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Desde Allá, el ticket de Venezuela al Oscar

El film de Lorenzo Vigas, ganador del León de Oro en Venecia, es uno de los contendientes más fuertes  a la pelea por la Mejor Película Extranjera en los premios de la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas de los Estados Unidos en el 2017.

Desde Allá, el ticket de Venezuela al Oscar

Sí, es arriesgado hacer una afirmación de este tipo, uno corre el riesgo de parecer una especie de bot, de que lo llamen tarifado o de parecer, cuando menos, ingenuo. Bien, al diablo con eso. Puede parecer temprano para discutir de un evento que sucederá en 6 meses, pero la preparación es la mejor estrategia en cualquier circunstancia, y eso parece haber estimulado a que la decisión de la ANAC (Asociación Nacional de Autores Cinematográficos) se anunciase con suficiente tiempo. A diferencia de años anteriores, este año no había demasiado que discutir, Desde Allá era la elección obvia para representarnos, no sólo por ser buena película sino por la sequía de estrenos que hemos tenido en este último año (tema para otra nota).

Desde Allá, debutó en Venecia, y ganó el máximo galardón, nunca otro film latinoamericano había logrado esta hazaña, y más sorpresa resultó ser que lo hiciera un primerizo como Vigas.

Venezuela, este año,  fue el primer país de Latinoamerica en anunciar su representación al Oscar. Desde 1978 estamos enviando películas a participar por este premio (esta es la película Nro 25 que se envía), y quizás, con la cosecha de premios  del último lustro que en festivales importantes a nivel mundial hemos obtenido, no debería importarnos demasiado esta nominación, pero lo cierto es que, a pesar de lo que muchos críticos, cineastas y expertos puedan decir, El Oscar es El Oscar y a todos les importa, todos sueñan con tener uno,  y  hasta han practicado su discursito frente al espejo, especialmente aquellos que  se afanan en aclarar que no les importa sin que nadie les haya preguntado.

Independientemente de las apreciaciones de algunos expertos, especialmente los nacionales, quienes se han dado a la tarea de tratar de intentar mutilar la obra de Vigas y luego de arremeter contra quienes le defienden, esta es la primera posibilidad real y tangible de una nominación. Desde Allá, debutó en Venecia, y ganó el máximo galardón, nunca otro film latinoamericano había logrado esta hazaña, y más sorpresa resultó ser que lo hiciera un primerizo como Vigas, pues competía contra vacas sagradas como Sokuroz, Skolimowski o Amor Gitai.

Foto: Lorenzo, Alfredo y Rodolfo al ser anunciada Desde Allá como la ganadora

Para los no expertos, como usted (y como yo), es importante aclarar que Venecia es el Festival más longevo del mundo (desde 1932)  un festival serio, uno de los «Tres Grandes» junto con Cannes y Berlin. Como uno de los más grandes festivales Clase A, solo compiten películas cuyo estreno sea en el festival, el año pasado Anomalisa, Beasts With No NAtion, Black Mass, Janis, The Danish Girl, Spotlight y otras más se estrenaron allí antes de empezar su recorrido y cosecha de premios, incluyendo el mismísimo Oscar para Spotlight.

No sólo se transformó en un batacazo, sino que obtuvo el favor de la crítica en general a nivel mundial, con excepción de algunas malas reseñas en España y Venezuela (qué sorpresa) que estableciendo la teoría de los 6 grados de separación trataron de hacer ver que  la producción era tan mexicana como el presidente del jurado en ese momento ( Alfonso Cuarón)  y había sido favorecida por ese hecho, mostrando la típica actitud de: como no estoy de acuerdo con su decisión, ataco al jurado y por ende a la institución. Pocas críticas desfavorables han estado bien argumentadas, sin caer en el plano del ataque personal, cosa que se agradece pues es necesario el contraste.

 

Lo previo

Es obvio que a este gobierno no le interesa apoyar el cine que se hace con dinero de Fonprocine, sólo apoyaría tal vez, las películas de la Villa, pero hasta ahora ninguna ha sido postulada. Mario Crespo.

Haber ganado en Venecia fue el inicio de una plétora de selecciones oficiales y premios en festivales, muchos importantes para su difusión y otros como AFI, San Sebastián y Toronto que tienen enorme influencia en la selección que hace el comité encargado de escoger el shortlist de las 9 películas preseleccionadas, ese ese el tipo de aval que buscan en una obra, amén de que sea  clasificada como «cine de autor». Luego de que  los miembros de la selección de Mejor Película Extranjera bajen la lista de 9 a 5, que son los nominados finales, es entonces cuando todo el resto de los miembros de la academia puede proceder a votar. Por eso es tan importante un lobby efectivo y focalizado en este grupo.

En 2014, por primera vez en la historia Venezuela logró entrar en ese shortlist con Libertador de Arvelo, escogida por la ANAC luego de una dividida decisión en la que salió desfavorecida la película ganadora del Festival de San Sebastián, Pelo Malo, que parecía la decisión lógica, pero al final pesó más la capacidad financiera que tenía el Cohen Media Group para hacer un obsceno lobby que garantizó la entrada en las 9, pero falló, como era previsible, en lograr la nominación. Libertador había ganado nada en festival alguno y de paso era una película historicista-épica, contrario a la corriente de películas más íntimas y de drama social que constituyen la tendencia de las nominadas en este rubro.

