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La vida pasa debajo del balcón

Los balcones y las ventanas de una ciudad vacía con los hogares llenos, son el palco a la calle esquiva, a la vida que pasa. Fotos: Daniel Hernández

La vida pasa debajo del balcón

Después de varias semanas en cuarentena, ciudadanos de todo el mundo se han acostumbrado a mirar cómo la vida pasa debajo del balcón.

En la ahora silenciosa Caracas, que ya cumplió un mes de confinamiento, solo los rostros de las personas asomadas en el balcón o en las ventanas de sus casas permiten especular historias de lo que puede estar pasando detrás del vidrio. Aburrimiento, conflictos, episodios de estrés, nuevos hobbies, descubrimiento de talentos, más comidas en la mesa, más series compartidas, quizás.

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La paradoja de este confinamiento, donde cada familia está encerrada en su espacio, es que estamos conociendo mejor a los vecinos. Sus conversaciones se hacen cotidianas, aprendemos sus gustos musicales, o simpatizamos con el niño de la casa.

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Todo este conocimiento se filtra a través del sentido auditivo, en sonidos que antes no escuchábamos porque ninguno estaba tanto tiempo en casa. Incluso, comparten sin timidez sus conversaciones telefónicas con otros confinados que están en la distancia.

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Los vecinos se conocen más sin siquiera mirarse a los ojos.

 

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El tapaboca es el nuevo signo de quien se atreve a romper el confinamiento de las paredes del hogar. En Venezuela aún hay libertad para moverse discretamente, siempre con mascarilla. Es la contraseña para reencontrarse con el cemento, o para alejarse de tanta intimidad forzada.

Eso sí, también en soledad. El distanciamiento social es con o sin tapaboca. Solo está permitido estar cerca de aquellos que nos acompañan en el confinamiento.

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La vida pasa debajo del balcón, en una ciudad vacía con hogares llenos.

 

Cada 33 horas asesinan a una mujer en Venezuela

Los feminicidios han aumentado 120 % en 2020, debido a la pandemia y a la falta de acciones de un gobierno que, contradictoriamente, se autocalifica de "feminista". Ni siquiera ha hecho cumplir la sentencia internacional por el caso de Linda Loaiza, torturada en 2001 con aquiescencia del Estado

Gerentes chavistas de Pdvsa son torturados en el limbo de la “justicia revolucionaria”

Cerca de nueve meses han pasado desde la detención de Alfredo Chirinos y Aryenis Torrealba, el 28 de febrero de 2020, señalados por el Ministerio Público de estar incursos en los delitos de corrupción propia y divulgación de información estratégica. Sus familiares dijeron a El Estímulo que a partir de su detención, hace 262 días, tanto Alfredo como Aryenis han sido torturados por militares y el proceso judicial no avanza.

Acabar con la violencia de género es un compromiso de todos

Para el caso de Venezuela, el aumento de femicidios, el último eslabón en el ciclo de violencia contra la mujer, es una realidad dolorosa y una noticia demasiado frecuente en los medios. La labor de organizaciones y medios de comunicación es muy importante como mecanismo de denuncia. Se estima que entre enero y septiembre de 2020, fueron asesinadas 195 mujeres en el país, una media de cinco cada semana. Una sola víctima ya es demasiado.