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¿De verdad sabes lo que hace tu hijo en Internet?

Proteger a los niños contra lo peor que la tecnología digital puede ofrecerles y ampliar su acceso a lo mejor puede inclinar la balanza hacia una experiencia enriquecedora.

¿De verdad sabes lo que hace tu hijo en Internet?

La tecnología digital y la cada vez más necesaria interactividad en Internet traen consigo una serie de desafíos no solo para los niños y jóvenes que parecieran nacer con un dispositivo inteligente bajo el brazo, sino también para los padres que hemos tenido que acelerar el aprendizaje y adaptación al mundo en línea. Si no estás conectado, parece que no estás en nada.

Los jóvenes de 15 a 24 años son el grupo de edad más conectado en todo el mundo, según cifras del informe del Estado Mundial de la Infancia publicado por Unicef.

Los niños y adolescentes menores de 18 años representan aproximadamente uno de cada tres usuarios de internet en todo el mundo, unos datos nada despreciables.

¿Qué están viendo nuestros niños y jóvenes en la web? ¿Con quiénes se conectan? ¿Qué datos están compartiendo? ¿Sabes lo que hace tu hijo en internet? Vivimos en una sociedad conectada en la que el acceso a cualquier tipo de información está a un clic de distancia y eso nos permite interactuar con personas de cualquier parte del mundo. Si bien son múltiples los beneficios que esto tiene, también son innegables los riesgos.

Ciberacoso

Las historias de ciberacoso por ejemplo no son desconocidas. Abundan las noticias en la web que dan muestra del impacto que el mal uso del internet puede ocasionar en nuestros niños y jóvenes. Desde el bullying y hasta casos de suicidio son algunas de las dramáticas consecuencias que sobre ellos pueden recaer.

Conocido fue el caso de Daniel Perry, un joven de 17 años que en 2013 se suicidó luego que lo amenazaran con publicar algunas fotos privadas que Perry había compartido con quien presumía era una chica, cuando en realidad era un grupo de ciberacosadores que lo amenazaron con difundir las imágenes, así como videos y conversaciones privadas si éste no pagaba el monto en dinero que se le exigía. O el caso de un joven venezolano que se suicidó luego que su padre lo castigará quitándole el teléfono celular.

“Diego Levis (doctor en Ciencias de la Comunicación) define nuestra sociedad actual por su interacción con los dispositivos como ‘pantalla ubicua’, algo casi omnipresente; la pantalla se encuentra presente en todo momento y en todo lugar”. ¿Qué hacemos frente a esta realidad limitarlos o acompañarlos?

La pantalla omnipresente

No son pocos los padres que, preocupados por lo que puedan hacer sus hijos en este mundo virtual, lo ven con miedo y desconfianza, sentimientos muchas veces provocados por no saber desenvolverse bien en este nuevo escenario, o al menos no tan bien como presuntamente lo hacen sus hijos.

En Progresivo consultamos al experto en Tecnologías de la Información José Gregorio García quien nos confirma que frente a la realidad de que la tecnología llegó para quedarse, es necesario que los padres nos eduquemos en el tema digital.

“Es fundamental que los padres entiendan qué cosas se pueden hacer en internet y de qué manera podemos proteger a los niños, pero también hay que educar a los niños sobre los retos que pueden encontrar en la web, qué es lo malo, qué es lo bueno, a qué riesgos estamos enfrentándonos al entrar en internet”, destaca García especialista en plataformas digitales.

Poder y responsabilidad

García insiste en la necesidad de que tanto los padres como los niños entendamos que si bien Internet es poderoso, también puede ser riesgoso. “Hay que hacerles entender la diferencia entre quiénes son sus verdaderos amigos o quiénes son simplemente un contacto; a quién le puedes dar tus datos personales o a quién no; quién puede ver tus datos personales y de alguna manera limitar el uso del internet porque si bien es cierto que vamos a necesitar el internet para gran parte de las actividades, no puede ser lo único que los niños y jóvenes hagan”.

El uso de las pantallas con fines recreativos debe ser considerado como una oferta más entre otras, también hay que considerar que no todo el tiempo que el niño pasa frente a la pantalla tiene que ser necesariamente recreativo. Es importante analizar que del mismo modo en que como padres dedicamos mucho tiempo a la elección de un juguete o un libro, debemos tomar un rol activo en el acompañamiento y la elección de lo que el niño vivencia frente a la pantalla.

Herramientas de protección

José Gregorio García quien también es comunicador social, explica que existen múltiples herramientas gratuitas que nos permiten acompañar y garantizar que lo que consumen nuestros niños y jóvenes en la web es adecuado. “Comenzando por Google que nos permite acceder a recursos para el control parental como Google Family Link, con el que podemos limitar y monitorear este acceso que tienen nuestros niños tanto al contenido como al uso de todas las plataformas digitales”.

Acompañarlo en los ratos en que mira series o películas, permitirle que nos muestre a qué juega o qué es lo que le gusta de lo que aprende o conoce a través de esa experiencia es un modo de integrar las pantallas al desarrollo y al vínculo de nuestros hijos con nosotros.

Otro factor que se puede tener en cuenta al momento de ofrecer a nuestros hijos el consumo de pantallas es el de limitar la oferta de dispositivos electrónicos portátiles, de forma tal de evitar que la demanda por su uso sea constante y en cualquier contexto.

Los niños de la nueva era

Cuanto miedo sentimos los padres al pensar que nuestros hijos pueden estar aburridos y resulta que el aburrimiento ayuda a desarrollar no solo la autonomía de los pequeños sino que también aumenta su creatividad y los dota de mecanismos para la búsqueda de soluciones a sus problemas, fundamentales en la vida adulta.

Llenar a nuestros niños de dispositivos inteligentes no es la solución. Los juegos en todas sus versiones, la lectura, la actividad física, el deporte, las pantallas son igualmente esenciales en el desarrollo.

“Muchas personas satanizan el hecho de que un niño o un adolescente pueda tener acceso a las plataformas digitales desde pequeño y realmente esto trae un poco de las dos cosas. Sí es verdad que un niño puede estar expuesto a muchos riesgos y a vulnerabilidades al tener acceso a ello, pero entra aquí un papel importante no solo de la escuela, sino de los padres en eso uso responsable que le dan al internet, porque si un niño en este momento tiene acceso a internet y lo sabe a aprovechar es un niño que en el futuro va a tener grandes oportunidades”, comenta José Gregorio García.

Control parental

Explica que estamos en una nueva era y las plataformas digitales y el internet han venido para cambiar todo. “Si los niños y los adolescentes tiene acceso a internet para aprender nuevas habilidades y aprovecharlas para el desarrollo esto está perfecto, pero también hay que entender las vulnerabilidades que pueden tener los niños cuando están en internet y es allí donde el rol de los padres debe ser ayudarlos a entender que hay que hacer un uso responsable de esas redes y de esas plataformas”.

Los controles parentales son una opción que nos llega desde la propia red a través de los cuales podemos filtrar el contenido en Internet. De esta manera podemos restringir ciertas páginas de contenido violento o sexual para que nuestros hijos no puedan acceder a ellas ni siquiera de forma casual.

Debemos considerar la posibilidad de que el uso que hacen nuestros hijos de Internet se nos escapa de las manos, por más controles, filtros, historiales de búsqueda revisados y límites de tiempo que impongamos. Así que la mejor herramienta de control parental para proteger a nuestros hijos es la educación y para educar a nuestros hijos en un uso saludable de Internet primero tenemos que habernos educado nosotros mismos. Derrumbemos barrera y vamos a acompañarlos.