciones religiosas y ONG). En su más reciente informe, del 10 de enero pasado, daba cuenta de 6.040.290 venezolanos en calidad de Refugiados y Migrantes en el mundo.

De ellos, 4.994.017 están en países de América Latina y el Caribe.

Principales destinos

La R4V coordina sus esfuerzos bajo el Plan de Respuesta para Refugiados y Migrantes de Venezuela (RMRP por sus siglas en inglés) en 17 países de América Latina y el Caribe.

Por eso sus estadísticas son la fuente más precisa y relevante para mapear el éxodo de venezolanos que en los últimos años han escapado de las mieles y promesas de la llamada revolución bolivariana y de la falta de oportunidades en Venezuela.

Está claro que no todos esos viajeros son sufridos refugiados, caminantes con sus paquetes de ropa a la espalda. También están los que se fueron en la primera y segunda ola migratoria, cuando supieron leer las señales inequívocas de que algo andaba mal en este reino petrolero tropical.

Muchos de ellos tienen hoy estatus migratorio legal, han avanzado en una nueva vida familiar, se han insertado profesionalmente y cada año ven como se van desvaneciendo sus vínculos con esta Venezuela atada al pasado de pólvora, guerras y montoneras por culpa del discurso chavista de odio y revancha.

Pero, otra vez datos de agencias internacionales, al menos dos millones de venezolanos, de los tres millones que se fueron a Colombia, Ecuador y Perú, se encontraban en situación de inseguridad alimentaria en agosto de 2021 y seguirán así en 2022.

Colombia, con 1,842 millones de venezolanos es de lejos el país americano  y del mundo con más venezolanos, según los datos de ACNUR a diciembre pasado.

Le siguen Perú, con 1,286 millones; Ecuador, con 508.935 y Chile, con 448.138. Después viene Brasil, con 261.441 personas, Argentina, con 173.248, Panamá, con 121.598 y República Dominicana (115.283) y México, con 82.976 personas.

Venezolanos en el mundo

Cifras más recientes sobre la presencia de venezolanos en los principales países receptores de la diáspora. Fuente: Plataforma R4V/ONU/Acnur

Destinos complicados

El problema es que irse de Venezuela, instalarse en otro país e iniciar una nueva vida con oportunidades y prosperidad no es soplar y hacer botellas. El éxito o fracaso de decisiones de este tipo pasa por evaluar en frío las condiciones generales de la economía de esos países; su legislación respecto a migrantes; cómo funcionan sus instituciones; cuán receptiva es la sociedad y cuales oportunidades laborales, formales e informales de verdad existen.

Por eso no basta con seguir los cantos de sirenas de amigos o familiares cercanos o distantes que ya han hecho su recorrido, para salir a quemar las naves pensando que todo necesariamente tiene que ir mejor con solo poner un pie fuera de Venezuela.

Por lo pronto, los datos y predicciones de economistas y otros expertos, recabados en informes de organizaciones multilaterales, sobre la base de datos oficiales confiables de cada país, dan algunas luces sobre lo que le espera a este grupo selecto de países que más cautivan a los venezolanos.

migración de venezolanos

Muchos venezolanos jóvenes se van caminando, solo o con familias, a través de Colombia. Foto de archivo EFE/ Xavier Montalvo

Aún en cama por coronavirus

La mayoría de estos países sufren el estancamiento de la economía y la pérdida de cientos de miles de puestos de trabajo.

Los pocos empleos que hay para disputarse con los nacionales de esos países están en la economía informal: sin beneficios de seguridad social, sin estabilidad y con muy pocas posibilidades de progreso.

“Ante la necesidad de generar ingresos, en 2021 muchos trabajadores informales debieron regresar al mercado laboral, posiblemente bajo las mismas condiciones de informalidad que tenían antes de la pandemia”, señala Cepal, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (una de las agencias regionales de la ONU).

El crecimiento del empleo en seis países de la región muestra ha estado impulsado casi por completo por el crecimiento del empleo informal, “que ha representado alrededor del 70% o más de la creación neta de trabajo en la Argentina, Costa Rica, México, Paraguay y Perú”, destaca.

Cepal y Banco Mundial

Según ese último informe “Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe”, de la Cepal, la región tendrá un crecimiento conjunto promedio de 2,1% en su Producto Interno Bruto (PIB) en 2022.

La cifra estará muy por debajo del 6,2% del 2021, cuando hubo un importante rebote después de la debacle que trajo el coronavirus en 2020.

