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Mercado indígena de Amazonas: el legado gastronómico de las etnias venezolanas

Ofreciendo desde arañas y hormigas hasta manaca, el mercado indígena de Puerto Ayacucho crea un puente entre la actualidad con productos ancestrales de las etnias venezolanas

Fotos y composicion de imagen |@byswuany
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En el corazón de Puerto Ayacucho está el Mercado Indígena de Amazonas, un espacio donde convergen etnias como los piapoco, piaroa, jivi y curripaco, entre otras, y ofrecen las cosechas dentro de sus comunidades a todos los visitantes. Este lugar es un punto de encuentro de productos autóctonos que reflejan la vasta biodiversidad de la región.

Foto Swuany Uzcátegui

Debido a la proximidad geográfica con Colombia, la economía local se rige principalmente por el peso colombiano, aunque la buena conectividad permite el uso de pago móvil y biopago en seleccionados puestos.

Estos son algunos de los productos que puedes encontrar en el Mercado Indígena de Amazonas:

Mañoco: el «cereal» amazónico

El kilo de mañoco tiene un costo de cuatro mil pesos. Foto Swuany Uzcátegui

Es el derivado fundamental de la yuca y destaca por su versatilidad. Su sabor y textura recuerdan a un cereal de maíz más duro y con mayor acidez. Con él se elaboran preparaciones como la yucota (una bebida refrescante a base de agua o leche) o el pico de gallo amazónico, donde se hidrata y se condimenta con cebolla morada y ajíes para servir como contorno.

Copoazú: el primo del cacao

Este Theobroma es un pariente cercano del cacao, pero con una identidad propia. Su pulpa ofrece un sabor que recuerda a la guanábana, caracterizándose por un toque ácido al final, ideal para jugos y postres. Los locales comentan que elaboran una especie de chocolate artesanal con este mismo.

Fruto de copoazú. Foto Swuany Uzcátegui

Pijiguao: proteína y tradición

Con una textura similar a la de la batata, este fruto es una fuente importante de proteínas y grasas saludables. A diferencia de otras frutas, no se consume crudo; se sirve caliente y posee un sabor sutilmente salado que lo hace único.

Hormigas limoneras

Estas hormigas son una de las curiosidades sensoriales del mercado. Son valoradas por su sabor ácido y cítrico, lo que las convierte en un ingrediente exótico y muy buscado por los visitantes.

Hormigas limoneras. Foto Swuany Uzcátegui

Catara: el picante venezolano

Es uno de los productos más emblemáticos y complejos de la gastronomía amazónica. Más que un simple condimento, es un concentrado de técnica ancestral que transforma subproductos de la yuca en un aderezo de sabor profundo y picante.

Presentaciones de la catara. Foto Swuany Uzcátegui

El proceso de elaboración de la catara comienza con la recolección del yare, el jugo residual obtenido al exprimir la yuca amarga rallada en el sebucán. Este líquido, inicialmente tóxico por su contenido de cianuro, se somete a una cocción prolongada de varias horas para evaporar las toxinas y concentrar sus azúcares hasta obtener un caldo denso y oscuro.

Durante este hervor, se añaden ajíes «tornillitos» para el nivel de picor y el ingrediente distintivo: hormigas culonas o bachacos, que aportan una textura crocante . El resultado es un condimento artesanal de larga duración que no requiere refrigeración, representando un aprovechamiento total de los recursos de la selva.

Palometa, payara y mojarra: pescados de río

Los pescados de río son parte fundamental de la gastronomía amazónica. Para garantizar su frescura durante el traslado desde las comunidades lejanas hasta el mercado, la carne se protege envolviéndola cuidadosamente en hojas de palma.

El pescado más oscuro es una morraja y los más claros son payaras. Foto Swuany Uzcátegui

Uva de monte

Se distingue por su cáscara gruesa que protege una pulpa blanca y gelatinosa. Su sabor es predominantemente dulce, siendo uno de los favoritos de la zona. Al pelarla y extraer su pulpa se hacen jugos refrescantes.

Uva de montaña. Foto Swuany Uzcátegui

Culantro y tornillitos

Uno de los condimentos favoritos para platos fuertes es el culantro, un tipo de cilantro silvestre que crece en los montes con hojas más gruesas y un aroma más fuerte que el común. Para quienes buscan picante, están los tornillitos, ajíes pequeños de textura corrugada que aportan un calor intenso a las preparaciones.

Merey y frutos locales

El merey es un producto de aprovechamiento total: desde su fruto fresco hasta la elaboración de dulces tradicionales y también en su presentación como fruto seco. Este lo envían a Caracas.

Fruto del merey. Foto Swuany Uzcátegui
La bolsitas de merey cuestan cinco pesos en promedio. Foto Swuany Uzcátegui

Moriche

Esta fruta de palma está cubierta por una cáscara de escamas brillantes de color rojizo. Su pulpa es de un color amarillo, con una textura carnosa y aceitosa similar a la de un aguacate. Tiene un sabor ácido, y es rico en vitamina A (betacarotenos). En el mercado de Puerto Ayacucho se consume fresco, en jugos concentrados (carato de moriche) o en dulces artesanales.

Foto cortesía de Latam Airlines

Manaca: el açai venezolano

La manaca, conocida como açai, es el superalimento por excelencia del Amazonas venezolano. Este pequeño fruto púrpura, que crece en racimos de palmeras, es una joya nutricional cargada de antioxidantes y grasas saludables. En el Amazonas se sirve como un jugo para saciar el calor.

açaí o manaca
Foto cortesía Evaristo SA / AFP

Tarántula

En el mercado también se encuentran otros productos como las baba y las tarántulas, estas últimas vendidas bajo propósitos específicos que forman parte del misticismo y la cultura local. El sabor de la araña se caracteriza por ser ahumado y áspero en sus puntas.

Es una puerta para conocer la historia del país

Estos productos son el resultado de un conocimiento perfeccionado por comunidades con más de 10.000 años de historia, quienes se han adaptado a las nuevas generaciones, prevaleciendo su identidad. Pescadores, sembradores, artesanos y agricultores se reúnen cada sábado para ofrecer sus mejores selecciones al publico.

El mercado abre los viernes en la madrugada con indígenas provenientes de Ciudad Bolívar que traen pijiguaos y los sábados desde primeras horas de la mañana hasta el mediodía. Está ubicado en la avenida Aguerrevere en Puerto Ayacucho, capital del estado Amazonas.

Foto Swuany Uzcátegui

La visita al mercado formó parte de las actividades de Pazando 2026, un programa de inserción social de la Universidad Católica Andrés Bello. Durante una semana, estudiantes universitarios desarrollan programas de educación y apoyo a comunidades rurales en Venezuela, entre ellas, Parhueña y Provincial en Amazonas, a la que asistió Swuany Uzcátegui, reportera de Bienmesabe.

Otras zonas visitadas por Pazando este año fueron Guariquen en Sucre, Barrancas del Orinoco en Monagas; El Tigrito en Anzoátegui; San Javier en Merida; El Nula en Apure y Pequeño Cottolengo, hospital de adultos con capacidades especiales, en Lara.

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