Represión en Cumanacoa: 7 heridos durante protestas por comida

Los habitantes de Cumanacoa, en el estado Sucre, protestaron hoy en las calles del pueblo por la especulación en el precio de los alimentos y por las cajas Clap que no llegan. Hubo intentos de saqueos y la GNB reprimió a los manifestantes con un saldo de al menos siete heridos

Represión en Cumanacoa: 7 heridos durante protestas por comida

A las 3 de la tarde de este miércoles 22 de abril el saldo de las protestas ocurridas en Cumanacoa, estado Sucre, era de 7 personas heridas ingresadas a la emergencia del Hospital Luis Daniel Beaperthuy, según información aportada por el diputado nacional Robert Alcalá.

De esos siete heridos, dos recibieron balazos “presuntamente disparados por guardias nacionales” y una persona resultó herida por arma blanca: “Al parecer fue una puñalada propinada por el propietario de un comercio”, informó vía telefónica el legislador regional Carlos Rodríguez.

Los saqueos y disturbios iniciaron pasadas las diez de la mañana en el centro de Cumanacoa, capital del municipio Montes, a unos 45 minutos de Cumaná, la capital del estado.

Los pobladores de Cumanacoa, una conocida zona agrícola de la entidad en la que predominan los valles y el cultivo de caña de azúcar, se alzaron ante la imposibilidad de comprar alimentos, tanto en abastos de la zona céntrica como en el Mercado Municipal, en la periferia del pueblo.

“A mitad de la mañana, de repente los abastos cerraron y dejaron a la gente afuera, intentado ingresar a los comercios. Eso pasó justo cuando cambió el precio del dólar. Los que estábamos en el centro del pueblo empezamos a hablar de que eso era para cambiar los precios”, contó Carmen Chacón, una costurera del lugar.

“Algunos pudieron comprar un paquete de harina de maíz a 150 mil bolívares, antes de que cerraran los comercios. La gente empezó a molestarse porque no sabía cuáles serían los precios nuevos. Tampoco es que había mucho dinero para comprar, la gente estaba solo para adquirir algo con qué comer”, detalló Héctor Guzmán, agricultor de Cumanacoa.

A las once de la mañana la molestia era incontenible, los pobladores gritaban que tenían hambre. Y estalló la revuelta.

“El primer comercio que violentaron fue una distribuidora de comida llamada Pollo Express, en la que antes se vendía pollo y que ahora vende todo tipo de alimentos. Es la más grande del pueblo”, relató la maestra Katiuska Machado.

En el Mercado Municipal, en las afueras de Cumanacoa, la situación no era distinta: “El alcalde Tomás Bello empezó a decir que iba a decretar toque de queda, pero la molestia de la gente ya era incontrolable”, contó a El Estímulo.

Antimotines en Cumanacoa

Bello, alcalde del chavismo, a las 5 de la tarde no había tratado el tema de los disturbios en sus cuentas de Twitter.

Bello, por cierto, es el mismo funcionario que en marzo ordenó, bajo amenaza de multa, a los comercios locales que no vendieran alimentos ni medicinas a “los adultos mayores” de 50 años. Dos días más tarde, la presión de la gente y la opinión pública lo forzaron a echar para atrás la absurda medida.

Funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y de los cuerpos policiales llegaron al sitio con equipos antimotines. La represión ocurría mientras los focos de violencia se expandían por varias zonas. Ya no era solo en el centro del pueblo, los disturbios se expandieron hacia el Mercado Municipal y hacia otras calles en las que hay expendios de comida.

Cumanacoa

A mediodía circulaba información de los organismos oficiales indicando que la situación estaba controlada. Pero, a través de llamadas telefónicas, audios, fotografías y videos los habitantes del poblado daban a conocer que la situación era distinta: los disturbios se prolongaban.

“Algunos comerciantes lograron cerrar sus negocios a tiempo y con eso salvarse de ser saqueados”, relató Katiuska Machado. “Pero esto era de esperarse”, dijo.

Los altos precios de los alimentos y la imposibilidad de acceder a la comida subsidiada a través de los Comité Locales de Abastecimiento y Producción (Clap) fueron el caldo de cultivo de los disturbios: “Nos habían dicho que cada quince días llegaría la caja del Clap, pero ni eso cumplieron”.

Miedo a ser detenidos

De las siete personas que ingresaron a la emergencia del hospital local -tres hombres, dos mujeres y dos adolescentes- al menos tres de ellos fueron trasladados al Hospital Universitario “Antonio Patricio de Alcalá”, en Cumaná.

El diputado a la Asamblea Nacional por Sucre, Robert Alcalá, informó que presuntamente la cantidad de lesionados puede ser mayor.

“No querían ir al hospital por miedo a ser detenidos” dijo.

La información dada por Alcalá fue confirmada vía telefónica por algunos pobladores de Cumanacoa contactados a pesar del hermetismo de la vocería gubernamental.

También se intentó, en vano, contactar al alcalde Bello.