Vitolario

Así es la Línea Maestra de Partagás

La emblemática marca Partagás estrenó su Línea Maestra con tres nuevas vitolas, anillas dobles y otras particularidades. Probamos uno y así nos fue

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El cierre del Festival Internacional del Habano 2023 tuvo este azul: durante la cena de gala se presentó la Línea Maestra de Partagás, una de las más célebres marcas del vitolario cubano que por primera vez aparecía sin el color rojo tradicional de sus anillas. Y por supuesto que la novedad vino acompañada con una narrativa: rinde homenaje al ‘Origen’ del considerado mejor tabaco del mundo, el aprendizaje y tradición que convierten en ‘Rito’ el disfrutar de un Habano y al ‘Maestro’ que hace posible la creación de una obra ‘Maestra’.

Origen, Rito y Maestro son los tres tipos de ejemplares que conforman la nueva línea que propone variantes que no son habituales en la industria del Habano. Aunque existe una estrategia sólida y consecuente de ofrecer novedades y ediciones especiales, esta vez se trata de una línea completa que se añade al catálogo regular de una de sus principales marcas.

También está el uso del color azul, pero más curioso aún es la utilización de una segunda anilla en el pie del tabaco. E incluso la especificación de que están hechos solo con hoja cultivada en el Municipio San Luis, en Pinar del Río: “lo que les confiere una complejidad aromática especial sin perder el carácter único de la marca”, dice la información oficial.

Y el aroma de este ejemplar de Maestro lo confirma aun antes de encenderlo, cuando se ofrece obsequioso y dulzón en nariz, casi miel.

Maestro es la vitola de salida (la comercial) de este Habano que forma parte de la Línea Maestra. Su vitola de galera (la de la fábrica) se llama Deleite: cepo 56 y 132 milímetros de largo.

Aunque la reseña oficial no lo destaque, las tres vitolas de galera de la Línea Maestra también son novedad para el catálogo de Habanos (no queda claro si existieron antes y están de regreso o si son totalmente nuevas): Origen es un Bondadosos (46 x 154 mm) y Rito es un Gustosos (52 x 168 mm). Y todas son de “cabeza tumbada”, un término que se refiere a la forma casi figurada de su perilla, con una punta roma.

A este Deleite le calza bien su nombre. Y también el de Maestro.

Su capa es color caramelo claro, vestido muy elegante con sus dos anillas refulgentes en azul y oro que parecen transmitir aires de nobleza. La capa, sin embargo, no es todo lo prolija que uno esperaría de una línea tan bien presentada como esta, pero es sedosa, brillante y a lo que me refiero son apenas detalles.

Las primeras bocanadas remiten a esa presencia de madera y miel intuida antes de la combustión. Pero están ahí muy ligeras, casi sugeridas. El aroma sí es otra cosa: ocupa el espacio, lentamente pero con la rotundidad que hace notar al buen Habano marcando diferencias.

El tiro del Maestro es generoso, siempre dentro del estilo cubano, y la combustión es constante, pareja y da la impresión de ser un poco acelerada.

El retrogusto es fresco en este tramo inicial, ligeramente amargo, ligeramente amaderado. También es notablemente más persistente que el efecto de la bocanada. Y no transcurre mucho para entender, si fumas con atención, que el Maestro se revelará a su tiempo, con calma.

Partagás en casa

La Línea Maestra tuvo su presentación oficial en Caracas el jueves 10 de octubre en un espléndido evento –con champaña Taittinger, whisky Macallan, ron Roble Zafra y aires de jazz- convocado en los espacios de Robusto Bar por Kukenán Tobacco Trading, la importadora oficial de Habanos para el mercado venezolano. Y esto es algo que tampoco suele ser común: una novedad que llega al país con relativa celeridad y al mismo tiempo que, por ejemplo, al mercado español.

Volvamos a la fumada…

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El primer tercio transcurre por esa tónica reposada, sugerente, un tanto remolona, con tonos leves a madera, una presencia dulzona y un toque que te hace pensar en el efecto al paladar de ciertos vinos

A medida que avanza la fumada, se hace cada vez más cremosa. Pero al mismo tiempo se afianza el toque fresco, levemente cítrico, en la bocanada. El retrogusto comienza a ganar complejidad al acercarse el segundo tercio: de persistencia larga, notas amargas, madera, algo terroso.

El arribo al segundo tercio del Maestro lo marca con precisión la caída de la ceniza, clara y compacta. En este momento el aroma parece estar en su máxima expresión y es realmente una delicia. O un Deleite, para apelar al recurso fácil de utilizar el nombre de su vitola de galera.   

En boca se percibe un ligero incremento en la intensidad de su sabor, pero la verdad es que el efecto en la bocanada sigue siendo fugaz. El aftertaste, por el contrario, continúa derivando en algo más complejo de una forma curiosa y grata. Aventurando descriptores, hay notas de naranja confitada, frutos secos, caramelo…

El tercer tercio, como era de esperarse, llega con un incremento notable en la intensidad. En este punto se “desata” la magia del Maestro, de los buenos Habanos: los sabores oscilan, van y vienen como alternándose el protagonismo. Y también es el momento en el que agradeces estar acompañando la fumada solo con un vaso de agua… y con el álbum “Suite Cubana”, de Bebo Valdés, porque no quieres que nada distraiga esta fiesta que lleva y trae tantos estímulos al paladar, unos acentuados, otros más bien sutiles.

El tramo final de este Habano parece concebido para recordarte –si es que lo perdiste de vista por la anilla azul- que estás fumando un Partagás y que si bien la fortaleza se ha ubicado en un plano de medio a suave, la liga de la casa también sabe mostrar carácter.

¿Son “diferentes” los Línea Maestra? La experiencia con la vitola Maestro muestra que tienen su particularidades. Pero vamos a estar claros: el territorio de sabores es el de la marca, la impronta de Partagás está presente. Apenas faltaba este subidón en la fortaleza para cerrar una muy buena experiencia. Y llegó en el momento preciso.    

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