“Vemos algo muy preocupante. Venimos de una tasa de crecimiento de 6,2% y nos vamos a ir a un 2,1%. Va a haber una desaceleración muy importante del crecimiento en toda la región”, dijo la secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, citada por medios internacionales.

“El organismo aseguró que la región enfrentará un 2022 complejo, principalmente por la incertidumbre sobre la evolución de la pandemia de covid-19, con inversión disminuida, lenta recuperación de empleos, menor espacio fiscal, más presiones inflacionarias y desequilibrios financieros”, reseñó la AFP.

Por regiones, la Cepal estimó que el Caribe crecerá 6,1% impulsado sobre todo por el repunte del turismo, América Central un 4,5% y América del Sur, solo 1,4%.

La inflación también comienza a ser  un problema en varios de estos países.

En busca del crecimiento

Una de las referencias macro económicas básicas acerca de un país es su Producto Interno Bruto (PIB), o suma total de bienes y servicios, de riqueza pues, que produce una economía en un período determinado, por lo general de un año.

El PIB de Venezuela se encogió en 80% desde que Maduro asumió el poder. Eso fue justo cuando moría oficialmente Chávez y se terminaba además el auge histórico de altos ingresos petroleros.

Es decir, la economía de Venezuela tiene hoy apenas la quinta parte del tamaño que tenía en 2012.

Ya antes de la pandemia era el país de tamaño medio con peor desempeño en una región que exhibía una pobre tasa promedio de crecimiento de apenas 0,6%.

Así se esperan las cosas en 2022:

Venezolanos enfrentan una región en problemas

El crecimiento o estancamiento suele proyectarse directamente en los ingresos de los asalariados en términos reales, es decir, descontada la inflación. En este cuadro se ve el desempeño del indicador. El índice es una base de referencia temporal. En general no hay grandes avances.

Volviendo a los sueños de consumo de los venezolanos, la incertidumbre predomina a escala regional, aunque varía en cada país. Depende de como hayan sentido los impactos en la moneda, en el mercado de crédito, en el gasto e inversión fiscal, en sus mercados de exportaciones, en los precios de las materias primas que exportan e importan, y en general en los costos de la pandemia del coronavirus.

Así han sido las devaluaciones:

Las apreciaciones y depreciaciones de las monedas y su consecuente mayor volatilidad, se debieron a la incertidumbre creada por la propagación del covid-19 y sus profundos efectos en las economías de la región; también a los importantes movimientos de capitales durante la crisis, la incertidumbre sobre las acciones previstas por los principales bancos centrales y las fluctuaciones de precios de las materias primas, señala ese informe.

La variación cambiaria es un factor clave tanto para los venezolanos en el exterior como para cualquier otro migrante. De ello depende además de las presiones inflacionarias en cada país y cómo rinde el presupuesto familiar y personal, hasta la posibilidad de enviar más o menos remesas a sus necesitados familiares.

Se solicita empleo

Una de la razones para emigrar es la búsqueda de empleos sólidos y bien remunerados, algo muy difícil de hallar en Venezuela.

“En los primeros meses de 2021, sin embargo, la recuperación del empleo ha sido dispar por sectores, incluso entre los que se habían visto más afectados. Se observa que, al tercer trimestre del año, el empleo en la construcción se había recuperado casi por completo, el del comercio se había recuperado parcialmente y el empleo en sectores relacionados con el turismo, como la hotelería y los restaurantes, aún seguía muy deprimido en comparación con el tercer trimestre de 2019”, señala el informe de Cepal.

Estos sectores por cierto son los que suelen emplear más inmigrantes con pocas calificaciones laborales, o con pocas posibilidades de encontrar cargos ajustados a su nivel de competencias.

“Otros sectores, como la industria manufacturera y los servicios comunales, sociales y personales, tuvieron recuperaciones parciales y continúan ubicándose en niveles inferiores a los registrados previo a la pandemia. Por el contrario, el empleo en el sector agropecuario, los servicios financieros y empresariales y los servicios básicos mostró una variación positiva con respecto al segundo trimestre de 2019”, dice  por su parte la Cepal.

El 30% de los empleos perdidos en 2020 aún no se recuperaban en 2021.

El golpe de la pandemia supone “un daño duradero al crecimiento de las economías”. Esto se agrava por problemas estructurales previos a la crisis como la “informalidad, desocupación y escasez de cobertura en los sistemas de protección social”, resaltó Bárcena en sus recientes declaraciones.

Peticiones de asilo de venezolanos en la UE se duplicaron en 2019

La diáspora supone un fuerte impacto emocional para los venezolanos, los que se fueron o los que se quedaron. No hay en el horizonte evidencias de que se revierta este drama.