ENTREVISTA | Lázaro “Papaíto” Candal le va a un empate

Desde su tierra natal y ya con 84 “autogoles” encima, el popular narrador se prepara para vivir el amistoso de este viernes en La Coruña entre la Vinotinto y Galicia, una selección autonómica que hoy dista mucho de ser un chiste gallego. “Los porteros son los que mejor ven el fútbol”, opina “Papaíto” sobre Dudamel, al tiempo que pide al presidente Maduro: “¡Acabe con esas colas malditas, por el amor del Santísimo Sacramento del Altar!”.

ENTREVISTA | Lázaro “Papaíto” Candal le va a un empate

En junio de 1989, Rafael Esquivel tenía el cabello oscuro y todavía se estaba estrenando como presidente de la Federación Venezolana de Fútbol. Lázaro “Papaíto” Candal se encargaba de comercializar los partidos de la Vinotinto (que también narraba por RCTV) y, antes de la Copa América Brasil 1989 y la eliminatoria de Italia 1990, se llevó a la selección para una gira de preparación de siete amistosos no oficiales con clubes de Galicia, entre ellos una goleada 4-1 sufrida en el estadio Riazor ante el Deportivo La Coruña, que todavía estaba en la segunda división española justo antes de la era del legendario “Súper Depor”. En aquel plantel dirigido por Carlos Horacio Moreno estaban Noel “Chita” Sanvicente, Carlos Maldonado (el ahora entrenador de Táchira), Pedro Febles (que en paz descanse) y Bernardo Añor, el papá de Juanpi.

Puede cuestionarse éticamente que alguien sea empresario de los mismos partidos de fútbol que narra. Puede cuestionarse que alguien haya hecho negocios con Rafael Esquivel. Era la prehistoria de la Vinotinto que conocemos hoy (aunque algunos piensen que hayamos vuelto a esa prehistoria). En todo caso, “Papaíto” Candal ha hecho la historia, mientras que algunos solo vivimos para contarla.

Aunque el contacto telefónico fue imposible con su Galicia natal, Lázaro (que ya tiene 84 años) accedió a responder un cuestionario escrito a El Estímulo antes del amistoso no oficial que, de nuevo en Riazor, enfrentará a la Vinotinto, en el estreno de Rafael Dudamel como seleccionador nacional, contra el equipo autonómico gallego (alias la “Irmandiña”, o la hermanita), que no se reunía desde 2008 (viernes, 2:30 pm, hora nacional).

“Este choque entre la selección gallega y la de Venezuela lo sigo con mucho cariño, con mucha curiosidad, por ser venezolano y haber nacido en Galicia, por lo que, para mí un empate será lo mejor que pueda ocurrir. La selección gallega necesitaba salir nuevamente al terreno de juego, se lo habían prohibido, que bárbaros. Y la de Venezuela necesita prepararse para la Copa Centenario, además de lo que supone un nuevo técnico con este proyecto, el amigo Dudamel. Señalando además los motivos fundamentales del juego: homenaje de la colonia gallega a Venezuela por esta crisis que está viviendo. Expresando el cariño, simpatía, solidaridad que durante tantos años los gallegos han recibido de los venezolanos, con una gran confraternidad”, cuenta el dueño del Copyright de frases que todavía están en la boca del pueblo, como aquella del balón mal chutado que se marchaba camino de Guanajuato o la que podría usarse por igual antes de una definición de penales o una comparecencia pública de Tibisay Lucena: ¡Qué nervios! ¡Qué angustia! ¡Qué desesperación!

“Como arquero que fue, tiene una gran ventaja. Es que el primer defensor en un equipo, es el portero, y el primer atacante también es el portero. Esto le valió para que su coco (traducción nuestra: cerebro) haya recibido una gran lección que, necesariamente, tiene que poner al servicio de su nueva misión. Los porteros son los que mejor ven el fútbol”, opina sobre Rafael Dudamel el narrador más popular de la historia en la televisión venezolana, que agrega:

“Chita Sanvicente fracasó porque se le acabó la generación que estuvo a punto de llevarnos a un Mundial, con un Arango espectacular. Los que llegaban no podían ni aceptar el reto ni mucho menos repetirlo. Fue un cambio de muchas fórmulas, entendimiento de juego, proyección y una crisis dirigencial con un ladrón al frente para terminar de romper todas las ilusiones. Y, claro, el Chita pagó los platos rotos, eso que es un buen técnico, además de honesto y buena gente, pero en el fútbol hasta la buena gente fracasa”.

Ante una pregunta estúpida del redactor, Lázaro se amotina contra la convención políticamente correcta de la vejez: una edad dorada en la que todo es dulzura y bondad. “¿Qué piensas qué proyectos puedo tener, hermano, con 84 goles que tengo a cuestas, goles que más que para cantar debieran servir para anular, coño? Porque qué vaina más arrecha es contar los años, la madre que me parió. Salud: es a lo único que puedes aspirar, pero créelo, no puedes caer en fuera de juego, porque el árbitro te las gana todas”.

– Inevitable tinte político –

¿Por qué no hay amistosos en los que juegue una selección de Zulia o de Táchira? Para entender las selecciones autonómicas hay que considerar que, diga lo que diga el pasodoble “Viva España” que versionó la Billo’s, la Madre Patria es una colección de profundos sentimientos regionalistas, algunos llevados al límite mismo de la secesión, y que han sido retratados en comedias como Ocho apellidos vascos.

A diferencia de la selección del País Vasco, la de Cataluña o incluso la de las Islas Canarias, que se han mantenido más activas y generalmente juegan un amistoso una vez al año (suele ser en Navidad, cuando hay fechas disponibles), la de Galicia no salía a la cancha desde diciembre de 2008, cuando enfrentó a Irán. ¿Es el nacionalismo gallego menos fuerte que el vasco o el catalán?

