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Francisco de Miranda comió, pero no lo contó

El libro El hijo de la panadera ─Editorial Alfa, 2014─ de la historiadora Inés Quintero, se lee con gusto. En él, la autora revela su asombro ante la indiferencia de Francisco de Miranda hacia la comida

Francisco de Miranda comió, pero no lo contó

Quintero señala que el Generalísimo Miranda apenas resalta su buena impresión por los arenques en Suecia, hace referencia a un impase en Suiza, en donde por poco es obligado a comer carne en día de Vigilia y las cuentas de un viaje a Génova, en las que queda plasmado que comió helado todos los días, sin embargo no habla de ello y nos toca imaginar si fueron de chocolate o pistacho.

“Siendo tan detallista en la descripción de tantas cosas, no se detiene a comentar la calidad de los platos que tiene ocasión de degustar en los innumerables y fastuosos banquetes a los cuales asiste a lo largo de todo su viaje, como –por ejemplo– deben haber sido los de la corte imperial rusa”. –Inés Quintero

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