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Tattle Life: la web más "más tóxica del planeta" que los influencers temen

Los famosos no quieren hablar de la web, ni como anónimos, porque temen represalias. Con menos de dos años de creado, este sitio de chismes genera hilos de discusiones que superan el millón de comentarios. ¿Están destinados los influencers a ser objeto de escrutinio por la misma naturaleza de sus negocios?

Tattle Life: la web más "más tóxica del planeta" que los influencers temen

En 2019, el nombre de Clemmie Hooper se hizo más popular, pero no por una buena razón. La influencer utilizó una identidad secreta para atacar a otros colegas, entre ellos a su su esposo, a quien llamó un «idiota de clase A». ¿Por qué una mujer exitosa, que manejaba una cuenta de más de medio millón de seguidores, haría esto? Por un sitio web llamado Tattle Life.

Tattle Life es una página web que funciona como un foro en línea. Las discusiones se centran en la vida de influencers (personas influyentes en las redes sociales) y  celebridades que son muy activas en las redes. Los usuarios asiduos son conocidos por hacer todo lo posible para descubrir detalles personales y, a veces, oscuros sobre estas figuras públicas. Esta actividad ha devenido en la publicación de muchas cosas falsas, justificadas por la esencia del sitio.

Hooper era una partera a tiempo parcial y cimentó su fama al registrar cómo era su «realidad» como madre de cuatro hijos en la cuenta Mother of Daughters. Así se labró una carrera en Instagram, mostrando sus vacaciones de lujo y fotos de renovaciones de su hogar al más puro estilo de Pinterest. Pronto comenzó a ser atacada por esta vida «perfecta» en Tattle Life  y ella respondió creándose un perfil en la web, como Alice in wanderlust.

Alice in wanderlust se lanzó contra otras personalidades, como a Bethie Hungerford, a quien calificó como «desesperada por la fama». También llamó a la presentadora y escritora Candice Brathwaite «agresiva» y la acusó de racista.

Cuando Hooper fue descubierta, se disculpó. Aseguró que se sentía paranoica luego  de escuchar que había miles de comentarios sobre su familia en Tattle Life e intentó manipular y desviar el foco de las discusiones. Su esposo, Simon, explicó que no entendía bien las motivaciones de su pareja, pero advirtió: «He visto de primera mano lo que tres años de ser atacada en línea pueden hacerle a una persona y los lugares oscuros a los que pueden llevarla”.

¿Cómo fue descubierta Hooper? Según la web Grazia, usuarios de Tattle Life notaron que la ubicación geográfica de las publicaciones de Alice in wanderlust a menudo coincidían con las de Clemmie. Al final, cerró sus cuentas.

Simon y Clemmie Hooper, ambos construyeron comunidades importantes en las redes sociales

El miedo a Tattle Life

En abril de 2021, la periodista de New Statesman, Sarah Manavis, habla sobre la «evolución» de este sitio web y las noticias son aterradoras: los influencers prefieren no hacer muchos comentarios porque temen que, dada la capacidad para investigar de los usuarios, el acoso se incremente.

Sirva un ejemplo para poner al lector en contexto de lo que sucede, en un día normal, en esta web. Cuando la  famosa youtuber Jessie Lethaby, conocida por el canal extrasunbeamsjess, anunció su embarazo, sus redes sociales se convirtieron en un hervidero de felicitaciones. Al mismo tiempo, en Tattle Life, un fanático escribía: «Dios mío, chicos, es verdad, me siento tan extraño al verlo en persona después de todas las especulaciones» y otro ripostó: «Los chismosos lo logramos de nuevo. Siempre tenemos la razón», haciendo referencia a que las especulaciones en la web sobre el embarazo habían terminado siendo ciertas.

Luego, en el foro se inició un debate sobre si el embarazo estaba planeado, si Lethaby, de 26 años, sería una buena madre y si era egoísta por quedar encinta mientras su madre estaba terminando el tratamiento contra el cáncer.

Aunque Tattle Life tiene menos de tres años de creada y aún no es muy conocida en todo el mundo, en el Reino Unido es toda una pesadilla. «De los influencers con los que hablé, ninguno estaba dispuesto a que se compartiera su nombre real (y algunos pidieron no ser citados), por temor a la inevitable reacción violenta que recibirían en Tattle Life», explicó Manavis, periodista que bautizó el sitio como «el más tóxico del planeta».

Según Manavis, «miles de personas» tienen sus vidas diseccionadas por extraños en Tattle Life. Pero incluso Instagrammers  con menos de 10.000 seguidores también son objeto de escrutinio. «En la subsección de ‘Instagrammers’, que incluye 2.000 hilos, el número total de comentarios supera el millón», relata la periodista, para dar una idea de la actividad en la web.

Y la mayoría de entrevistados aseguró que los usuarios habían descubierto dónde vivían y habían puesto esa información en el dominio público. Además, varios aseguraron que los comentaristas inventan hechos sobre la vida de los famosos y que aún cuando fueran desmentidos, en el foro se daban por ciertos.

Una campaña para detenerlos

Michelle Chapman (conocida como Mummy Chelle) compartía en sus redes sociales, sobre todo en YouTube, consejos sobre maquillaje o sobre cómo pasar un buen fin de semana. Pero comenzó a recibir insultos por su imagen. En 2019  intentó, sin éxito, un boicot y el cierre de Tattle Life en en Change.org.

«Estaba llorando todo el tiempo», dijo al sitio web Kent Online. “No podía dormir y cuando lo hice estaba teniendo pesadillas horribles. Nunca me lastimaría por mis hijos pero no quería vivir. Me sentí como una mala persona y me pregunté cuál era el sentido de estar aquí», agregó.

Ese año, en un comunicado, la web se defendió: “Tattle Life tiene una política de tolerancia cero hacia el contenido que es odioso, abusivo, amenazante, y nos tomamos la privacidad de los influencers de las redes sociales mucho más en serio que ellos mismos en muchos casos. Somos mucho más estrictos con nuestras reglas y moderación que cualquiera de las grandes compañías de redes sociales en nuestro foro moderado.»

“Permitimos comentarios y críticas de las personas que eligen monetizar su vida personal como empresa y liberarla al dominio público. Al igual que todos los sitios de redes sociales, cualquiera puede unirse y publicar un comentario. Y alentamos a las personas a que denuncien cualquiera que sobrepase la línea, ya que tomamos todos los informes muy en serio. Las personas que vienen a publicar contenido abusivo y odioso están prohibidas».

El problema, como escribe Manavis, es que los comentarios no se concentran en lo que las personas influyentes en redes sociales publican, sino en hacer daño. «¿Hay al menos una forma de que funcione sin lastimar a las personas de las que se habla? Cuando le planteé esta pregunta a Tattle Life, no recibí respuesta», explicó la periodista.

«No creo que Tattle Life pueda existir de una manera no tóxica», dijo una entrevistada. «El sitio no está regulado. Pueden simplemente inventar cosas sobre la vida de las personas. Si solo tuvieran opiniones o comentarios sobre lo que las personas influyentes habían compartido, estaría bien, pero no es así», concluyó.

En resumen, es como si «Gossip Girl» tomara vida, pero en una versión de terror.