Medidas económicas de Maduro son "preocupantes" para Venezuela

En una pandemia como la que está paralizando al mundo, la economía de cada país también sufre de coronavirus. Sin embargo, el tratamiento que cada región adopta en este momento determinará que economías sufrirán de catarro y cuales agonizarán.

Si Venezuela fuera un paciente con coronavirus sin duda estaría en la categoría de alto riesgo, con diabetes, hipertensión, enfermedad en el corazón y una edad avanzada. La pandemia llegó a Venezuela en uno de sus peores momentos y las medidas económicas anunciadas por Nicolás Maduro pueden llegar a ser, a juicio de varios sectores, mucho peores que la enfermedad.

Los anuncios de este domingo colocan en jaque al sector privado y avivan el fuego de la hiperinflación. La medidas son catalogadas como «preocupantes» por Fedecámaras y «decepcionantes» por Conindustria.

El presidente de Consecomercio, Felipe Capozzole, tuvo una posición más alarmante sobre las medidas económicas. «Si no nos liquida el virus, lo hará la recesión», señaló.

La supresión del pago de alquileres, suspensión del pago de créditos, la suspensión de los cortes de los servicios de telecomunicaciones, sumado a la ratificación de la inamovilidad laboral encendieron las alarmas en el nivel productivo. Además, el pago por el sistema patria de bonos a los trabajadores informales y a los trabajadores de las pequeñas y medianas empresas presionan la liquidez monetaria y encienden las alarmas de un repunte inflacionario.

A esto se le suma la ausencia de medidas económicas fiscales que el sector empresarial propuso. El aplazamiento del pago del impuesto sobre la renta, la disminución de la Unidad Tributaria y la postergación de la Ley del IVA no fueron temas que se tocaron.

¿Qué implica cada una de estas medidas económicas para la ya tambaleada economía venezolana? Para el economista Orlando Ochoa esto «solo va a inducir a un mayor cierre de empresas».

Inamovilidad laboral, sin novedad

Uno de los anuncios de Maduro fue el decreto de la inamovilidad laboral hasta el 31 de diciembre. Sin embargo, esto no es una novedad, porque es una medida que ha adoptado el país desde hace muchos años.

Lo que se puede deducir con esta ratificación es que por el momento pueden quedar suprimidos los procedimientos de restructuración de nóminas que en este momento estén en mediación con el Ministerio de Trabajo.

Suspensión de pagos de crédito. ¿Por qué debe preocuparnos?

Una de las mayores alarmas en las medidas económicas se encienden con lo propuesto para el sector bancario. La banca venezolana atraviesa por uno de sus peores momentos y su capacidad de intermediación bancaria (préstamos) es casi nula por un encaje legal.

En vez de flexibilizar el encaje legal, el cual no permite que los bancos presten cerca del 80% del dinero de sus ahorristas, la medida fue una estocada al febril sistema bancario.

El ejecutivo señaló que por seis meses lo créditos comerciales no pagarán capital ni intereses, lo cual genera una gran presión en la banca venezolana, si tomamos en cuenta que esta cartera representó el 50,44% de los préstamos totales en 2019.

Según el economista César Aristimuño, la decisión de suspender los pagos de capital e intereses por los créditos comerciales dejará al sistema financiero sin capacidad de obtener suficiente caja para sostener sus operaciones. Además, impactará de manera muy negativa en la rentabilidad del sistema.

«Peligrosa» es la palabra que el economista Asdrúbal Oliveros usó para describir la situación a la que debe enfrentar el sector bancario con estas medidas.

¿No hay que pagar alquiler?

Según Maduro no. Al menos por seis meses se concede moratoria para el pago de alquiler por el tema del coronavirus. Esta medida afecta a un golpeado sector inmobiliario que ha tenido que enfrentar una ley que prohíbe el desalojo.

Con el pago de alquileres en dólares, el sector de alquiler, principalmente en Caracas, venía presentando una leve recuperación motivada a la migración interna. Sin embargo, esta situación crea una gran vulnerabilidad para los dueños de inmuebles que viven del alquiler.

La preocupación ya es latente, aunque desde el sector inmobiliario se espera la publicación de la Gaceta para poder ver cuál es exactamente el decreto y las consecuencias que esto traería.

«Soy viuda, de 76 años de edad; vivo del alquiler de un inmueble que me dejó mi fallecido esposo… si no me pagan en seis meses, ¿de qué vivo?», señala una usuaria de Twitter.

Suspensión del pago de servicios

Se prohibió el corte de los servicios de telecomunicaciones en los próximos 6 meses. La medida, según Maduro, es garantizar la adecuada comunicación, información y entretenimiento de los venezolanos en medio de la cuarentena social.

No quedó claro quien asumirá los costes de estas empresas, aunque no se señaló que el Estado lo haría. El sector de telecomunicaciones es uno de los sectores que necesitan una alta y continua inversión para poder funcionar. En Venezuela, esta inversión ya se ha disminuido por la regulación que existe en los precios de los planes de datos.

Sin embargo, desde el sector aún no han dado un comunicado sobre este asunto.

Una gran inyección de liquidez viene acompañado de repunte inflacionario

Asumir la nómina de las pequeñas y medianas empresas, pagar bonos al sector informal, que representa la mitad de la población productiva, y aumentar las cajas clap y bonos por el sistema patria representa una fuerte inyección de liquidez por parte de un Estado con menos ingresos.

La caída de los precios del petróleo pulverizan los ingresos petroleros y generan un mayor déficit en Pdvsa. Entonces, la inyección de dinero en el sistema nacional puede tener consecuencias muy fuertes.

«Como era previsible, lo que viene es una inyección brutal de gasto en bolívares y/o petros, que en medio de una aguda restricción externa, va a presión rápidamente la tasa de cambio y la inflación. Sin mejores sustanciales para la gente, especialmente los sectores más vulnerables», señala Asdrúbal Oliveros.

Esto podría cambiar en caso que se logre acudir al financiamiento externo, el punto está, según Oliveros, en que Maduro no puede. El FMI está lejos de aceptar otorgar un crédito a Venezuela y lo dejó claro cuando se le solicitó. 

Mientras tanto, los empresarios se muestran preocupados al no ser escuchados. A diferencia de otros países, Fedecámaras señala que en Venezuela no hay un trabajo conjunto entre el gobierno, los sindicatos y el sector privado.