¿Es posible emprender en Venezuela? 6 claves para lograrlo

No solo basta una idea y la buena voluntad a la hora de emprender un negocio, también es necesaria disciplina financiera y entendimiento del mercado. Asdrúbal Oliveros así lo plantea en el podcast Tertulia y Dinero, desde donde realiza algunas recomendaciones generales a quienes deseen emprender un negocio en Venezuela

¿Es posible emprender en Venezuela? 6 claves para lograrlo

Emprender un negocio en Venezuela puede parecer algo descabellado si se revisan por encima los datos macros de una economía que en los últimos 8 años se ha contraído en más de 80%. Tras cierre de empresas, hiperinflación y reducción de la demanda ante el alto índice de pobreza (94,5% según Encovi), aún hay quienes ven oportunidades de inversión en un país que en algún momento fue líder en la región debido a los altos ingresos petroleros.

Entonces, ¿es posible emprender en las condiciones actuales de Venezuela? El economista y director de Ecoanalítica, Asdrúbal Oliveros, opina que sí; aunque recalca que estos emprendimientos deben contar más con lógica y disciplina que con buenas intenciones.

En uno de los episodios del podcast Tertulia y Dinero en el que participa Oliveros junto al asesor de inversiones José Miguel Farías y al consultor empresarial Jesús Armando Leonett, el economista recomienda a todos los emprendedores cubrir cinco puntos claves a la hora de configurar un negocio.

1. Conocer el nicho de mercado

«A veces muchas personas tienen idea de qué hacer, pero no tienen claridad de su demanda potencial», señala Oliveros. «Hay que saber quién es la gente interesada en demandar el producto o servicio que tú estás ofreciendo».

No basta con creer que tengo un buen producto, señala el economista. Es necesario saber si tengo un público que lo quiera comprar.

2. Crear una propuesta de valor

En un mundo en el que aparentemente todo está hecho, innovar o ofrecer un producto o servicio diferente es fundamental a la hora de emprender.

«Hay que enfocarse en qué pones tú de novedoso o que vas a mejorar respecto a lo que hay. Se trata de tener claro la propuesta de valor que se esta generando».

3. No emprendas sin un plan

Aunque es bueno ser optimista y tener buenas vibras, esto está lejos de ser suficiente para que un negocio funcione. Un plan de negocio, un plan de sostenibilidad financiera, un diseño de escenarios, así como conocer cuál será la fuente de obtención de capital son requerimientos necesarios para que el negocio nazca con los pies sobre la tierra.

«Una de las grandes fallas de emprendimiento en Venezuela es la improvisación. Muchos emprendimientos parten de una idea errada de que lo que se está diseñando es bueno y entonces no planifican nada y actúan con la premisa de que cómo vaya viniendo vamos viendo. Eso no se puede hacer y mucho menos en un entorno como el venezolano», recalca Oliveros.

4. Ser flexible

La gente tiende a ser muy conservadora y regida, dice Oliveros. Esto puede funcionar en otros escenarios, pero en el venezolano no.

«Ser muy conservador se convierte en un pasivo gerencial. Acá tú puedes plantearte una idea, hacer los escenarios y probablemente cuando arranques te topas con algunos imponderables, que son cosas que no tenías contempladas pero que no deben implicar que tu negocio vaya a fracasar. Simplemente hay que introducir cambios», señala el economista.

El tema principal, según Asdrúbal Oliveros, es no tener miedo a introducir esos cambios. El ser flexibles puede ayudar a que el negocio resulte sustentable en el tiempo.

5. Reinvertir utilidades

Un error común en muchos emprendimientos que van bien es que cuando los emprendedores empiezan a ganar dinero lo empiezan a gastar. Al emprender es peligroso caer en la tentación de comprar cosas, hacer viajes y dejar de lado la reinversión de utilidades.

«En general los emprendimientos exitosos son los que por lo menos en esa primera etapa de vida, al menos los primeros cuatro años, reinvierten la mayoría de las utilidades en ellos mismos», asegura Oliveros en el podcast.

6. Visión a largo plazo

En Venezuela la mayoría de las empresas se fijan en el flujo de caja. «Esto tiene algo de lógica en cualquier negocio por el tema inflacionario, pero es clave, para una visión a más largo plazo, tener una visión mas profunda de activos y pasados, así como del capital», señala Oliveros.

El presidente de Ecoanalítica asegura que es importante empezar un emprendimiento de lo micro a lo macro. Un paso a la vez. «Así vas midiendo que salió bien y que no. Mides tus riesgos y esto permite una estrategia organizada de crecimiento, porque en un país con ausencia de capital, hay que cuidar lo que se tiene».