El 2015 se escoge a Dauna, lo que lleva el río, para representarnos en el Oscar, que fue un hit en Berlín (uno de los Tres Grandes) y otros festivales, pero que no logró obtener el suficiente centimetraje en medios especializados para generar una posible nominación, aunado a ello, el hecho de que haya recibido cero (0,00) BsF del Ministerio de Cultura(que por ley debe aportar), BCV, CNAC, etc  no fue un hecho que haya contribuido en algo al lobby de esta película. En palabras de Mario Crespo, su director: «La película postulada por Venezuela el año pasado ( Lo que lleva el río) nunca recibió ni un céntimo, ni para el Goya ni para el Oscar y aún esperamos una explicación. Es obvio que a este gobierno no le interesa apoyar el cine que se hace con dinero de Fonprocine, sólo apoyaría tal vez, las películas de la Villa, pero hasta ahora ninguna ha sido postulada». (Condolencias a Maisanta).

 

En buena compañía

Lorenzo Vigas puede que no le suene como un director muy conocido, bueno, puede que no le haya sonado, en pretérito perfecto subjuntivo, porque ahora ya se ubicó como un nombre importante en el cine de América Latina. Si usted vio en alguna oportunidad la serie de documentales Expedición (1998) por RCTV, entonces ya sin saberlo conoce parte de su trabajo. Además tiene un corto Los elefantes nunca olvidan (2004),  que se proyectó en Cannes y es toda una joya.  El guión se escribió en colaboracion con Guillermo Arriaga, el mexicano responsable de los guiones de  BabelAmores Perros y 21 gramos (todas con nominaciones al Oscar)y posee ese giro final que le encanta al autor y ya es una especie de firma en sus trabajos.

Foto: Alexandra Bas

Foto: Alexandra Bas

El trabajo de cámara de Sergio Armstrong (No, Tony Manero, El Club) colaborador frecuente de Larraín, es sencillamente brillante y elegante,  el elocuente uso del foco superficial, planos conjuntos y cámara en mano logran crear un ejercicio de estilismo notable que lo enmarcan en esta nueva línea globalizada del cine latinoamericano. La edición pausada, serena e incisiva de Isabela Monteiro (Cidade Baixa) hace que Vigas pueda prescindir del diálogo y se centre más en el lenguaje corporal ayudando a construir la creciente atracción  y cambio de roles entre los personajes. Importante el aporte de Matías Tikas (3 Bellezas) en la composición y mostrándonos una Caracas protagonista, llena de lugares reconocibles pero que ayudan a establecer inmediatamente los diferentísimos mundos que separan a los protagonistas. Otro tanto puede decirse del sonido, esta película, minimalista en todo, se toma el atrevimiento de no tener banda sonora, un arrojo que paga con creces el trabajo concienzudo de Waldir Xavier, responsable de la edición de sonido de Estación Central, film nominado al Oscar en 1998.

Esto no es un romance homosexual, es más acerca de una gigantesca tensión homoerótica entre unos personajes que desafían las barreras sociales de un país clasista, superfluo y homófobo. 

La producción estuvo a cargo de Rodolfo Cova de Factor RH, mejor conocido como el rey midas del cine venezolano, ha estado involucrado con gran parte de las mejores películas de nuestro país en la última década: Secuestro Express, Puras Joyitas, Piedra Papel o Tijera, Papita Maní y Tostón y la célebre Azul y no tan Rosa. Cova trabajó en colaboración con Michel Franco (Después de Lucía) y recibió el apoyo como productores ejecutivos de Edgar Ramírez (Carlos, Hands of Stone) y  Gabriel Ripstein (600 Millas).

Foto: Alexandra Bas

Foto: Alexandra Bas

Este equipo no estaría completo sin la guinda del pastel, el trabajo actoral. Alfredo Castro es uno de los rostros más reconocibles del cine contemporáneo, con esa mirada austera capaz de transmitir montones de emociones dispares, su expresión perpetuamente sombría y desalmada lleva la batuta de esta historia. Se une a él el joven Luis Silva, otro rostro notable, su capacidad interpretativa ha hecho, desde que el film ganó el León de Oro, que la prensa especializada le compare con Marlon Brando en sus inicios. Brinda  un performance memorable, cercano, un malandro humanizado que reconocemos, sin caer en clichés de hipersensibilidad o de maldad extrema.

El tono abstracto de la obra encuentra su sostén en el contexto y en la realidad dispar de una ciudad como Caracas, hay una elipsis constante, muchas dudas acerca de cómo son y qué desean los personajes, lo que los motiva. La historia se sostiene gracias a esa falta de información, de ese no saber, de ese suspenso hitchcockniano con visos de historia gay sin serlo. Esto no es un romance homosexual, es más acerca de una gigantesca tensión homoerótica entre unos personajes que desafían las barreras sociales de un país clasista, superfluo y homófobo, pero es ese peligro lo que alimenta las posibilidades de su extraña relación.

Desde Allá es posible que guste o no, que satisfaga o desconcierte, pero nunca será indiferente. Si la vez, necesitarás un trago para sentarte a hablar de ella y digerir lo que has visto.

Foto fija 11

Foto: Alexandra Bas

 

-Las postulaciones a Mejor Película Extranjera de 2017 se recibirán hasta el 3 de octubre. El 17 de enero la Academia anunciará los 9 finalistas entre los aproximadamente 81 films postulados. Las  5 nominaciones definitivas serán anunciadas el 24 de enero y el filme ganador se anunciará en la ceremonia del Oscar el 26 de febrero de 2017-

-Foto Portada: Alexandra Bas

 

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