¿Por qué le suspendieron la eutanasia a Martha Sepúlveda?

Dos meses después de dar el visto bueno, y apenas 14 horas antes del momento escogido, el Instituto Colombiano del Dolor detuvo el procedimiento. La explicación oficial es difusa pero la presión mediática y eclesial parecen haber influido

¿Por qué le suspendieron la eutanasia a Martha Sepúlveda?

Solo le faltaban 14 horas para morir, cuando a Martha Sepúlveda le notificaron que su eutanasia había sido cancelada. Lo decidió el mismo ente que, el 6 de agosto, la autorizó a hacerla.

¿Qué pasó para que el Instituto Colombiano del Dolor cambiara su decisión dos meses después de tomarla y tan cerca de la fecha escogida por la paciente para la eutanasia? Se habla de varios factores pero, entre ellos, la presión mediática y de la Iglesia colombiana.

Martha es una mujer de 51 años que sufre Esclerosis Lateral Amiotrófica, ELA, una cruel enfermedad irremediable que destruye el cuerpo hasta que solo pueden mover los ojos. Acaba con las células nerviosas del cerebro y la médula hasta que el paciente pierde totalmente el control muscular. Eso acompañado de mucho dolor.

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No es una enfermedad “terminal” porque dura muchos años. Pero acaba con la persona. Lo dijo el hijo de Martha, Federico, de 22 años: “Mi mamá no vive. Sobrevive”. Reflexionar sobre ello lo llevó a apoyar a su madre en la petición de eutanasia, aunque al principio renegaba de ello.

Un caso viral

El caso de Martha es vital pero los medios y las redes lo convirtieron en viral, a pesar que ya se han realizado 156 eutanasias en Colombia. La diferencia es que todos los demás pacientes sufrían enfermedades terminales y Martha no.

Federico cree que esa fue la razón por la que suspendieron la eutanasia. El caso se hizo mediático. Ocurrió a principios de octubre, cuando la Cadena Caracol la entrevistó y ella apareció sonriendo y agradecida por la “oportunidad” de acabar con el dolor. A Martha ya le dolía mucho hasta caminar.

Desde esa entrevista, los medios replicaron la historia y toda Colombia e incluso otros países, conocieron su caso. También provocó que la Iglesia católica de Colombia se pronunciara, en contra, y tratara de hacerla cambiar de parecer, invitándola a “reflexionar serenamente”.

Lo cierto es que, finalmente, el viernes 8 de octubre, se reunió un comité del Instituto Colombiano de Dolor para evaluar el caso. Solo faltaban dos días para la eutanasia. Y decidió suspenderla. El comunicado “explicativo” es confuso. Revirtieron la decisión de un “primer comité” (del mismo ente) y paralizaron el procedimiento. Solo dicen que analizaron mejor el caso y decidieron que no cumple con los criterios para la eutanasia.

 

Durante casi dos meses -desde que se la autorizaron hasta la fecha escogida por ella misma para aplicarse la eutanasia- Martha siguió con su rutina. Continuó trabajando en una empresa de construcción hasta finales de septiembre. Todos los domingos fue a misa, como siempre. Y aprovechó de compartir con su hijo, sus 11 hermanos y su mamá. Pero también apareció brindando con cerveza con sus amigos, demostrando que estaba alegre con su corto destino. Eso último fue muy criticado en redes sociales.

Martha Sepúlveda

Martha y Federico. Foto cortesía

“Si es desde el plano espiritual, yo estoy totalmente tranquila (…) Cobarde seré pero no quiero sufrir más, estoy cansada. Lucho por descansar”, dijo la mujer a Caracol.

Colombia fue el primer país latinoamericano que aprobó la eutanasia. Lo hizo en 1997 pero comenzó a aplicarla recién en 2015. Según las estadísticas, de cada cinco solicitudes aprueba dos y de ellas, cuatro de cada cinco son para pacientes con cáncer terminal.