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Negligencia deja en situación crítica a una niña en el Domingo Luciani

Una cirugía odontológica sencilla se convirtió en la peor pesadilla de dos padres al dejar en cama a su hija de ocho años. Un mes después, la familia espera que alguien se haga responsable del accidente médico

Negligencia deja en situación crítica a una niña en el Domingo Luciani

Lo que empezó como un procedimiento médico de rutina se convirtió en la peor pesadilla de una familia. A principios de marzo del presente año, una niña de ocho años entró junto a su madre al Hospital Domingo Luciani, en la parroquia Petare del estado Miranda, para una operación odontológica.

A la niña iban a extraerle cuatro muelas, una cirugía que no debía tener mayor riesgo.

El padre, quien conversó en exclusiva con El Estímulo, cuenta que se le hicieron todos los exámenes preoperatorios. Estos son especialmente requeridos cuando se va a administrar anestesia general.

Los resultados no indicaron problema alguno, así que la cirugía procedió. Sin embargo, las cosas no tardaron en salir mal.

La paciente entró en un paro respiratorio producto de una sobredosis de anestesia. Por la falta de atención inmediata en el hospital, estuvo sin respirar durante aproximadamente 20 minutos.

El padre relata que en el momento no había espacio en terapia intensiva para ingresarla, por lo que tuvieron que abrirle un espacio improvisado en pediatría. Esa cantidad de tiempo sin aire ocasionó daño cerebral, por lo cual la niña tuvo que ser entubada para proporcionarle respiración artificial.

Los padres no tienen información exacta de lo que ocurrió, ya que a la fecha no les han entregado un informe detallado del error que se cometió. Nadie les ha dado explicaciones ni se hecho responsable por el accidente.

Diagnóstico errado

La paciente tuvo que ser hospitalizada, aún entubada y sin recibir respuestas por parte del hospital. Cuando finalmente se les entregó un informe, este dio un diagnóstico nada favorecedor: la niña tenía muerte cerebral.

La familia se negó a aceptarlo, por lo que exigieron hablar con otros doctores y con el subdirector del hospital. Con ayuda de una enfermera, que tampoco aceptó el resultado, lograron que no la desconectaran.

Pronto les revelaron que no había muerte cerebral y que el diagnóstico estaba errado. Esto se confirmó cuando, a los días, la paciente superó la etapa de respiración artificial por tubo, y pudo pasar a utilizar una mascarilla. Actualmente puede respirar por ella misma, aunque recibiendo asistencia ocasional.

Su madre permanece a su lado desde el día de la cirugía.

Denuncia

“Ella era una niña sana, saludable. Entró al hospital caminando y hablando. Ahora está en una cama sin responder”, cuenta el padre, quien, desde entonces, se mueve de un lado a otro buscando lo necesario para que la condición de su hija mejore. Y, en especial, para que le den explicaciones a su familia.

Asegura que está siendo una situación complicada, y que no siempre han recibido la atención necesaria por parte del hospital.

Cuenta que el neuropediatra que debería estar viendo a la niña no acude al hospital luego de que se aplicara la cuarentena por el brote de coronavirus en el país. Anteriormente, asistió sólo un par de veces y sin dar mayores indicaciones.

En una ocasión, le recetó a la niña un medicamento que no se encuentra ni siquiera en el exterior. Está descontinuado.

Aunque afirma que en pediatría están siendo atentos con el caso, el padre ha tenido que buscar opiniones de otros neuropediatras por fuera del hospital.

Sin embargo, las cosas se tornaron tensas desde que, en su búsqueda de explicaciones, el progenitor de la niña presentó una denuncia en fiscalía. Asegura que desde ese momento hay miembros del personal que prefieren no involucrarse en el caso por miedo a quedar implicados legalmente.

En el centro de atención a la víctima lo atendieron bien, asegura, pero el caso está paralizado debido a la cuarentena. Nadie de fiscalía ha podido acercarse al hospital.

Actualmente la niña se encuentra estable, aunque continúa sedada y sin responder. El padre comenta que su condición no tendrá un resultado inmediato.

Para ellos, el siguiente paso serán terapias de lenguaje y psicomotriz.

“Yo no quiero que nadie vaya preso, solo pido que alguien responda por lo que le pasó a mi hija. Que se hagan responsables”.

Actualización

Luego de la denuncia realizada en la prensa por la familia, el día jueves 9 de abril, la directora del Hospital Domingo Luciani, la doctora Murelina Guzmán, se presentó en la sala de reanimación de la emergencia pediatrica. Allí le indicó a la madre de la niña que por haber declarado a los medios de comunicación debían llevarse a la paciente de la institución.

Inmediatamente la familia se movilizó y presentó nuevamente una denuncia, pero esta vez ante el Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (CICPC).

La tarde de este viernes 10 de abril, funcionarios de dicho organismo policial acudieron al hospital para atender a la denuncia presentada. Luego de esto, la institución empezó a responder.

Trasladaron a la niña a Terapia Intensiva, donde los doctores ahora alegan que la pequeña tiene una infección y que necesita transfusiones de sangre. Sin embargo, el centro de salud no cuenta con los reactivos para indicarle a la familia qué tipo de sangre necesitan, por lo que les harán entrega de la muestra para que realicen los exámenes por su cuenta.

A la fecha, los padres de la niña continúan denunciando que no se les ha entregado un informe donde se explique lo ocurrido el día de la cirugía, y hacen un llamado al Consejo de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes de Caracas y al ministro de salud, Dr. Carlos Alvarado González, para que ayuden a la niña.