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¿Quién engorda el cochino? Así ha movido el gobierno el precio del pernil

pernil
29/12/2016
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FOTO: AVN / ZURIMAR CAMPOS

Largas colas, listas de racionamiento y barcos llegando a puertos venezolanos a pocos días de la cena de fin de año, son parte del movimiento logístico del gobierno del presidente Nicolás Maduro para cumplir la promesa hecha en octubre de distribuir 4 millones de kilos de pernil, a través de los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP).

Es ya como una tradición navideña. El gobierno importa, distribuye y vende al detal el pernil congelado y sin hueso que trae del exterior (poca proporción corresponde a compras nacionales) a un precio inferior al de los comercios privados, cuyos proveedores son pequeños criadores locales que cargan con todo el peso de las regulaciones y escasez de insumos.

En 2016 el precio fijado es de Bs 850 por  kilo, que según el gobierno, es el valor “justo” del producto. Lo mismo decía en 2015, cuando lo fijó en Bs 410, y en 2014 cuando fue Bs 80.

En un artículo titulado Manual de tonterías sobre la inflación en Venezuela, el asesor económico de Maduro, el español Alfredo Serrano Mancilla, decía que “detrás de cada incremento de precio hay quien obtiene mayor margen de ganancia, al mismo tiempo que otro sufre pérdida de poder adquisitivo”.

Lo que no dice Mancilla, quien fue por unos días secretario del Órgano Superior del Comando de Abastecimiento Soberano, es quién se queda con esa ganancia cuando el que aumenta el precio es el gobierno.

En octubre, Maduro firmó el punto de cuenta para la importación de pernil esta temporada. Una nota de prensa de la oficialista Agencia Venezolana de Noticias señalaba entonces que se “autorizó la adquisición de 4.000 toneladas de pernil deshuesado de origen brasileño” y que “la empresa (brasileña) JBS, S.A. (…) será nuevamente la encargada de la venta del pernil”.

De acuerdo con las estadísticas comerciales del gigante del sur, hasta el mes de noviembre, Venezuela compró 8,5 millones de kilos de carne de cochino por los que pagó $41,3 millones, es decir, $4,8 por cada kilo. Asumiendo que esa importación se hace al tipo de cambio llamado Divisas Protegidas (Dipro), de Bs 10 por dólar, cada kilo le cuesta al gobierno Bs 48. Los datos brasileños indican que el año pasado el valor por kilo era el mismo.

Si el cálculo se hace en dólares, en 2015 un kilo de pernil costaba $65 (calculado a Bs 6,30 por dólar, la tasa oficial más baja en su momento), mientras que en 2016 se vendió a $85 (calculado a tasa Dipro). En el mercado internacional, según la página www.3tres3.com, comprar el animal completo (100 kg) a puerta de corral en Estados Unidos cuesta $114,09.

Otro origen de la importación de los perniles es Portugal, de donde llegó un cargamento a principios de diciembre. En los empaques de este producto se lee que es importada por la estatal Corporación Venezolana de Exportación (Corpovex) y distribuido por CASA.

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En su artículo, Mancilla toma en cuenta el factor importador en los precios y señala que “es paradójico que mientras la economía mundial está en una etapa de precios bajos, a Venezuela llegan los productos importados a precios inflados”. Él asegura tener la respuesta a esta situación. Apunta que “se importa a precios por encima de los marcadores de referencia internacional. De eso, solo se benefician los comisionistas e intermediarios, pero perjudican sobremanera a la población venezolana”.

En la primera Navidad con Maduro como presidente, en 2013, el pernil se vendía en mercados a cielo abierto y en operativos especiales de la red estatal Mercal a un precio de Bs 42. En 2016 la distribución y venta se hizo a través de los CLAP, donde los interesados debían registrarse en listas o hacer largas colas para adquirirlo en locales específicos a Bs 850, un aumento de más de 1.900%. En los comercios privados el precio era muy superior y un kilo de pernil costaba hasta Bs 8.000 y Bs 22.000 si se compraba asado.

En 2014, la segunda Navidad de Maduro en Miraflores, el entonces ministro de Alimentación, Yván Gil, aseguraba que se había “desatado la especulación”, porque comercios privados vendían el pernil a Bs 240, cuando el gobierno lo ofrecía en Bs 80. Decía que para ese momento, se venderían más de 20.000 toneladas de esta carne de cerdo, “suficiente para cubrir hasta 50% de la necesidad real”.

Hace cinco años la venta se extendía a Pdval y a la red de Abastos Bicentenario y Venezolana de Televisión hablaba de la producción local de pernil y las importaciones del gobierno. El precio del kilo en ese año oscilaba entre Bs 14 y Bs 45.

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