“La desaparición de la selección gallega se debió, claramente, a una cuestión política. El gobierno del Partido Popular (la “ultraderecha” española), a su vuelta al poder regional en 2009, decidió no apoyarla e incluso criticó la ‘politización’ y el ‘sesgo nacionalista’ de los juegos disputados entre 2005 y 2008, impulsados por el gobierno de coalición del Partido Socialista de Galicia y el Bloque Nacionalista Gallego. En Cataluña y el País Vasco, sus gobiernos, habitualmente de mayoría nacionalista o con fuerte presencia en sus parlamentos, siempre han apoyado las selecciones e incluso su derecho a competir oficialmente”, explica Miguel Pardo (@DePunteirolo), periodista gallego de fútbol.

“Es obvio que los partidos de Galicia son una fiesta y así se vive por la mayoría, pero también es obvio, y hasta diría lógico, que la parte nacionalista de la sociedad apoye más a una selección que considera propia y para la que también reclama la oficialidad. Por simplificar y sin ser datos exactos, el nacionalismo-soberanismo en Galicia representa un 25% de la sociedad, aunque el galleguismo esté mucho más impregnado en toda ella como ‘nacionalidad histórica’, tal y como está reconocida en la Constitución Española. A este amistoso con Venezuela se le está dedicando bastante espacio en los medios locales y se prevé que haya una buena entrada, aunque será difícil que se llene el estadio de Riazor. Ni las fechas ni el hecho de que no sea una competición oficial ayuda, pero la selección gallega llegó a juntar 30.000 personas en su anterior etapa”, agrega Pardo.

Según el periodista especializado, a diferencia de la década pasada, en la que con frecuencia había que rellenar una convocatoria con jugadores de segunda o tercera división, la “Irmandiña” (dirigida a cuatro manos por los ex futbolistas Míchel Salgado y Francisco “Fran” González, que estuvo en el plantel del Deportivo La Coruña que enfrentó a Venezuela en 1989) tiene hoy el nivel más potente de su historia, con muchachos del terruño que incluso regresan del exterior, caso de Angeliño (Manchester City), Iago Falque (Roma) y Joselu (Stoke City), y hasta un exótico refuerzo nacido en Senegal, el mediocampista Pape Cheick (Celta).

Luego de algunas bajas de última hora por lesiones o compromisos comerciales (el capitán Roberto Trashorras, Alex López, Santi Mina, Antonio Barragán o Roberto Lago), Pardo especula con un probable once inicial que podría estar integrado así: Sergio Álvarez en el arco; Jonny, Hugo Mallo, Bergantiños y Angeliño en la defensa; Mosquera, Fran Rico (o Jota), Denis Suárez e Iago Falque en el mediocampo; Iago Aspas y Lucas Pérez en el ataque.

Jonny (Celta) y Denis Suárez (Villarreal) han sido preseleccionados para la Eurocopa por el seleccionador de España, Vicente del Bosque, y deberán reportarse el lunes, por lo que es probable que o no estén disponibles o solo jueguen unos pocos minutos para no correr riesgos.

La “Irmandiña” jugará con un uniforme blanco de detalles en azul celeste similar al del Deportivo Galicia, un desaparecido club exponente del típico fútbol venezolano de colonias europeas y que ganó hasta cuatro títulos de primera división entre 1964 y 1974 (con nueva apariciones en Copa Libertadores), pero que luego se convirtió en un chiste gallego: jugó por última vez en la máxima categoría en 2002 y en la temporada 2005-2006, cuando militaba en segunda división, era habitual ver a su entrenador Carlos María Ravel acompañado por su perro en los entrenamientos en las canchas del Fray Luis de León en Las Mercedes.

El recuerdo de Lázaro sobre aquel amistoso Deportivo La Coruña versus Venezuela (4-1) de julio de 1989 que él organizó como empresario y narró para RCTV, todo al mismo tiempo: “En Riazor nos trataron muy bien, aunque nos golearan, pero eso fue lo menos. La anécdota: un disparo de Soto, puntero venezolano, que mandó el balón a las nubes y todavía no apareció. Y yo narré en gallego: O balón foise para unha leira, es decir, el balón se fue para un trigal” (nota de redacción: no había ningún Soto en ese equipo venezolano de 1989, pero no importa, Lázaro, nosotros comprendemos y te queremos igual, hermano)

– La carta a Maduro –

No tiene nada que ver con fútbol, ni probablemente se parece a la carta de Luis Almagro, pero probablemente a usted le puedan interesar las palabras que Lázaro Candal dirige hoy a sus compatriotas: “¿Qué mensaje le puedo ofrecer a mi querido pueblo venezolano? Ése, el mismo, ese que veo en las colas, Dios mío, el mejor país del mundo. El país que le dio de comer a millones de personas de tantos países, entre los que estoy yo, de toda América, España, Portugal, Italia y otros más. Solidaria con todos los que vivían en ella, con todos repartía trabajo y honorarios. Dios mío. Maduro, al que respeto como respeté a todos mis pasados presidentes, para mí todos son humanos, creo que debía serenarse y tomar medidas humanas como político hacia los políticos, no contar con su segundo, porque ese es militar y no piensa, manda, para eso están hechos los militares, para mandar. Venezuela no es un país para que los venezolanos se odien como se están odiando, cuando siempre fueron hermanos. Recuperen a su patria que es la mejor patria del mundo. Acaben con esas colas malditas, por el amor del Santísimo Sacramento del Altar”.