Escasez de agua pone en peligro de contagio a ciudadanos en Guárico

Habitantes de San Juan de los Morros y de otros lugares del estado denuncian la ausencia casi total del servicio desde hace semanas, pese a las promesas del gobernador y otras autoridades de atender el problema con la prontitud que exige la actual emergencia sanitaria

En medio de la cuarentena social decretada por el gobierno de Nicolás Maduro para evitar la propagación de Covid-19, habitantes de San Juan de los Morros, en el estado Guárico, no cuentan con agua potable por tubería lo que impide que cumplan con el lavado de manos recomendado para evitar contraer el coronavius.

En un recorrido efectuado por Radio Fe y Alegría Noticias, se constató que muchos ciudadanos acudieron a la toma de agua de la empresa HidroPáez, en la avenida José Félix Ribas.

Los principales afectados de la entidad son los habitantes de Las Palmas, El Guafal, Puerto Rico, Casco Central, Los Laureles y La Morera.

Orlando Cordero, habitante del casco central de la capital guariqueña, señaló asiste a la toma de agua todos los días a cargar tres bidones para «resolver» en su hogar, ya que, asegura, tiene una semana sin el servicio.

“Cargo uno grande y dos pequeños porque vivo un poco alejado y subo con una carrucha a cargar agua”, dijo.

Por su parte, José Toro, del sector Los Laureles, comentó que tienen quince días sin agua y no pueden lavarse las manos las veces requeridas para prevenir el contagio de Covids-19.

“Tenemos ya quince días sin el servicio. Entonces la gente manda uno a lavarse las manos, la cara, hacer el aseo personal y no hay agua”, apuntó.

El líquido que recoge lo usa para cocinar, “para uno hacer lo que pueda hacer y más nada”.

Toro también indicó que cuenta con poca gasolina, por lo que en cualquier momento su vehículo puede quedarse accidentado. “No tengo casi gasolina, la uso solamente de allá hasta aquí y de aquí para allá. Sin mover el carro para ningún otro lado y arriesgando quedarme por ahí”, destacó.

Unos en carro y otros a pie

Gerardo Aponte, habitante de la calle Bermúdez del centro de la ciudad, relató que llevan dos semanas sin agua y tiene que realizar hasta tres viajes al día.

Señaló que no puede seguir las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud de lavarse las manos cada cierto tiempo y cada vez que entre a su hogar. «No me alcanza lo que cargo».

Los afectados aseguran que tardan hasta quince días y un meses sin el servicio, por lo que se sienten en la obligación de acudir a diario a la toma. Algunos lo hacen en sus carros, otros en carruchas improvisadas, motos y hasta a pie, para llevarse los bidones y resolver en sus hogares ante la escasez del líquido en la entidad.

La semana pasada, el gobernador José Vásquez comentó que se estaban tomando las medidas para resolver la situación con el agua. Sin embargo, hasta la fecha el desabastecimiento del servicio se ha incrementado en la región.

Con información de Radio Fe y Alegría.