Adiós a Tomás Fernández, el chef que amaba los colibríes
Ganador del premio Tenedor de Oro al chef en ejercicio y miembro de Venezuela Gastronómica, se despidió este domingo, a los 59 años, rodeado de la naturaleza que tanto amaba

Ganador del premio Tenedor de Oro al chef en ejercicio y miembro de Venezuela Gastronómica, se despidió este domingo, a los 59 años, rodeado de la naturaleza que tanto amaba

Tomás Fernández, chef ganador del premio Tenedor de Oro en 2008 y líder de importantes cocinas en Caracas como las de Le Gourmet y Bar Sí, era uno de los cocineros venezolanos más creativos e irreverentes y ese carácter lo demostraba al asumir desafiantes retos, como elevar la propuesta de la tradicional arepera Alaska, donde se desempeñaba actualmente.
También era activo miembro fundador del movimiento Venezuela Gastronómica, que se dedica a difundir y consolidar el conocimiento de la cocina del país. Además, era un apasionado de la naturaleza. Ejerció como guardacostas y era reconocido fotógrafo de la fauna venezolana, especialmente de colibríes.

Y fue precisamente así como decidió despedirse: rodeado de naturaleza, fotografiando colibríes en el cerro Ávila, le dio un paro cardíaco a los 59 años.




Nacido en Caracas en julio de 1967, «Tomás no más» como le gustaba definirse, comenzó a cocinar a los 17 años, iniciándose en el restaurante francés Le Petit Pois en Parque Central. De allí dio el salto a la icónica cocina del Hotel Caracas Hilton, donde se enroló como parte del equipo. Desde entonces fue imparable: estuvo en el exitoso restaurante Tope de El Hatillo; en Le Gourmet, el restaurante principal del Hotel Intercontinental Tamanaco y considerado en sus tiempos como el mejor de Caracas; en Paninoteca; Pasha; el restaurante principal del Country Club y en Bar Sí, entre otros. Trabajó con grandes maestros como Gerard Cherance y Marc Audivert y viajó a España, Chile e Inglaterra, para seguir formándose.
Entre sus más recientes actividades, además de regentar la arepera Alaska, Tomás participó muy de cerca en la organización y elaboración de los platos en la cena que ofreció el chef venezolano Ricardo Chaneton, cuyo restaurante en Hong Kong cuenta con dos estrellas Michelin, por invitación de Bancamiga.

Cocineros de todo el país y de todas las edades lamentaron la muerte de Tomás Fernández, quien deja un enorme legado de enseñanzas, recetas y fotografías.