El Petit Verdot de Pomar regresa después de 10 años de hacerse esperar
Se trata de una cuidada edición 80 % Petit Verdot, 12 % Tempranillo y 8 % Syrah, con 18 meses de guarda en barricas de roble americano y francés

Se trata de una cuidada edición 80 % Petit Verdot, 12 % Tempranillo y 8 % Syrah, con 18 meses de guarda en barricas de roble americano y francés

El Petit Verdot es una de las uvas más divas, y también más elegantes, que crecen en los viñedos de Bodegas Pomar en Carora. Solo aparece cuando todo está como ella quiere, cuando el sol, la lluvia, la tierra, la humedad, ceden a sus deseos. Y es entonces cuando se revela con todo su esplendor.
Ahora está de regreso, después de 10 años de ausencia, en una cuidada edición de cosecha 2022, con 18 meses de envejecimiento en barrica de roble francés y roble americano, más otro tanto de reposo en botella. Es 80 % Petit Verdot, con 12 % de Tempranillo y 12 % Syrah, todas las cepas cultivadas en las tierras de Altagracia, Carora, donde Bodegas Pomar fundó su viñedo en 1985.

La etiqueta de la botella es tan especial como el Petit Verdot que contiene. La diseñó la artista larense María Elisa Carmona, quien reflejó los matices tostados y los «descolores», como ella misma define, de Lara, inspirándose en los tonos de la cercana población de Humocaro, con un toque neón que es sello de la artista.
Nicole Drew-Bear, coordinadora de Marca Bodegas Pomar y José Pereira, sommelier de Bodegas Pomar, explicó los procesos de guarda de este Petit Verdot cosecha 2022, que lo hace un vino maduro, al que es recomendable decantar unos 10 o 15 minutos para permitir que se exprese completamente y que puede mantener sus propiedades en la botella sin abrir durante 4 años.

Bodegas Pomar hizo la presentación oficial de esta edición de Petit Verdot en el restaurante Bocú de Mónica Sahmkov, de cocina «francozolana», como la califica la chef, es decir, hecha con técnicas francesas pero ingredientes locales. Y no pudo ser mejor porque así fue la inspiración de Pomar en sus inicios, cuando decidieron hacer un viñedo estilo francés en asociación con la marca gala Martell, pero con uvas nacidas en tierras criollas.
Los invitados al lanzamiento disfrutamos el Petit Verdot de Pomar en armonía con dos platos de Bocú: un volován de osobuco al estilo del asado negro, con notas bastante dulces, y con un mousse de chocolate con nibs de cacao, caramelo salado y espuma de sarrapia.
Desde que llega a la copa, el Petit Verdot deja intuir al comensal lo que viene después: mucha personalidad, presencia y notas organolépticas decididas, pues su color es rojo profundo, casi púrpura como es el color de la uva, y, al agitarlo, deja piernas muy largas en la copa.

Al olfatear, se sienten claras notas de ciruela negra y especias dulces como canela y clavo. En las notas de cata preparadas por el sommelier se añaden flores violetas, cacao, tabaco, sarrapia y aromas de torrefacción. En boca, los taninos son finos, es sedoso, con estructura y permanencia, se siente la fruta roja y negra y matices tostados. Es perfecto para acompañar sabores fuertes y especiados, incluyendo embutidos y quesos maduros.
“En Bodegas Pomar siempre apoyamos el arte haciendo cosas nuevas y distintas y qué mejor momento para demostrarlo que esta edición especial y única de nuestro portafolio que llegó en el marco de la celebración de los 40 años de Bodegas Pomar», destacó Nicole Drew-Bear.
Instagram. @Bodegaspomar
Precio de referencia.