Sí, ¡me encanta la empanada de queso! y estas son mis razones
Hay que admitir que, frente a un cartel interminable que reza rellenos como "aguja, camarón, salpicón, mechada, mechada con plátano, cazón, pollo, asado negro, pabellón, siete potencias, guiso andino, dominó, pulpo, salchicha, jamón y queso, pepitona, sifrina, mero" y muchos otros, suena simplista pedir solo queso. Pero... ¿cómo te explico?
No sé en qué momento, la noble empanada de queso blanco se convirtió en objeto de risas y bromas, sanas, eso sí. Es algo como «¿pero por qué si hay sopotocientos rellenos, vas a pedir una de queso?».
Así pasa que, al preguntar, «¿de qué te comiste tu empanada?», la persona responda bajito «de queso» y que, enseguida, otro responda a gritos: «¡DE QUESO! ¡JAJAJAJA!».
Y bueno, sí, hay que admitir que, frente a un cartel interminable que reza rellenos como «aguja, camarón, salpicón, mechada, mechada con plátano, pollo, asado negro, pabellón, siete potencias, guiso andino, dominó, pulpo, salchicha, jamón y queso, pepitona, sifrina, mero» y muchos otros, suena simplista pedir solo queso.
Sin embargo, el team empanada de queso, entre los que me incluyo, tiene sus razones para pedirla:
– El placer de sentir el queso derretido y estirarlo, hace más divertido el acto de morder la empanada.
– Lo salado del queso blanco, que se potencia con el calor de la fritura, equilibra la masa que, en muchas ocasiones, es algo dulzona.
Empanada de queso. Foto @sobreelmantel
– Lo mismo pasa con las texturas. Si la empanada está recién hecha y está crujiente, esto se contrapone a la suavidad inmediata que se siente con el queso.
-.Es fácil de comer. Facilísima, y no necesita de ninguna salsa.
– Es la mejor forma de decidir si la que te estás comiendo es una buena empanada, porque no hay sabores engañosos, es imposible abusar de los aliños, las grasas o las salsas en los rellenos.
– Y, además, es la empanada de nuestra infancia, la que comíamos en casa o en el colegio antes que los caraqueños descubriéramos los muchos sabores que ya deleitaban en el muelle de Puerto La Cruz o en las plazas de La Asunción. La gente comía empanada de queso feliz de la vida.
Todo esto no quiere decir que no disfrute de otros sabores. Como soy #mentegordita, siempre pido dos empanadas: la de queso, con la que empezamos el festín, y alguna otra, por lo general, camarón, carne molida o pabellón.
Empanada de queso al lado de una de aguja. Foto @sobreelmantel
Como dijo Daniel, de @beikerylg, muy comprensivo: «Entiendo, la empanada de queso limpia el paladar«.
Yo añadiría que «limpia el paladar y alegra el corazón«. Y también me alegra la vida cuando alguien se acerca y me dice, como si nos reconociéramos como hermanos del mismo caldero: «Yo también soy team empanada de queso».
El evento será el 11 de julio, entre las 6 de la tarde y las 12 de la noche, en la Cinta Costera de Macuto, con participación de distintos artesanos de la empanada y patrocinio de Amacorp y Harina P.A.N.
Después de trabajar varios años con el peruano Pedro Miguel Schiaffino, la chef venezolana Andrea Crespo regresó para abrir este pequeño negocio familiar, con empanadas estilo sureñas, croissants, medialunas argentinas y alfajores