Desmantelada banda que usaba niños para vender drogas en Sevilla

La organización de 35 personas vendían las drogas en quioscos de golosinas o en centros de entretenimiento juvenil, La procesaban en viviendas ocupadas, donde no pagaban servicios

Desmantelada banda que usaba niños para vender drogas en Sevilla

La Guardia Civil española detuvo a una banda de 35 personas, de las que 15 ingresaron en prisión, como supuestos integrantes de una red acusada de utilizar a menores para vender droga en zonas de afluencia de adolescentes. Incluso en quioscos de golosinas.

Según informó este miércoles 29 de diciembre la Guardia Civil, las detenciones se produjeron en Sevilla. Hicieron 23 registros domiciliarios, que permitieron el desmantelamiento de 16 puntos de elaboración y venta de drogas. Encontraron cocaína, heroína, cannabis y metanfetamina.

Los agentes constataron que para la venta de droga eran utilizados niños para no levantar sospechas. Introducían los estupefacientes en sitios de ocio juveniles.

Quioscos y viviendas ocupadas

La banda tenía incluso quioscos de golosinas que usaba como puntos de venta de drogas. En uno de ellos hallaron cocaína de gran pureza, suficiente para elaborar más de 800 dosis, así como otras sustancias ocultas en la trastienda, según la Guardia Civil.

Esta banda contaba también con personas conocidas como «aguadores». Ellos, a través de mensajería instantánea. avisaban de controles policiales en los accesos a distintas localidades.

La mayoría de puntos de venta de estupefacientes y guarderías de droga se encontraban en viviendas previamente ocupadas, o sea invadidas. Usaban luz y agua conectadas ilegalmente. Esto incrementaba aún más las ganancias de la organización.

Con las cantidades de droga y sustancias de corte intervenidas en la operación, se logró retirar del mercado ilícito más de 50.000 dosis.

Asimismo, se intervino una escopeta, cinco armas largas y cuatro cortas simuladas y casi 90.000 euros (unos 101.551 dólares) en efectivo. También un ciclomotor y numerosos objetos robados, entre ellos motos utilizadas por los más jóvenes para el reparto.

La operación se inició el pasado abril, cuando la Guardia Civil detectó la relación entre una serie de delitos como robos, altercados con las fuerzas de seguridad y fugas de controles, incluido el caso del atropello de un agente.