Demanda mundial de petróleo sube a niveles previos al covid

Los precios del crudo llegan a sus niveles más altos desde 2014, mientras principales productores evitan abrir sus grifos, lo que anticipa un año de volatilidad.

Demanda mundial de petróleo sube a niveles previos al covid

La Agencia Internacional de la Energía (AIE), que agrupa a los principales países consumidores del mundo revisó al alza sus previsiones de demanda de petróleo para este 2022 y avisó de que el mercado podría vivir un “nuevo año de volatilidad” si la oferta no acompaña estas necesidades.

Según la AIE, (una organización de los países más ricos industrializados que nació como contraparte a la OPEP) la demanda total alcanzará este año los 99,7 millones de barriles por día (mbd), un nivel previo a la pandemia del coronavirus, según la AIE.

“El número de casos de covid se dispara a nivel mundial, pero las medidas que toman los gobiernos para contener los casos son menos severas que en las olas precedentes y sus efectos en la actividad económica y en la demanda de petróleo son relativamente limitados”, dice la AIE en su primer informe mensual de este año.

Según el organismo, la oferta debe aumentar este año, pero la AIE subraya los problemas y las limitaciones de producción de algunos exportadores de crudo.

Volatilidad en puertas

“Si la demanda sigue aumentando con fuerza y la oferta no está a la altura, el nivel pequeño del crudo almacenado y la reducción de la capacidad de producción implicarán que los mercados petroleros vivirán un nuevo año de volatilidad en 2022”, avisaron los autores del informe.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) mantuvo el martes su previsiones de alza de la demanda mundial de crudo para 2022, que superará los 100 mbd.

En un momento en que los mercados se preocupan por la oferta y por las consecuencias de un ataque en la zona petrolera de Abu Dabi, los precios de petróleo alcanzaron el martes su nivel más alto desde 2014.

La OPEP y sus aliados (OPEP+) anuncian desde hace meses aumentos marginales de su producción que no responden a las necesidades de la demanda. Arabia Saudita reafirmó este año el respeto a estos acuerdos y la importancia de estos topes.

Esto hace prever a numerosos analistas que los precios sigan subiendo hasta superar la barrera de los 90 dólares el barril, o incluso los 100 dólares.